Antonio Daneri: Diario El Censor

Antonio Daneri
Diario El Censor

24 de Marzo de 1919

ANTONIO DANERI

Gualeguaychú Antiguo


Nació en Montevideo el 15 de Febrero de 1847, durante el sitio de los nueve años; hijo del comerciante mayorista de aquella plaza don Francisco Daneri y doña Juana Lavagna, italianos.

En el año 1851 la familia Daneri ausentóse a Europa y habiendo hecho escala en Santa Catalina, entonces Imperio del Brasil, el buque a vela que los conducía, en cuya población reinaba la fiebre amarrilla, no pocos fueron los pasajeros que, prontamente, sintiéronse atacadas del terrible mal, entre ellos doña Juana Lavagna de Daneri, cuyo deceso e produjo a los quince días más o menos, navegando el barco ya, a altas latitudes, circunstancia por la cual, y de acuerdo a la prácticas marítimas de sanidad, fue arrojada en pleno océano.

De Europa regresaron a América al siguiente año, desembarcando en Montevideo en momentos que también lo hacía el primer contingente de las tropas uruguayas que habían asistido al derrocamiento del tirano Rosas en los campos de Caseros, a las órdenes del héroe y mártir César Díaz.

Seis años más tarde, en 1858, liquidada la casa comercial de don Francisco Daneri, éste, que pensaba radicarse en San José, de la misma república, optó por trasladarse a Gualeguaychú, con el fin de trabajar tranquilamente, cansado de las lucha intestinas de aquel estado, que tantos perjuicios habíanle irrogado en sus negocios. Y así lo hizo el 12 de marzo del predicho año con sus dos hijos Antonio y Pablo, tomando pasajes en la goleta "La Pastora", comandada por sus propios dueños don Manuel Costa y don Santiago Buero, en la que venía a tomar posesión de su cargo el primer cónsul español local señor Caminadas; y cuyo buque, de escaso tonelaje, favorecido por fuerte viento, pudo hacer la travesía entre ambas localidades, en dos días, sin más detención que en Higueritas (Nueva Palmira ROU) por operaciones y a la entrada de nuestro riacho, en la "Guardia" a efectos de presentar los papeles y obtener de la autoridad allá destacada el correspondiente pasavante; siendo de noche, a eso de las once del catorce, cuando fondeaban en nuestro puerto, sin muelle y sin más luz que la de la luna, al pié de la barranca en cuyas proximidades existía un montecito de tala, espinillo y laurel silvestre; de donde se dirigieron a primera hora del día quince, a la jefatura, a fin de exhibir los pasaportes de su identificación.

Aunque no reformados, es decir, en su primitiva arquitectura, levantábanse los actuales edificios del resguardo y aduana. En la isla, en medio de un naranjal, un rancho de ladrillo y a pocos metros, un pequeño murallón de piedra, con escalera.

AUTORIDADES DE GUALEGUAYCHÚ EN 1858


Antiguo Puerto de Gualeguaychú
El administrador de la aduana lo era don José María Domínguez, más tarde Gobernador de la Provincia; el capitán de puerto, don Vicente Alvarez; el comandante militar, don Juan José Paso; el jefe de la División Gualeguaychú, el General don Apolinario Almada, y segundo el Coronel don Pedro Dumón; médico de sanidad militar el doctor don Casimiro Labastié, que lo fuera del Ejército Libertador del General Urquiza; Jefe de Policía, don Rafael Furques, y el Oficial Primero o secretario, don Isaías Borques, hermano de nuestros honorables convecinos Avelino, Andrés y Canónigo Juan Carlos; Juez de Paz de la 1º Sección, don Juan Pedro Haedo y de la 2º don Juan Pablo Haedo, justicia de mas alta competencia en el Departamento, con Tribunal de Alzada en Nogoyá y a donde se debía recurrir por asuntos de mayor cuantía; Jefe de Correos de entonces, don Luís Enrique Tubo.




LA FAMILIA VILLAGRA

Casa de la Familia Villagra -lindera al Municipio- en la esquina de Yrigoyen y Rivadavia.
La primera casa que habitaron fue frente a la hoy plaza Libertad (Plaza Urquiza) entonces terreno baldío y sin nombre, haciendo cruz a la del Coronel don Eduardo Villagra, con el que se relacionaron, recibiendo finas atenciones, y a quien, tantas veces, con su hermano Pablo, sentados a su bien servida mesa, oyeron relatar la forma en que fue preso por Garibaldi, en 1845, en su sorpresa a Gualeguaychú, sacándolo de la cama en que dormía.

