Los combates del Bellaco y del Paranacito


SUCESOS POLÍTICOS QUE DEJARON SU HUELLA EN ARGENTINA

Los combates del Bellaco y del Paranacito


Gualeguaychú fue epicentro de vaivenes sociales y políticos, algunos de ellos pocos destacados por los libros de historia argentina. El profesor Marcos Henchoz relata dos enfrentamientos que dejaron una marca en el país: el Combate del arroyo El Bellaco y el Combate de Paranacito, en enero de 1813.

Por Marcos Henchoz especial para Semanario

Uno de los períodos más estudiados de nuestra historia argentina es la Revolución de Mayo. 

Aún hoy, se siguen planteando distintas opiniones acerca de muchos de los hechos, circunstancias y detalles de aquellos acontecimientos. 

Todavía, en algunos ámbitos educativos, principalmente en el nivel primario, se sigue explicando la denominada Semana de Mayo que es una forma muy entrecortada de exponer los hechos e intereses de aquella época.

Generalmente, los manuales escolares continúan desarrollando los contenidos según lo ocurrido en Buenos Aires (que no es coinciden con lo vivenciado en el resto del territorio) y las campañas del Ejército del Norte y de Belgrano.  

Hay que recurrir a historiadores y estudiosos de cada provincia, de cada localidad de la entonces Provincias Unidas del Río de la Plata para conocer los acontecimientos, los planteos políticos y económicos o la realidad social de aquellos tiempos.

Todo proceso revolucionario lleva consigo tres partes. Un antes conformado por antecedentes y factores internos o externos que favorecen esos sucesos; el momento mismo de la revolución y por último, todo lo que se relaciona con el día después. Es decir, cómo sostener y darle continuidad a una revolución. 

Las revoluciones son una forma particular de movimiento social, político y económico, mediante las cuales algunos sectores subalternos intentan destruir los aspectos centrales del orden vigente, al que consideran injusto, y construir uno nuevo. 

En términos generales, las revoluciones poseen determinadas características que las distinguen de otras acciones colectivas, como las revueltas o las rebeliones. Para que una acción colectiva sea considerada revolución hay que tener en cuenta una crisis del sistema de dominación, amplia participación de la población, sustitución de las autoridades, capacidad para ejercer el poder y la construcción de un nuevo orden.

Mucho de estos aspectos no se pudieron llevar adelante en forma rápida ni por los revolucionarios de mayo ni por los hombres del interior del país que adhirieron a la gesta histórica.

En los libros de historia argentina de autores reconocidos no hay nada sobre la cantidad de hechos y acciones políticas y militares en la zona del litoral a favor de la revolución. Puedo decir con seguridad que la actitud valiente de los primeros caudillos federales del sur entrerriano fue clave para contener la avanzada española y, por ende, sostener el movimiento revolucionario. Me refiero a Bartolomé Zapata de la zona de Gualeguay y Gregorio Samaniego de Gualeguaychú. 

HOMBRES VALIENTES

En “Crónica de héroes y traidores” el doctor Luis Castillo recrea todos esos años  en forma novelada. En su interior recrea el posible momento en qué se conocieron estos hombres tan valientes. 

“Bartolomé Zapata se encontraba sentado desde temprano ante una pesada mesa de algarrobo que oficiaba de escritorio (…) 

En ese momento se cuadró un milico en la puerta de la comandancia” para comunicarle que un tal Samaniego, de Gualeguaychú, quería hablar con él. 

“Gregorio Samaniego atravesó la puerta y al llegar frente al escritorio se cuadró marcialmente. 

Vestía un pantalón gastado, chiripá, un sombrero panza e´burro y unas botas de potro que de lejos se notaba que eran de fabricación propia; las nazarenas de fierro parecían ser parte del cuerpo por lo ajustadas. Zapata observó ese gaucho y le llamó la atención que, pese a la pobreza que traslucía su ropa, era notoria la gallardía y el orgullo que llevaba ese paisano por solo serlo”.

Quizás la ausencia de tantos Zapata y Samaniego en nuestra historia tenga que ver con la condición de paisanos y simples hombres de trabajo, analfabetos, pero entregados por completo a la gesta revolucionaria sin especular absolutamente nada.

DOS ENFRENTAMIENTOS

En el verano de 1813 se desarrollaron dos enfrentamientos navales con la presencia de nuestros paisanos que defendieron las costas del río Uruguay en el sur entrerriano. Uno es conocido con el nombre de Combate del arroyo El Bellaco y se produjo el 14 de enero en la desembocadura del mismo y el otro el 8 de febrero conocido como Combate del Paranacito (al año siguiente se dio un nuevo enfrentamiento en el mismo río Paranacito).

En el libro Historia de San José de Gualeguaychú, la profesora Silvia Razzetto, con respecto al enfrentamiento en El Bellaco describe que “A principios de enero de 1813, el comandante José Gutiérrez fue informado por los guardias de la boca del Gualeguaychú de que naves españolas habían fondeado en sus costa mientras otras cinco se encontraban en puerto Landa. Gutiérrez pidió auxilios a Gualeguay. Al mismo tiempo, envió treinta hombres a las órdenes del teniente Ignacio González y del alférez Nazario Gómez, a quienes se unió el comisionado Basilio Galeano con su partida. 

