25) La parroquia construye su templo

Completando lo que el Obispo Gelabert dejaba asentado en la visita que finalizó el 18 de noviembre de 1866, este recomendaba que se estableciera la Escuela de Cristo, una devoción que se practicaba lo domingos al anochecer. Consistía en un momento de oración del rosario, se adoraba la eucaristía y se meditaba el evangelio del día. Este era un recurso pastoral muy útil, teniendo en cuenta que sólo había misa matutina[1].

El Obispo mandaba al Padre Martínez que, además del domingo, la doctrina cristiana también se impartiera otro día de la semana.

En cuanto a los matrimonios, no autorizaba a que se celebren en casas particulares y que se respete la jurisdicción de los curas limítrofes.

Recordando las buenas costumbres y como una medida de higiene prohibía el ingreso al templo de los cadáveres en estado de putrefacción .

Ya con el Padre Martínez alejado de Gualeguaychú, se hizo cargo provisoriamente, quien ya er teniente cura Juan Ansorena. Este sacerdote era de San Juan y había estado como teniente cura de la Parroquia San Antonio de Concordia. Permaneció en Gualeguaychú, hasta que el 9 de febrero de 1872, cuando regresó a su anterior parroquia.

En su lugar fue destinado el Padre Generoso Gaudencio Santilli. Este sacerdote había sido franciscano y se había secularizado en 1858. Fue cura vicario en Diamante desde 1860, luego asumió la Parroquia del Carmen en Nogoyá, en 1867. En este templo construyó una de las torres y parte de la casa parroquial. Con este sacerdote y en Nogoyá ocurrió algo muy desagradable: el domingo 22 de mayo de 1870, al anochecer y mientras se rezaba el rosario, un empleado de la policía hirió gravemente al párroco en la sacristía. Posiblemente este sacrílego atentado se debió a causas políticas ya que Santilli era partidario de los blancos o jordanistas. Para su curación fue trasladado a Victoria y en Nogoyá quedó su teniente cura, el Padre Zattoni quien declaró el entredicho y selló las puertas del templo[2]. Luego de un tiempo, el Obispo facultó al sacerdote para que reconciliara la iglesia y así poder abrirla nuevamente. Santilli, recuperado del atentado, volvería a Nogoyá y luego se lo designó párroco de Gualeguaychú. Será el Padre Martínez su sucesor en Nogoyá.

El ambiente político no era el mejor y esto se puede comprobar en estos traslados. Martínez acusado de jordanista, ya que tenía una estrecha amistad con muchos de ellos y Santilli herido de muerte en su sacristía por no coincidir en las ideas políticas con un hombre cuya tarea era cuidar de la ley y el orden. Cada uno de ellos estaría en el destino pastoral del otro, e incluso Martínez se alejaría de Entre Ríos. Hechos violentos que suceden y repiten, mezclados con virtuosos logros culturales y religiosos, en una provincia que se agitaba una vez más. ¡Que difícil habrá sido para el obispo pastorear esta realidad en la que muchas veces carecía de curas y de medios!

Hay documentos en el archivo parroquial que dejan constancia de cómo Santilli continuó trabajando con la comisión del templo. En 1872 se reunió con la gente para proseguir la obra con el arquitecto Poncini.

En febrero de 1873, Santilli se ausenta a Europa, y después de algún tiempo atendió la parroquia Fray Nicolás Pudignani. Este franciscano, perteneció al Convento de San Carlos, en San Lorenzo, y falleció a los 75 años en dicho convento, el 7 de junio de 1902. Nativo de Greccio, era del Convento de Perusa, cuando se vino como misionero a la Argentina. En Rosario fue Guardián, Párroco y Director de la Escuela San Francisco Solano. Todos sus actos llevaron el sello de la piedad cristiana, el celo apostólico y un ardiente amor al prójimo. Actuó al frente de las parroquias de San José del Rincón, Cañada de Gómez (donde edificó el templo), Pergamino, Villa Constitución, Roldán y San José de la Esquina.


[1] Cf. Libro de Visitas, pág.

[2]  El entredicho es una tipo de sanción en la Iglesia, por la que se suspenden las actividades religiosas hasta tanto se purifique el lugar, en este caso por haber atentado físicamente de un sacerdote. Este lugar podía ser un templo, un monasterio, incluso una ciudad entera. Hoy en día se utiliza muy poco.






Pastores según el corazón de Dios
El ministerio sacerdotal en la Parroquia San José de Gualeguaychú (1766 - 1905)
Pbro. Mauricio Landra

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