Recuerda con verdadero cariño a sus inseparables camaradas de infancia, que lo eran igualmente de su hermano, los hijos del prenombrado Coronel, llamados: Pablo, Camilo y Faustino, de los que sobrevive el tercero, y de los cuales, Camilo, siguió carrera, recibiéndose de abogado y sido Diputado Nacional y Vice Gobernador de Entre Ríos. Los otros varones, Eduardo, Olegario, Benito y Julio, (el segundo fallecido hombre y el tercero muy niño), contaban pocos años de edad, llamándosele a Julio, que hoy, como Eduardo, peina canas, tacuara, apodo puesto por su propio padre. Y con que placer recuerda y describe las escenas de cuando la noble madre de sus predichos camaradas, doña Tomasa León, reunía a los chicos del barrio, haciéndoles formar en rueda con sus hijos, para darles pan con manteca.

Pertenecían también de amigos Pedro C. Cepeda y Prudencio y Pablo Palavecino. En esa época, Manuel Cepeda, mocita ya, frecuentaba la casa de los esposos Villagra, dando audiciones musicales con su guitarra, dedicándole tiernos cantos, con su bien timbrada voz, a la hija de aquellos, o sea Anacleta, con quién casó en 1863.

LA POBLACIÓN DE GUALEGUAYCHÚ

Año 1868: La ciudad de Gualeguaychú
La población, algo extendida, se singularizaba por la infinidad de ranchos y cercos de palo a pique; no se conocía pavimento de piedra; las veredas muy limitadas, y éstas de ladrillo o tierra no más, y el alumbrado público, si así podía llamársele, reducíase a uno que otro farol, con vela de cebo, colocado al frente de alguna casa de comercio, por su propio dueño; de las que eran, entre otras, las principales, por su capital, las de Cossio, Guerra, Guerra Hermanos, Elizathe, Magnasco, Clavarino, Chichizola (Andrés), fundada en el año 1839, Espinosa, Benitez, Gavazzo, Mendez Hermanos, Ulibarren, Alvarez y Escalada, Grané Hermanos, Bravo, Mendaro, Chichizola (Bartolomé), Vasallo, Mac-Dougall, etc.

LA INDUSTRIA Y LOS SERVICIOS DE GUALEGUAYCHÚ

La industria, algo adelantada en diversos ordenes. Respecto a la harinera, existía un molino a viento de don Lázaro Fontanarrosa, cuyo torreón, desmantelado, puede verse hasta ahora en la chacra conocida por lo de Copello. Varias las tahonas: la de Etchazarreta, Carabelli, Cabilla, Torrel, Bentancour, Molinari.

El trigo cosechábase en determinadas chacras y en algunos puntos de campaña.

Existían postes en las esquinas y en el trayecto de cada cuadra a distancia de un metro, uno de otro, los había en casi todas las calles.

El servicio de correos, a cargo de un particular que, por un peso mensual, distribuía y recibía la correspondencia a domicilio.

Oficializado el servicio, fue el primer jefe don Juan Aurelio Casacuberta.

La vigilancia del pueblo la ejercían soldados llamados policianos, que vestían chiripá y camiseta roja, gorro de manga de igual color, desprovisto de calzado, y como armamento, machete en la cintura.

No conocíase más buque a vapor que una pequeña lancha, la "General Urquiza" y luego el "Guazú" de mayor registro.

El transporte de pasajeros, encomiendas y correspondencia, entre Gualeguaychú y Buenos Aires, capital del estado de su mismo nombre, segregado de la Confederación Argentina, lo hacía la ballenera "Flor de Gualeguaychú" al mando de don Gregorio Suarez.

A Gualeguay se iba en una vetusta galera de don Mateo Gallino y don Bartolomé Pessano. A Uruguay en carreta de don Pedro Fernandez, tirada por bueyes, en la que marchaban los estudiantes que cursaban sus estudios en el hoy histórico Colegio, cuyo incómodo viaje, duraba tres días por parte baja.

En cuanto a la prensa, solo se contaba con un órgano de publicidad, El Pueblo, periódico del historiador uruguayo don Isidoro De María, entonces primer Vice-Cónsul de su Patria y presidente del Consejo de Educación local; persona altamente apreciable. Desempeñaba la regencia de dicha hoja, otro uruguayo, don Eugenio Gómez.

