El Barato Argentino (conocido cariñosamente por los vecinos simplemente como "El Barato") fue uno de los comercios más prestigiosos e influyentes de la ciudad de Gualeguaychú durante el siglo XX. Su historia es un reflejo de la inventiva comercial, el trato personalizado y la profunda inserción en la cultura popular de la comunidad.
Orígenes y Fundadores
La tienda abrió sus puertas en 1921 en la codiciada esquina de 25 de Mayo e Italia (calle que en ese entonces se llamaba Humberto Primo).
En ese mismo local, anteriormente había funcionado una confitería y salón de masas perteneciente a José Sensarrichi. El edificio fue alquilado por los hermanos Saturnino y Guillermo Azcárate, dos emprendedores porteños que años más tarde lograron comprar la propiedad y otros terrenos linderos. Posteriormente, los hermanos se separaron comercialmente y Saturnino quedó al frente del negocio. La tienda alcanzó un prestigio tan inmenso en la región que popularmente se decía que era "más conocida que el intendente".
La Vida Dentro de la Tienda: Alberto Badaracco y los Empleados
La historia de El Barato no puede contarse sin Alberto Badaracco, un vecino emblemático que ingresó a trabajar en 1926 con apenas 12 años de edad y pantalones cortos, siguiendo el consejo de su madre de buscar oficio en una tienda o farmacia para "hacerse un hombre de bien". Badaracco comenzó realizando tareas de limpieza y reparto, llegó a dormir en el local como sereno improvisado, y con los años ascendió hasta convertirse en el encargado de la zapatería, ligando toda su vida laboral a la tienda hasta su jubilación.
El primer gerente del comercio fue Emilio Córdoba, recordado como un hombre de gran disciplina y rigor, pero muy justo, que terminó casándose con una gualeguaychuense. A Córdoba le sucedieron en la gerencia Gonzalo Díaz, Eulogio Giménez y Francisco Pereyra. En sus épocas de mayor esplendor, la tienda llegó a contar con veinte empleados y estaba dividida en secciones bien definidas: tejidos, ropería, zapatería, estilo para hombres y mercería. Badaracco recordaba con gran cariño a sus compañeros de trabajo, como Lorenzo Fazzio, José Uriarte, Modesta Urriste y Oscar Badano, este último un destacado futbolista invicto de Independiente y boxeador que solía pelear en el cine al aire libre El Lírico.
Innovación Comercial y la Relación con el Campo
La tienda se destacó por sus novedosas estrategias de venta y fidelización:
El transporte de mercaderías: Los productos llegaban en tren desde Buenos Aires y don Benjamín Zonis los trasladaba a la tienda en un carro tirado por dos caballos; los empleados pasaban tardes enteras desclavando los enormes cajones. En los primeros tiempos, los cadetes debían llevar pesados rollos de tela al hombro hasta las casas de las clientas para que eligieran, aunque luego se modernizaron con muestrarios.
Atención personalizada en el campo: A fin de año, los empleados y el gerente viajaban en un Ford "a bigotes" a las zonas rurales para repartir mates y almanaques de regalo a la numerosa clientela de campo que compraba para toda la familia.
Pioneros del crédito y la publicidad: El Barato fue pionero en implementar un sistema de créditos de confianza mutua sin necesidad de una segunda firma, utilizando una "libreta anual" en la cual las familias (tanto de clase media como acomodadas) anotaban sus compras y saldaban el total en diciembre. Además, innovaron utilizando parlantes en las calles para hacer publicidad y publicando anuncios de página con precios detallados en el diario EL ARGENTINO.
La Esquina como Epicentro Social de Gualeguaychú
La esquina de El Barato Argentino se transformó en el corazón palpitante de la vida social y política de la ciudad. En las tradicionales caminatas de los domingos por la calle 25 de Mayo (que entonces era empedrada), las jóvenes solían transitar por la vereda de la derecha, mientras que los muchachos, de traje, se apostaban en la esquina de El Barato para intercambiar miradas y piropos.
Además, durante las celebraciones de carnaval, la tienda instalaba un gran palco aéreo de vereda a vereda sobre la calle 25 de Mayo para presenciar el espectáculo. La emblemática esquina también sirvió como escenario para masivos actos políticos, albergando discursos ante multitudes de figuras nacionales de la talla de Arturo Frondizzi y Ricardo Balbín.
Transición, Legado Estudiantil y Cierre
En la década de 1950, la firma cambió su nombre a Grandes Tiendas Azcárate. En esa época, los jóvenes empleados Numa Frutos y José Munafó diseñaron desde allí una carroza comercial, iniciativa que se considera la semilla fundacional del hoy famoso Desfile de Carrozas Estudiantiles de Gualeguaychú.
Eventualmente, el local cambió de firma para convertirse en la tienda "Los Vascos", bajo las últimas gerencias de Julio César Guzmán y Rodolfo Giunti. Finalmente, hacia finales de 1994, el histórico edificio cerró sus puertas como tienda de ropa y calzado para dar paso a un moderno local de alquiler de videos, cerrando así un ciclo dorado del comercio tradicional de la ciudad.
Compilación: Agrimensor Patricio Alvarez Daneri
Fuentes Consultadas: