Cantores de ayer, de hoy y de siempre


HISTORIAS DE TANGOS Y TANGUEROS IV

Cantores de ayer, de hoy y de siempre


“No basta con tener la voz melodiosa para entonar un Tango. No. Hay que sentirlo, además. Hay que vivir su espíritu” (Carlos Gardel).

Por Mario César Giordán especial para Semanario

ALBERTO FAIAD

Nació en Gualeguaychú el 
18 de junio de 1951.

Desde muy chico sintió inclinación por la música. “La música nació conmigo -según sus propias palabras-. Desde chico quería tocar tambor”.

Su padre, trabajador en Compañía Entrerriana de Teléfono, era compañero de Antonio Smarrito, quien le regalaba las cuerdas para su primer guitarra.

Cursó la enseñanza primaria en la escuela Nº 23 (hoy Nº 20) donde organizó un conjunto folklórico. Él tocaba el bombo.

A los 12 años estudió batería con Ángel Cremón, director de la orquesta “Las Estrellas Azules”.

En el año 1964, a instancias de Alberto Muñoz, músico en “Los Juveniles”, conjunto de cumbia, comenzó a tocar batería. Contaba 13 años y debió solicitar el permiso de su madre. Trabajó hasta el año 1970.

Ese mismo año  dejó la batería para tocar “de oído” el bajo e integró el conjunto “Vía Satélite”, con Daniel Giménez en teclado, Toti Leiva en batería, Lalo Braun, en guitarra y la voz de Raúl Haddad.

Junto a Eduardo Gonsebat actuó en radio Splendid, de Concepción del Uruguay.

En el recordado “Hostal del Virrey” trabajó junto a Miguel Ángel Chacón en el Tropicana Club como encargado de la percusión.

Formó parte del conjunto “Los Demonios” tocando el bajo, pero recuerda que “su fuerte era la batería”.

En 1974 integró “Grupo 4” como segunda guitarra para continuar luego con “Los Búhos” y “The Blue Kings”.

En 1975, convocado por Yke Daroca integra el conjunto musical de la comparsa Acorad. Fue su primera incursión en el mundo de la música carnavalera. También participó de las comparsas Papelitos, Mascarada (Club Racing), con The Blue Kings y O’Bahía, como baterista, percusionista y director de batucada. 

En Ará Yeví actuó con Los Búhos. Recuerda que “todo era de palabra; no se hacían contratos”; rememora con emoción aquellos momentos donde “se trabajaba con alegría y responsabilidad”.

En 1976, canta tangos por primera vez en el espectáculo “La Vuelta al tango en 80 Esquinas”, presentado en el Teatro Arlequín, ubicado en Gervasio Méndez a pocos metros de Pellegrini. Realizaron dos funciones a pleno para continuar luego en otros lugares. Fueron parte del grupo: Eduardo Mindeguía, en recitado; Eduardo Gonsebaten bajo; Néstor Cremón, a la guitarra; y Alejandro Amin en flauta melódica, cuyo sonido era el más aproximado al bandoneón, ya que no contaban con este instrumento.

En el año 1977 comenzó los estudios de teoría, solfeo y armonía con el profesor Hugo Carlos Dasso quien lo becó para que continuara la capacitación. Con él, aprendió el dictado musical. Ese mismo año integró el coro polifónico de la escuela normal con la dirección del profesor Fazzio.

En 1983 ganó el Pre Cosquín realizado en subsede Gualeguaychú, en el Club Juventud Unida, como solista y llegó a semifinalista en el escenario mayor del folklore de la ciudad cordobesa. Lo acompañaron Ángel Vargas y Abelardo Bastidas en guitarras y Carmelo Silva en bandoneón.

En el año 1998 realiza una gira por varias ciudades de Córdoba que continuaría luego por Puerto San Julián y Comandante Luis Piedrabuena, en Santa Cruz y por la provincia de La Rioja.

En el año 1999 graba su primer cassette en los estudios de su amigo Néstor Díazen la ciudad de Buenos Aires. 

Participa del programa “Si lo sabe, cante”, en Crónica TV, obteniendo el primer premio consistente en, entre otras cosas, de un monto de $500, lo cual le permite solventar gastos de grabación.

En 2003 graba su primer CD, que tiempo mas tarde remasteriza con arreglos de sonido y voz. Su tercer trabajo se vendió como ayuda solidaria luego del accidente que lo alejó de su actividad laboral.

Se presentó dos veces en Calama y Antofagasta, ambas localidades de Chile, actuando en boliches y cabarets.

En el año 2009, con motivo de un accidente laboral, se realizó una función a beneficio en el Club Sirio Libanés y una cena – espectáculo en la Asociación Municipal organizados por músicos y amigos. 

Alberto Faiad, conocido como El Flaco”, recuerda emocionado toda la ayuda recibida y la solidaridad puesta de manifiesto por tanta gente, colegas, amigos y vecinos.

HUGO RODOLFO REYNOSO

Nació en Gualeguaychú el 2 de Mayo de 1942.

A los 15 años debutó en el club Pueblo Nuevo con el acompañamiento de la Orquesta Tango Club dirigida por su hermano Ramón. A partir de ese momento comenzó a actuar en diferentes escenarios compartiendo los mismos con importantes orquestas de la Capital Federal y Gran Buenos Aires.

