Conferencias: Elsa Beatriz Bachini

ELSA BEATRIZ BACHINI

Los que recorran las siguientes páginas y hayan conocido a la Beba, tendrán nuevamente presente su figura; los que no la conocieron podrán descubrir aquí parte de ella, pues claro está que a estas conferencias les falta algo que la Beba se llevó para siempre y que es imposible reconstruir en las páginas de un libro; es ese espíritu, esa suerte de duende que parecía danzar entre los renglones escritos, mientras ella leía, para saltar de pronto en un comentario chispeante, en una cita pintoresca, colocados tan oportunamente, entre su meduloso, documentado relato histórico, que arrancaba la espontánea y franca carcajada del público. Todo sin llegar jamás a la burla que hiere o lastima. Se desprende sí de estas cinco conferencias, con toda claridad, el profundo cariño que ella sentía por las cosas de nuestro pasado, por esa historia pequeñita de Gualeguaychú; nada le era indiferente, por amor a su ciudad y porque sabía que estas pequeñas historias locales son los ladrillos con que se construye la gran historia de la Patria. Por eso ahondó en nuestro pasado con el criterio firme y seguro del historiador, que no deja ningún hilo suelto en la trama de su historia; uníase a esto una gran ternura para tratar los hechos. Esa ternura, ese cariño, ese respeto filial para con nuestro pasado, fue lo que le permitió a la Beba, penetrar en el alma de las gentes y de las cosas.

Ella entraba en las casonas derruidas, con la misma unción con que un creyente entra a la nave de un templo, y no dudo que las viejas casas le hablaron contándole mil cosas.

Tomaba entre sus manos los antiguos papeles, manuscritos familiares, empolvados infolios, amarillentas hojas impresas, con emoción casi, mística. Yo la he visto al mostrarle antiguos papeles de familia, acariciarlos, deslizando sus dedos sobre, los ya casi borrados sellos de lacre y juraría que sus ojos se nublaban de emocionada ternura, la misma emocionada ternura que hacía a los más antiguos pobladores de nuestra ciudad, abrirle su corazón y su alma para contarle íntimas historias que dormían en el mundo de sus recuerdos y que ellos creían perdidos para siempre.

Frente a estas cinco conferencias vienen a mi recuerdo, los últimos versos de un estilo que muchas veces oyera, cantar a mi madre hace ya más de medio siglo.

"Donde palpitar sentí

lleno de afecto profundo

cosas chicas para el mundo,

pero grandes para mí."

PABLO G. HAEDO

Elsa Beatriz Antonia Bachini de Bértora

Por Delia L. Reynoso de Ramos

“Es una lástima que haya tenido que ser yo, y no un hijo de aquel barrio, la que sacara el polvo del olvido que cubre la época de oro del puerto de Gualeguaychú”, así manifestaba Elsa Bachini su interés por conocer y difundir la historia local en una de sus conferencias, quizá con un velado reproche a sus conciudadanos…

Elsa Beatriz Antonia Bachini de Bértora (Beba) nació en Gualeguaychú, el 12 de mayo de 1919, y falleció trágicamente en un accidente automovilístico, el 15 de mayo de 1972.

Cursó los estudios elementales en su ciudad natal y continuó su educación superior en Rosario, donde obtuvo el título de abogada.

[Fue] una distinguida profesional del foro gualeguaychuense que, además, ejerció durante largos años la profesión periodística a través de una hoja que ya no se edita en nuestro medio.

Al margen de su labor específicamente judicial, la doctora Bachini de Bértora se dedicó a la investigación histórica con singular capacidad y acierto, pero orientando sus preferencias al estudio del pasado de Gualeguaychú, todo lo cual le permitió recopilar hechos y casos inéditos, aportando valiosos antecedentes al acerbo histórico de nuestra ciudad (28).

Así como don Manuel Almeida hurgó en las entrañas de la tierra para conocer las formas de vida de los aborígenes de esta zona, ella hizo lo propio para recrear la vida de Gualeguaychú de fines del siglo XIX y comienzos del XX, pero en este caso a partir de los posibles testimonios orales que se pudieran rescatar: “He debido recurrir al testimonio de gente por las cuales han pasado casi noventa primaveras, y muchos de ellos me han referido lo que oyeron, a su vez, de sus mayores” relataba en una de esas conferencias.

Esta tarea le requirió largas horas en el Instituto Magnasco, hojeando viejos periódicos para reconstruir al fin, como quien arma un rompecabezas, una imagen de aquel Gualeguaychú del puerto, de los inmigrantes, de los primeros servicios públicos y empresas comerciales e instituciones sociales.

Su aporte fue tan rico que para evitar que como tradición oral se perdiera –puesto que ella no editó el fruto de sus investigaciones, simplemente lo contó en sus conferencias–, después de su trágica muerte, un grupo de amigos se reunieron espontáneamente con la idea de rendirle un homenaje: “... la opinión fue unánime; editar sus conferencias era la mejor forma de honrarla y recordarla” (29).

Dichas conferencias fueron realizadas a pedido de diferentes instituciones de Gualeguaychú, entre las que se cuentan las dictadas en marzo de 1964, en el Centro de Defensa Comercial e Industria de Gualeguaychú, sobre Comercios y comerciantes del siglo pasado en Gualeguaychú; en agosto de 1966, en la Alianza Francesa, En homenaje a la Colectividad Francesa de Gualeguaychú...; en octubre de 1967, en el Club Central Entrerriano, sobre Antecedentes sobre el Puerto de Gualeguaychú; en octubre de 1968, Los primeros médicos y profesionales en el arte de curar; en octubre de 1970, Usos y costumbres de nuestro pueblo en los primeros tiempos de formación.

En el prólogo de la publicación titulada Conferencias, don Pablo Haedo –destacado docente y hombre de la cultura de Gualeguaychú– expresó:

Se desprende sí de estas cinco conferencias, con toda claridad, el profundo cariño que ella sentía por las cosas de nuestro pasado, por esa historia pequeñita de Gualeguaychú. Nada le era indiferente (...) porque sabía que esas pequeñas historias locales son los ladrillos con que se construye la gran historia patria.

28 Diario El Argentino, Gualeguaychú, 16 de mayo de 1972.

29 Conferencias, Comisión de Homenaje a Elsa Bachini, Gualeguaychú, 1975.

Fuente:

Cicchero, Gustavo y Ramírez, Eduardo, Elsa Bachini. Buscadora de la pequeña gran historia, en “El Tren Zonal”, julio 2001, p. 29.