Calle San Vicente de Paul

Calle San Vicente de Pauls

San Vicente de Paul
: Esta nomenclatura fue propuesta por vecinos del barrio del Hospital.

Hace referencia a un religioso europeo, nacido en Francia en el año 1576. La iglesia católica lo tiene como protector de las obras de caridad y beneficencia.

Su historia cuenta que, recién ordenado sacerdote fue capturado por piratas y llevado a África como esclavo. Liberado por su amo, regresó a Francia donde se sufría una larga guerra civil. Vicente vio que los que más sufrían todo esto eran los pobres de los pueblos y los campesinos cuyos cultivos eran arrasados una y otra vez. Sin producción y sin esperanzas habían caído en una depresión que los hundía más en la miseria. Él empezó a ayudar; consiguió semillas, herramientas y subsidios.

Presionó sobre los poderosos. "Señor, dé paz a Francia. Tenga piedad de la gente" dijo al poderoso primer ministro, cardenal Richelieu. La reina estuvo a su favor. Pero una vez iniciadas las guerras son difíciles de terminar. Las luchas, el hambre, las epidemias siguieron. Vicente fundó entonces dos órdenes religiosas: los Sacerdotes de la Misión y las Hijas de la Caridad que se dedicaron a las tareas de paz, de socorro, de asistencia y de enseñanza. Fue muy eficaz. La población de París le debió haberse salvado del hambre. En los hospitales y asilos se hicieron infaltables las dedicadas hermanitas. Cuando llegó la paz, los religiosos vicentinos eran muchos y servían en muchos países.

A la Argentina llegaron en el siglo 19. En Gualeguaychú las Hermanas de Caridad se hicieron cargo del hospital viejo y del asilo de ancianos. Se trasladaron al Hospital Centenario cuando se inauguró en 1913 y fundaron la capilla de la Sagrada Familia y la actual Escuela Mercedes Balcarce. También tuvieron un taller donde enseñaron manualidades.

A las Hermanas de la Caridad Gualeguaychú les debe, entre otras cosas: el adiestramiento en las tareas de enfermería y de trabajo en equipo con profesionales y con entidades intermedias; la introducción de la delicadeza en el trato con los enfermos; la enseñanza de alta calidad que impartieron a niñas pobres; la capacitación en tareas de costura y bordado fino; y el enriquecimiento espiritual con la introducción de devociones que permanecen aún, como la del Sagrado Corazón, la Medalla Milagrosa, la Virgen de Lourdes y San Vicente de Paul.

Hacia mediados del siglo 20 la obra de San Vicente de Paul empezó a retirarse de Gualeguaychú, pero permanece en la memoria del pueblo como lo prueba esta nomenclatura vial.

Fuente: Honorable Concejo Deliberante y Cartografía de Proyecto Mapear.
Ordenanza Nº 5.962/61

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