06) Un Obispo anda por Entre Ríos

Cuando el Rey Carlos III crea el Virreinato del Río de la Plata, enseguida se produjo la elección de Monseñor Sebastián Malvar y Pinto para Obispo de Buenos Aires. El rey proveyó el 21 de junio de 1777 y la bula pontificia fue expedida en Roma el 17 de enero de 1778. Como debiera demorarse otorgó poder al deán Andújar y al arcediano Riglos para que gobernaran en su nombre; lo hizo el primero, tomando posesión el 6 de agosto.

En diciembre de 1778 el Obispo llegó a Montevideo, en donde desembarcó para dar comienzo a la visita  episcopal. Recorrida la Banda Oriental y comprobada la necesidad de erigir allí varias parroquias, pasó después a Gualeguaychú. Desde este punto escribió el 5 de marzo de 1779 al Virrey Vértiz:

Me resolví pasar al Gualeguaychú inteligenciado de la necesidad que esta Iglesia y sus individuos padecían de mi presencia; y ya que me halle en esta parte del Uruguay forma resuelta intención de pasar a los pueblos de Misiones con el mismo designio, entrando por el Arroyo de la China al pueblo de Yapeyú, luego que regrese del Gualeguay[1]. 

Más tarde el diocesano continuó las gestiones sobre fundaciones de parroquias y, en tal sentido, dirigió al Virrey el siguiente oficio: 

Buenos Aires, junio de 1780.

Desde el Río Gualeguaychú, tirando la línea por la estancia del Dr. García hasta el Salto no hay Iglesia ni parroquia, siendo así que la distancia es de sesenta a setenta leguas; es mucha la gente que vive en aquellas partes; por lo que en tiempos pasados se mandó fabricar un pequeño Oratorio y se señaló un religioso franciscano para que celebrase Misa y administrase los Sacramentos.

En mi general visita procuré persuadir a los moradores a que construyeran Iglesia formal y con las respectivas que posteriormente remití al Teniente Cura se halla la Iglesia en buen estado. Atendiendo pues a la pluralidad de la gente y a lo desierto que se halla esa parte, se puede formar allí una parroquia que comprenda desde la costa del Uruguay hasta la del Paraná, y desde el Río Gualeguay hasta el Salto, tirando la línea por los Arroyos de Vera, Capitán Pache, Sosa, Palmar, Río Largo hasta los Ytuis incluyéndoles también en dicho territorio las estancia de Mármol o Barquín, con la de los Lucas. Sebastián . Obispo[2].

 

El 3 de julio el Virrey reconoció que la causa no puede ser más urgente ni legítima y prestó su aprobación. Al mismo tiempo, se fundaron de inmediato las parroquias de Arroyo de la China, Gualeguaychú y Gualeguay.



[1] Cf. Cervera, M. Poblaciones y curatos. Santa Fe (1939) pág. 422.

[2] Cf. Perez Colman, C. B. El nordeste de Entre Ríos. Fundación de Concordia. Paraná (1933) pág. 69.






Pastores según el corazón de Dios
El ministerio sacerdotal en la Parroquia San José de Gualeguaychú (1766 - 1905)
Pbro. Mauricio Landra

Comments