Calle Quinquela Martín


Benito Quinquela Martín
: (1890-1977). Pintor. Uno de los artistas más queridos de la Argentina. Sus cuadros muestran la vida. El artista ennoblece a los trabajadores. Quería que los chicos se sintieran orgullosos de sus padres, que con tanto esfuerzo contribuyen a la grandeza de la sociedad. Quinquela tuvo un talento natural para la pintura.

Cuando era chico dibujaba en los tapiales con carbones de la carbonería de su padre. A la edad de 18 años aparecieron sus primeros cuadros en una muestra colectiva y a partir de entonces sus trabajos gustaron. Expuso en los principales salones del mundo.

En Europa dijeron que la calidad de su obra sorprendía porque parecía simple sin serlo, que parecía tener tosquedad técnica pero que, sin embargo era equilibrada, que tenía una luminosa violencia, que era audaz en el uso del color. Esto decían los expertos, pero seguramente a Quinquela le complacía más que a la gente humilde también le gustara su obra. Una vez que alguien ha visto un cuadro de Quinquela es casi seguro que sabrá identificar cualquier otro de él. Tiene un estilo que transmite buena onda y simpatía que, desde luego, delata lo buena persona que era este artista.

Su historia personal contribuye a que se le tenga cariño. Fue un bebé abandonado. Un matrimonio humilde lo adoptó cuando él ya tenía 6 años. Su padre era un muy trabajador. "Era un atleta, tenía una fuerza colosal" diría de él su famoso hijo. Su madre era una gualeguaychuense de ascendencia indígena. Se llamaba Justina Molina, prima de otra gualeguaychuense destacada: Luciana Ríos.
Calle Quinquela Martín

Precisamente por su madre, Quinquela cobró cariño por Gualeguaychú. Cuando vino, se dio el gusto de visitar a todos sus parientes en sus humildes casas. Y en Buenos Aires recibía con gran placer a todos los entrerrianos. En algunos de sus "primos" Quinquela encontró hermanos de profundo afecto.

Puede decirse que los gualeguaychuenses también adoptaron a Quinquela. Por eso, especialmente los vecinos del Suburbio Sur, los del barrio de su madre, quisieron recordarlo dándole nombre a una de sus calles.

Por lo demás Quinquela Martín sigue presente en sus obras, que no sólo son cuadros, sino también escuelas, hogares, que él financió. Nada guardó para sí, todo el mucho dinero que ganó fue para beneficencia y ayudas personales. Eligió vivir sencillamente entre los suyos en el barrio de La Boca, amado y respetado por todos.













Fuente: Honorable Concejo Deliberante y Cartografía de Proyecto Mapear.
Ordenanza Nº 8.367/88
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