La escuela del estado a la que asistió con su hermano y de la que era director don Guillermo Bianchi y segundo don Ramón Marin, funcionaba en el rancho que, hasta hace poco, había servido de Iglesia, el cual tenía a su frente un campanario hecho con cuatro palos, rancho ubicado en el ángulo de las actuales calles San José y Luis N. Palma y en cuya manzana había sido el cementerio, del que existían, a la sazón, algunos nichos, tumbas y panteones.

La Iglesia, instalada en el local que hoy habitan los señores curas; edificio recientemente construido. El párroco era un señor Etchevarría, y el teniente un señor Zabala, ambos españoles; diciéndose del segundo, había servido en su patria como coronel de los carlistas.

Industria Saladeril en Gualeguaychú

Siete establecimientos saladeriles, que exportaban sus productos para el Brasil y la Habana (Cuba) contribuían a la vida económica del pueblo.

Las vacas se vendían a cuatro pesos bolivianos cada una y la legua de campo se arrendaba a 50 pesos anuales.

Su llegada a Gualeguaychú, (la de Antonio Daneri en Marzo de 1858) coincidió con las fiestas de carnaval. Una que otra máscara recorría las calles. El juego, de la manera más torpe, a baldes de agua, y, haciéndolo más culto, utilizábase cáscaras de huevos de gallinas, con agua de olor; que para tal objeto habían sido vaciados por sus extremos y conservados durante el año en grande barricas.

Demás está decir el entusiasmo que despertaba el baile. Varias las casas de familias en que recibían.

El centro social, lo era el "Casino del Plata" fundado el 29 de julio de 1855, que luego denominóse "Elieso Recreativo", y, desaparecido el cual, y el de efímera vida centro "Entre Ríos", surgió, bajo los mejores auspicios, en 1860, nuestro actual y prestigioso Club cuyo nombre "Recreo Argentino", indicólogo el socio fundador don Ramón Delgado, en presencia de don Clemente Basavilbaso, don Asisclo Méndez, don Floriano Bravo y otros; y a cuyo centro asocióse en 1865 presentado por don Mariano Jurado, tocándole actuar de secretario en la presidencia del Doctor José Lino Churruarín, y tesorero en la del capitán de marina don Eliseo Correa.

LA JOYERÍA DANERI

Estribo de plata de la Joyería Daneri
Fallecido en 1860 su señor padre, el señor Daneri quedó con don José Risso, del que fue socio más tarde, con casa de comercio en el ramo de joyería.

Disuelta en 1869 la predicha sociedad, estableció en 1870 en la calle Urquiza, con su hermano Pablo, que acababa de hacer la campaña del Paraguay, otra casa análoga, abriendo sus puertas el 5 de febrero y la que, años después, al quedar a su solo cargo, trasladola a la 24 de Enero (hoy 25 de Mayo); la misma que, a pesar de las múltiples y complejas tareas que embargaron su atención en su vida de actividad, ha conservado hasta el presente, de lo que van 49 años, faltando uno para el medio siglo.


Del poeta Olegario V. Andrade nos decía, que éste solía visitarlo con frecuencia, poniéndose a escribir versos sobre el mostrador de su casa de comercio. En cuanto a Gervasio Mendez hízole conocer lo que era un crisol, pues no obstante citarlo en sus composiciones poéticas, jamás lo había visto.




Estribo de plata de la Platería Daneri. Hoy pieza de colección.Joyería Daneri

LA FAMILIA Y LA SOCIEDAD

Casado en nuestro pueblo en 1873 con la distinguida señorita Dolores Chichizola, ha formado una familia numerosa y respetable, con extensas vinculaciones en nuestro mundo social y político, razón que lo liga a nuestro suelo con hondos e inconmovibles afectos, haciendo de nuestro país su segunda patria.

Entre nosotros, su actuación pública ha sido encomiable, ocupando importantes puestos de espectabilidad y desempeñado comisiones honorosas, que destacáronle siempre con firmes delineamientos de honradez, seriedad, inteligencia y dedicación, mereciendo justamente la estima pública, la mejor recompensa a que puede aspirar un hombre de su talla, culto, afable y sin rencores, en su ancianidad.


Autor: Diario "El Censor" de Gualeguaychú

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