La formación del primer gobierno comunal fue un acontecimiento destacado en la vida de nuestra ciudad.
Ello vino en parte a matizar las preocupaciones latentes por el conflicto con el Paraguay, donde luchaban en las filas aliadas muchos hijos de Gualeguaychú y cuyo heroico comportamiento en Tuyutí, Humaitá y otras acciones memorables, fué reconocido en acto público años mas tarde al distribuírseles cordones conmemorativos en la plaza Urquiza, entonces plaza Libertad.
La lucha política se desarrollaba entonces alrededor de la candidatura del general Urquiza para la primera magistratura del país, contra la oposición de los mitristas que en Gualeguaychú representaban a lo que hoy se Ilama oligarquía.
El primer gobierno municipal reunió en listas populares a los vecinos más caracterizados y progresistas.
Esta elección y el acontecimiento a que dio lugar con la instalación de la primera Junta de Fomento, se realizó en un clima de esperanzas que creaba la sanción de la Constitución de la Provincia, que fue el 15 de febrero de 1860 y por el Congreso Constituyente reunido en la ciudad de C. del Uruguay.
El 10 de abril del año citado se realizó una tocante ceremonia en la plaza San Martín, donde el pueblo reunido en tervorosa manifestación patriótica juró la nueva Constitución.
Según refieren crónicas de la época, en dicha plaza se había levantado un amplio tablado: "el día amaneció despejado y cuando el sol empezó a iluminar el horizonte, el redoble de los tambores que recorrían las calles Ilamando a los guardias nacionales, comunicó a toda la población que se aproximaba el momento en que debía ser jurada la Constitución de la Provincia de Entre Ríos".
"En el centro de la plaza estaba construido un gran tablado, donde tremolaban infinidad de banderas y llevando en la columna del centro las siguientes inscripciones: «A la Honorable Convención Constituyente, reconocimiento eterno."
"Al General Urquiza, gratitud perdurable". "Constitución, felicidad del pueblo".
Abrió el acto el juez de Paz de la la. sección, señor Vicente Martínez Fontes, quien dirigió al pueblo breves y conceptuosas palabras y luego leyó la Constitución. Finalizada su lectura se leyó el acta «para recoger el juramento del pueblo y que con entusiasmo prestó toda la concurrencia, con una sola voz que resonó por todos los ámbitos de la plaza».
Luego desde el tablado se esparcieron infinidad de versos en papeles de diferentes colores. De allí se pasó al templo para asıstır al Tedeum y donde el presbítero Vicente Martínez pronunció un panegírico alusivo al juramento que acababa de prestar el pueblo.
De allí se pasó a la Comandancia donde fue servido un «refresco» -dice la crónica-.
En esta oportunidad hablaron el señor Angel Elías, el coronel don Juan José Paso y otros. Por la tarde hubo carreras de sortija y que se realizaron frente a un conocido y popular comercio de un vasco, situado más o menos donde ahora se encuentra el Hospital Centenario, es decir en esas inmediaciones.
La fiesta continuó así durante todo el día y por la noche las calles fueron iluminadas extraordinariamente como así las casas de familia que ostentaban sus puertas y ventanas abiertas en señal de fiesta, y la Banda de música recorrió las calles encabezando una entusiasta manifestación popular.
Como he dicho, este fue el ambiente diríamos político que rodeo la instalación de la primera Junta de Fomento.
El suceso tuvo lugar el 20 de mayo de 1867, y la reunión se realizó en el local del Juzgado de Paz de la primera sección (como dato ilustrativo diré que en ese tiempo había dos juzgados de paz y que fueron creados por el General Urquiza según decreto del 1º. de Junio de 1855). La reunión preparatoria debía hacerse allí conforme Io disponía el Art. 8º. de la Ley de creación de las Juntas y cuyo texto era el siguiente: "La reunión de los electos tendrá lugar en el juzgado de paz de la localidad y en el de fa primera sección donde hubiere dos (caso el de Gualeguaychú) y en Io sucesivo en la sala de reunión que ellos designen".
Estuvieron presentes los señores electos: Don Cándido Irazusta, señores Belisario Ruiz, José María Martínez, José Iglesias, Asisclo Méndez y Máximo Nuñez, faltando el señor Vicente Fortunato. La sesión se inició con la presıdencia de don José Iglesias, que era el de mayor edad. Los electos prestaron juramento ante el Jefe Político.
Luego se procedió a la elección definitiva.de sus autoridades resultando electo para Presidente de la Junta el señor José María Martínez, vice presidente el señor José Iglesias, tesorero el señor Máximo Nuñez y secretario el señor Belisario Ruiz.
Se levantó acta de todo lo actuado, firmando el Juez de la Primera Sección, el Jefe Político y todos los electos.
La Junta al constituirse no tenía local propio ni tampoco uno disponible para funcionar, siendo esto su primera preocupación. Provisoriamente la venta de sellado se atendería en el domicilio de su tesorero y que era la propiedad que ocupa ahora la joyería del señor Daneri.
El señor José María Martínez, primer presidente de esta Junta, era un respetable vecino, de amplia figuración y estima. Su obra fue de grandes beneficios para la población y su mayor preocupación fue mejorar y ampliar Ios servicios médicos y atención a los enfermos pobres, dando un valioso apoyo a la labor que desarrollaba la Beneficencia. Cuidó de la limpieza de la ciudad destinando peones para cortar los yuyos que los había en abundancia como dice un periódico de la época.
Se mejoró el alumbrado público y se hicieron muchas obras que hoy recuerdan con simpatía y respeto a este digno y probo funcionario. Tal vez porque nadie se ha ocupado de exhumar estos recuerdos, su nombre ha quedado en el olvido para los que han dado nombres a nuestras caIles o paseos públicos; como ocurre también con el Dr. Irazusta, primer Presidente de la primera Municipalidad y que también se le tiene en el olvido.
Horacio Romero: Del Cabildo a las Municipalidades de Entre Ríos
Constitución de la primera Junta de Fomento