A los 20 años, luego de haber sido exceptuado del servicio militar, actuó en los bailes de carnaval del Club Independiente, junto a Feliciano Brunelli y su orquesta.

Alentado por sus amigos, se radicó en Buenos Aires con el objetivo de estudiar Canto y Vocalización. Inició sus estudios con el profesor Ricardo Domínguez, quien tenía su conservatorio frente al Café de Los Angelitos en Avenida Rivadavia y Rincón. Asiduo concurrente a ese espacio comercial y cultural, le permitió conocer los cantores populares que concurrían. Estos contactos le permitieron trabajar en lugares nocturnos.

Participó del concurso Grandes Valores del Tango, conducido por Silvio Soldán, logrando un segundo puesto. La participación en este evento televisivo y la obtención del premio le posibilitaron integrar el elenco de “El Rincón de los Artistas” cuya figura máxima era Héctor Mauré.

En 1978 se trasladó a la ciudad de Salta donde, además de actuar en esa ciudad, firmó contratos para cantar en Santa Cruz de la Sierra, Cochabamba, Oruro y La Paz, ciudades de la República de Bolivia.

Con el acompañamiento del cuarteto “Los Amigos”, dirigido por el violinista Daniel Perego, recorrió Perú, Chile y Colombia, giras que lo mantuvieron lejos del país por cinco años.

Finalizados estos viajes por el exterior, retornó a la ciudad de Buenos Aires, en donde continuó trabajando en tanguerías y lugares nocturnos.

Nuevamente en su ciudad natal se reencontró con viejos amigos y se integró al “Trío Tango” con los maestros Carmelo Silva, Juan Carlos Leiva y Julio César “Cascarilla” Portaluppi y la voz de Mario Gebhardt.

En el año 2000 deja Trío Tango para formar el grupo con el que actúa en la actualidad acompañado por Lucio Salinsky al piano y Carlos Manccini en bandoneón.

GUSTAVO ENRIQUE MACHADO

Gustavo Machado es otro de los exponentes de la cultura musical de nuestra ciudad. 

Nació el 30 de noviembre de 1945. A los quince años comenzó a ejecutar con instrumentos caseros. Trae a la memoria que utilizaba todo lo que en su casa podía producir sonidos: tarros, tapas, ollas viejas, etc. No estudió música ni instrumentos: todo lo hizo a lo largo de su vida “de oído”.

Sus primeras actuaciones las realizó con el Maestro Miguel Ángel Chacón, en voz y batería, en la siempre recordada Tropicana Club.

A comienzos de la década del ´70 integró el “Grupo 3” actuando en “El Boliche de Pocho”, situado en la Avenida Costanera (Calle San Lorenzo). Lo acompañaban: Luis Leuze, Marcelo Galdós y Beto Chinelatto, con instrumentos, y él poniendo la voz a las canciones.

Con este mismo grupo, años después actuaron en “El boliche de Cacho”, ahora acompañando al Maestro Chacón.

Luego de varios años de actuar en Grupo 3, integró la  Agrupación “Fax”, con Daniel Giménez en teclado, Tito Olivera en voz y Roberto Atonatty en bajo. Recuerda que tocaban todos los ritmos: melódicos, jazz y música de películas.

Tiempo después de su paso por Fax, entra a “Eclipse” tocando batería, con Julio César Portaluppi, en bajo, Daniel Giménez en teclado y la voz de Adrián Soria.

Incursiona en el tango junto a “Trío Tango”, con el acompañamiento de Carmelo Silva, Juan Carlos Leiva y Luis Herling

Como baterista, actúa en las orquestas de las comparsas O´Bahía, Kamarr y Papelitos, cuando nuestro espectáculo mayor de carnaval se realizaba en Calles 25 de Mayo y Urquiza y posteriormente en Avenida Rocamora. Con ellas realizó giras por localidades de la Provincia de Buenos Aires: Rojas, 9 de Julio y Olavarría, entre otras.

Otro grupo musical que supo de su actuación fue “Rinvar”, con Miguel Pereyra y Carlos Caballero en guitarra a quienes acompañaba con su voz.

Durante la amena charla que mantuve con Gustavo estuvo, como excelente cebadora de mates, su esposa Chichina González. Ella recordaba aquellos años en que supo acompañarlo en todas las presentaciones, hasta que nacieron sus hijos lo cual hizo que ya fuera una más de las espectadoras. 

En la actualidad, y ya retirado de la vida musical por problemas de salud, goza en su hogar de la compañía de su familia y de un numeroso grupo de amigos que todos los martes se dan cita obligada en el quincho. Allí, mientras el asado va tomando ese color que lo identifica como “listo”, no falta el mate y el buen vino. 

En la pared del quincho un plotters tiene escrita una poesía de Guillermo Santos Ledria quien Gastón Laxague puso música. 

Podría decirse que es la reseña poética de un grupo de hombres que semanalmente dejan las actividades personales o laborales, para reunirse en torno a una mesa que los congrega y un fuego que en estas noches de invierno, da calor y energía.

Tres referentes de nuestra cultura. Tres voces, tres músicos, pero por sobre todo, tres personas que nos enorgullecen por ser vecinos y amigos. Han sido embajadores de la música en otros escenarios, en otras ciudades, en otros países.

FuenteCharlas personales con cada un de los músicos tratados en esta cuarta entrega.


 Revista Semanario Nº 16 - Julio - Año 2013
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