Federico Birabén Losson

Federico Birabén Losson


Federico Biraben Losson (1890-1954), fue Gerente General del Frigorífico Gualeguaychú y principal promotor de la Acción Social del mismo durante más de veinte años.

Nació en el Barrio de Belgrano de la Capital Federal el 14 de Diciembre de 1890. Hijo del Ingeniero Federico Biraben (argentino) y de Margarita Losson (dama francesa nacida en Lille). Se casó con Maria Luisa Legoff. Tuvo dos hijos: Pedro y Marta Lucia. Falleció en el ejercicio de su cargo el 25 de Abril de 1954 en la ciudad de Buenos Aires, un día domingo, luego de votar en la Elecciones Legislativas de Argentina de ese año, repentinamente, de un ataque al corazón.

Ingresó al Frigorífico Gualeguaychú el 20 de Abril de 1933, en el décimo ejercicio de la empresa, en calidad de Gerente General durante la Presidencia del Dr. Francisco Troise.

Llegó en momentos muy críticos de inestabilidad económica y financiera. Se luchaba contra la indiferencia y la incredulidad. Y es en esos difíciles momentos que asumió la grave responsabilidad de la Gerencia General. De su capacidad y de su eficiencia para ese cargo, es prueba terminante la realidad brillante que alcanzó la planta industrial, la perfección técnica de sus productos y la singular organización del trabajo.

Tuvo a su cargo y por decisión de los Directorios, el manejo casi discrecional de la administración de la Sociedad. Su pasión por el Frigorífico era obsesionante. Ello fue factor de suma importancia para la creación de la admirable organización de la fábrica, en la que la asociación del trabajo y el capital constituyeron la victoria de la dignidad humana, sobre el egoísmo de los hombres.

Biraben tenía una personalidad excepcional que desbordaba todas las posiciones y poseía una extraordinaria facultad de creación y una inobjetable dinámica ejecutiva. De un espíritu fino, de cultura brillante, que sabía y gustaba exhibir en alarde de gracia y amenidad, con ágiles construcciones literarias.

Su preponderante acción, como consecuencia de su inteligente personalidad, privilegiada capacidad y extraordinaria visión de futuro, es reconocida por los trabajadores y directores considerándolo "el alma" de ésta organización.




DISCURSO DEL PRESIDENTE DEL FRIGORÍFICO GUALEGUAYCHÚ

CON MOTIVO DEL FALLECIMIENTO DEL SEÑOR GERENTE GENERAL

     Señoras, Señores: El Directorio del Frigorífico Gualeguaychú me ha encomendado como su Presidente, la penosa misión de expresar, en este acto, la congoja que ha producido en nuestros corazones el inesperado fallecimiento del caballeresco amigo y eficientísimo Gerente General, Don Federico Biraben Losson.

     Para el afecto que nos vinculaba al fino y correcto amigo, su muerte es un desgarrón que conmueve la sensibilidad hasta el llanto y para los destinos de nuestra Organización fabril, ella constituye una baja cuya repercusión tendrá caracteres de suma gravedad.

     Es que Federico Biraben Losson no era un funcionario de orden común, de los que cumplen el reglamento y llenan las tareas de rutina. Biraben era una personalidad excepcional que desbordaba todas las posiciones y que poseía una extraordinaria facultad de creación y una inobjetable dinámica ejecutiva.

     Se vinculó a nuestro Frigorífico hace más de veinte años. Llegó en momentos muy críticos para nuestra estabilidad económica y financiera. La Fábrica del frío de propiedad de los ganaderos y la concurrencia con sus productos a los mercados europeos, era una utopía para los argentinos y una audacia para el juicio extranjero. Se luchaba contra la indiferencia y la incredulidad y es en esos difíciles momentos que asumió la grave responsabilidad de la Gerencia General. De su capacidad y de su eficiencia para ese cargo, es prueba terminante la realidad brillante de nuestra planta industrial, la perfección técnica de nuestros productos y la singular organización del trabajo.

     Nuestro Directorio ha podido decir, fundando los actos de homenaje: Que Biraben, por su preponderante acción y como consecuencia de su inteligente personalidad, tuvo a su cargo y por decisión de los Directorios el manejo casi discrecional de la administración de la Sociedad. Que debía reconocer, con lealtad, que ese discrecionalismo en la dirección administrativa había sido factor de suma importancia para la creación de nuestra admirable organización de fábrica, en la que la asociación del trabajo y el capital constituyen la victoria de la dignidad humana, sobre el egoísmo de los hombres.

     Que Biraben no estuvo presente al tiempo de germinar en el pensamiento y el corazón de los ganaderos de Gualeguaychú. La idea revolucionaria y patriótica de levantar la planta frigorífica propia, como primer esfuerzo de los productores campesinos, encaminando a libertar la economía ganadera de la hegemonía extranjera, pero que es, si, Biraben quien contribuye, con su sagacidad, su sentido preciso de lo que es una organización del trabajo, su inteligencia y su conocimiento de la industria y del comercio de la carne, a sortear con eficacia los escollos infinitos y muchas veces insuperables que se presentaron a la Sociedad antes de alcanzar la vigorosa realidad que enorgulleció y enorgullece a sus creadores, al pueblo de Entre Ríos y a al pueblo de la Nación.

     Que es Biraben quién contribuyó, en medida inigualable, a dotar a nuestra Fábrica de su alma que la erige, ante el asombro general, como una casa material con sensibilidad humana, de esa alma que cautiva el pensamiento y el corazón de todos los que se vinculan con ella, hasta identificar sus destinos en las luchas y en las victorias.

     Que es él, el artífice de primera magnitud, en esta creación de cosas con alma, que ha puesto luz brillante de alegría, dignidad y altivez en los ojos de nuestros trabajadores y fe positiva y orgullosa en nuestros accionistas.

     Biraben era un espíritu fino, de cultura brillante, que sabía y gustaba exhibir en alarde de gracia y amenidad, con ágiles construcciones literarias.

     Pero esta gracia y esta amenidad no la podía mostrar en la medida de sus deseos, pues que Biraben había supeditado su existencia al servicio de una creación. Su pasión por el Frigorífico era obsesionante, hasta el punto de que los seres y las cosas, eran o no eran, según el grado de utilidad que ellas tenían para aquel.

     Esta obsesión le hacía aparecer ante los espíritus sin vinculación muy allegada a él, como un hombre frío, egoísta y calculador, siendo que era a la inversa, una inteligencia comprensiva y tolerante y una sensibilidad ampliamente generosa.

     Para quienes no lo crean así, bastará con que se asomen en este momento a mirar en los ojos de quienes fueron sus colaboradores y subordinados en todas las categorías funcionales, y en todos esos ojos verán la emoción hecha lágrimas.

     Un hombre cuya muerte es capaz de hacer llorar a otros hombre que no son sus hijos, necesariamente es un hombre bueno, servicial y amistoso: Federico Biraben Losson era de esos hombres.

     Que haya paz en su tumba.

(Discurso del Presidente del Frigorífico Don Juan J. Goldaracena en el sepelio de Biraben Losson en la Capital Federal redactado por el Dr. Juan Labayen. En representación del Directorio lo acompañaron el Síndico Doctor Luis María Alvarez Daneri y el Sub-Gerente Cdor. Roberto D' Agosto)



Autor: Agrimensor Patricio Alvarez Daneri
Fuentes: Actas del Directorio del Frigorífico Gualeguaychú - Sra. Marta Lucía Birabén
Comments