Los realistas se habían introducido en el arroyo Bellaco, donde se abastecieron de leña y de carbón, cuando descubrieron la posición del enemigo, llegó el capitán José Gregorio Samaniego acompañado del capitán José Santos Lima con veinticinco milicianos de Gualeguay. 

Reunidos todos los efectivos y atacaron. Los soldados Antonio Gorosito y Matías Guzmán, llevados del furor que les inspiraba la vista del enemigo acordaron entre sí abordar a uno de los buques sin más arma que el sable en la boca, se echaron a nado y burlándose de su resistencia se hicieron dueños absolutos de él”. De esa manera, se tomó la goleta (buque de vela de dos o más mástiles) Nuestra Señora del Rosario cargada con bastante armamento. 

Lo mismo ocurrió en similares circunstancias el día 8 de febrero en el río Paranacito. Allí Samaniego tomó la balandra (embarcación pequeña de vela con un solo palo) Nuestra Señora del Carmen junto a veinte hombres y dos sargentos (Tomás Tapia y Pablo Giménez). 

En ambas enfrentamientos se reunió buena cantidad de armas, cañones, pólvora y muchos prisioneros del bando realista.

Podríamos mencionar muchos más acontecimientos y la mayoría a favor de los revolucionarios en nuestra zona aunque no es el propósito de este texto. 

Solo quise reflejar la importancia de nuestra región en la defensa de los ideales revolucionarios y lo esencial que fue el accionar de los hombres del sur entrerriano en el desarrollo de los acontecimientos que más adelante darían lugar a las declaraciones de independencia en el Congreso de Oriente (1815) y de Tucumán (1816). 

PARTE OFICIAL DEL COMBATE DEL ARROYO BELLACO 

“… La aspereza y escabrosidad del lugar formaban la esperanza del enemigo más que sus propios esfuerzos: no obstante llegaron los nuestros, se reunieron y persuadidos de que perder la vida por la patria no era otra cosa que mejorarla, dieron la señal de alarma, lo provocaron, lo acometieron, y triunfaron: panegirizar el mérito de ambos capitanes sería entristecerlo; por esto es que lo dejo á su consideración: pero aun hay mas que admirar: los soldados de la segunda compañía de este esquadron Antonio Gorosito y Matías Guzmán, llevados del furor que les inspiraba la vista del enemigo acordaron entre si abordará uno de los buques sin mas armas que el sable en la boca, se echaron á nado, y burlándose de su resistencia se hicieron dueños absolutos de él con dos más que se habían apresado. 

Los tres son los siguientes. A saber la Goleta Nuestra Sra. del Rosario de 25 toneladas propiedad del gallego emigrado Domingo Biscaya con dos cañones de á 4, 14 balas de este calibre, otros tantos sacos de metralla y 8 fusiles cuyos enseres se detallan en la licencia que traía el patrón de este buque. Otro de dos palos perteneciente al gallego Vidal quien hacia de amo y patrón de él según consta de las declaraciones de los prisioneros con dos cañones de 8, 16 balas de igual calibre 6 bolsas de metralla, y 5 fusiles. Una balandra con un cañón de á 12, 11 balas correspondientes 6 bolsas de metralla y 6 fusiles. Los prisioneros que quedan en este quartel son 17, de los quales hay 3 gravemente heridos: 4 negros esclavos tomados; entre estos aseguran que los muertos fueron 6 contando con 2 que se precipitaron al Uruguay, y que probablemente han perecido: por nuestra parte no ha habido la menor desgracia…”. 

Gualeguaychú Enero 20 de 1813. Documento remitido por José Gutiérrez al Comandante general de Entre Ríos D. Elías Galván

PARTE OFICIAL DEL COMBATE DEL PARANACITO

“Tengo la satisfacción de comunicar á V. E. que el día 5 del corriente tuve aviso que se hallaba una balandra de los enemigos de nuestra libertad en el arroyo nombrado el Paranacito, distante 30 leguas de esta villa: al dia siguiente ordené que el valiente capitán de la 3a compañía de este escuadrón D. Gregorio Samaniego, acompañado de 20 hombres, y 2 sargentos D. Tomas Tapia y D. Pablo Ximenez marchasen a atacarla, como lo executaron bizarramente el dia 8 al venir el día: pues superando las dificultades del camino, lo escabroso de los bosques y habiendo tenido que caminar á pie dos leguas por este motivo; después de dar el xefe las oportunas instrucciones á sus soldados avanzaron con intrepidez haciendo un fuego tan vivo, y bien ordenado, que por mas que quizo el enemigo precaverse con un quarto de hora de resistencia, no pudo menos que rendirse.

La balandra tiene por nombre Nra. Sra. del Carmen, su patrón Manuel Moreno, con un cañón de á 6, un pedrero, 3 fusiles, una carabina, algunas balas, y metralla, y como 3 arrobas de pólvora: quedaron 3 muertos de los enemigos, 2 heridos y los demás prisioneros. Se ha hecho recomendable el merito de D. José Barreiro de nación catalan, y de Eugenio Melgarejo, que se reunieron voluntariamente á esta 
acción con sus propias armas; y sin perjuicio de los demás, se han distinguido en animosidad y valor, el sargento D. Tomas Tapia, y Joaquín González”.


Gualeguaychú. Febrero 11 de 1813. Parte de José Gutiérrez al Superior Gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata. 


Revista Semanario Nº 70 - Enero - Año 2018
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