Alberto José Bahillo nació el 13 de mayo de 1928 en la ciudad de Rojas, Provincia de Buenos Aires, hijo de Vidal Bahillo y Julie Alvarez.
Su vínculo con el mundo de la pastelería comenzó a muy temprana edad, ya que con tan solo 14 años inició su camino laboral en una panadería de su pueblo natal, forjando una cultura del trabajo y un conocimiento del oficio que lo acompañarían toda su vida.
Al cumplir la mayoría de edad, decidió mudarse a Buenos Aires para perfeccionar su técnica, logrando desempeñarse en establecimientos de gran prestigio de la época como las confiterías París y El Águila, además de adquirir experiencia en hotelería de alto nivel trabajando en el Hotel Huemul de Bariloche y el Hotel Dorá de Mar del Plata.
Aunque dio sus primeros pasos como empresario independiente en Rojas hacia 1955, su historia cambió definitivamente cuando contrajo matrimonio con la entrerriana Matilde Catalina Gear Boveri, con quien tuvo cinco hijos: Tomás, Alicia, Julieta, Ana y Juan José. Este vínculo afectivo motivó su traslado definitivo a Gualeguaychú, donde en la década del 60 estableció su primer local comercial, una confitería y bombonería ubicada en la calle España 39, casi 25 de Mayo, en una propiedad pequeña que alquilaba a la familia de Lisandro Daneri.
Durante esos años iniciales, también montó una fábrica de masas en la esquina de Rioja y Santiago Díaz, la cual explotó exitosamente durante una década antes de transferirla a sus empleados, tanto en la elaboración como en la comercialización, en un gesto que dio origen a la firma "Masas Gualeguaychú".
El hito fundamental de su carrera ocurrió el 9 de octubre de 1966, cuando inauguró la heladería en la Costanera tras adquirir y reformar una antigua casa de la familia Dacal. Su visión fue considerada pionera, ya que apostó por una zona que en aquel entonces estaba deshabitada y oscura, logrando transformarla en un paseo obligado para las familias de la ciudad, especialmente tras la instalación de la emblemática calesita contigua al local en 1968.
Su espíritu emprendedor no se limitó a los helados; en 1971 compró el boliche "Bang" en calle 25 de Mayo 781, un punto de encuentro social en el edificio donde antes funcionaba la Confitería París. Allí montó su Confitería Bahillo y, en el patio del lugar, instaló el reconocido "El Galetto". Más tarde, en 1976, incursionó en la vida nocturna como socio fundador de la icónica discoteca "Bárbaro" junto a Horacio Rivas.
En la década del 90, la empresa adquirió un tambo propio. Esto fue un movimiento estratégico para autoabastecerse de la materia prima principal de sus helados: la leche, asegurando así la calidad desde el origen.
Más allá del comercio minorista, Bahillo apostó fuertemente a la industria con la creación de una fábrica modelo de dulce de leche en el Parque Industrial de Gualeguaychú, destacada por su higiene y tecnología de elaboración continua, un proyecto que le demandó gran sacrificio y que mantuvo hasta 1997.
También invirtió en la recuperación cultural de la ciudad, reformando y reequipando el Cine Palma y el Teatro Gualeguaychú en momentos en que ambos se encontraban en estado de abandono.
Alberto Bahillo falleció el 26 de mayo de 2011 a los 83 años y fue sepultado en su ciudad adoptiva, dejando un legado empresarial que trascendió a su persona y que hoy continúa siendo gestionado por la tercera generación de su familia.