"Los 40": Años de Cambios

PASAJE DE PUEBLO A UNA COMUNIDAD EN MOVIMIENTO

1940: el comienzo de una década con cambios y avances en la población de Gualeguaychú


Cada espacio y lugar de la ciudad guarda un recuerdo o muestra la faceta del accionar comunitario. El inicio de la década del 40 mostraba una población que fue creciendo con el correr de esos años. Se dieron circunstancias sociales, culturales y políticas que la marcaron para siempre.

Por Rubén Skubij

A partir de 1940 en Argentina comienza a darse un panorama político y social diferente con la irrupción de un nuevo partido político para competir con el tradicional por los votos de los trabajadores y sectores medios. Gualeguaychú, con poco más de 30 mil habitantes en la ciudad, mostraba aspectos y facetas aún desconocidos por las actuales generaciones.

Geográficamente más chica y con la vida de su población en barrios donde la novedad era el paso de un vehículo; la actividad, sin embargo, siempre fue constante y en aumento. Una característica que no se ha perdido con el correr de los años.

Marcos Henchoz, historiador y gran investigador, realizó un profundo estudio sobre dicha época y la conciencia colectiva de aquellos habitantes.

- ¿En 1940 qué panorama presentaba Gualeguaychú?

Tiene algunas características propias -a veces se discute sobre este tema- y de dónde viene cierta idiosincrasia y relación más directa con Buenos Aires, no con la capital de Entre Ríos.

Ese aspecto tiene una relación histórica profunda porque desde el período colonial era el Cabildo de Buenos Aires -principalmente- que regenteaba esta zona aunque con no menos dificultades por los caminos. David Dellachiesa es un hombre clave para entender ese proceso.

Encontramos una ciudad -desde el punto de vista económico- con talleres artesanales, pequeñas fábricas -muchas de ellas organizadas desde lo familiar- y con poca cantidad de empleados, salvo algunas excepciones.

La gran industria de aquella época fue el frigorífico, en la década de 1940 recibió varios Aportes del Tesoro Nacional para agrandar la producción siendo importante la incorporación de maquinarias.

Surgieron los créditos blandos del Banco Nación y el Instituto de Promoción Industrial. Se logró avanzar sobre todo en los productos más industrializados y enlatados para poder exportar.

- ¿La segunda guerra mundial fue un cambio brusco en el trabajo?

El contexto internacional hacía demandar muchos alimentos lo que continuó en la post guerra. Se venía desde 1935 con el plan de industrializar parte de la materia prima, lo que se llamó sustitución de importaciones.

Generaba en nuestro territorio necesidades, por ejemplo los agricultores necesitaban cubiertas que se importaban. Europa usaba el caucho para sus ejércitos ¿entonces qué ocurría en nuestra zona?, las protestas fueron intensas.

-¿Se concretaron en la ciudad?

En la década del 40 los agricultores y colonos se manifestaban sobre todo en la zona de Urdinarrain porque allí convergían muchas estancias y los trabajadores se hacían sentir, iban al pueblo más cercano.

Estamos hablando de grandes asambleas, manifestaciones, con panfletos y documentos dirigidos a nivel nacional y provincial. No dudaban en salir a las calles.

77 AÑOS ATRÁS

Imaginarse geográficamente la ciudad en 1940 deriva en un plano pequeño delimitado: del río a los boulevares y avenida del Valle. De allí por fuera de esa línea imaginaria había pequeñas chacras, algunas de ellas abasteciendo con frutas, verduras y hortalizas.

“La ciudad tenía cañadas naturales que también hacían una suerte de cerco geográfico para poder transitar como por ejemplo Franco y Clavarino, pasando el 30/40% de desagüe, todo a cielo abierto”, recordó el historiador.

-¿Políticamente cómo era la ciudad en 1940-42?

Había dos expresiones del radicalismo: personalistas y antipersonalistas, todavía se visualizaba ese enfrentamiento. Y se puede leer en las actas de las elecciones nacionales o provinciales la cantidad de líneas internas que participaban, llegó a haber hasta cinco en Gualeguaychú.

Ese fraccionamiento también fue un caldo de cultivo para habilitar el apoyo a nuevas expresiones políticas que se estaban generando. El descontento que generan las agrupaciones internas de un partido puede llegar a convertirse en el puntapié inicial de la creación de otros movimientos.

La década comenzó en Gualeguaychú con dos líneas fuertes de la UCR, un grupo nacionalista que al ser un pueblo chico se hacía difícil distinguir exactamente a cuál de todas las vertientes del nacionalismo conjugaban. Luego irrumpe el peronismo.

-¿En esos años se da una migración interna?

Hay una baja en la población de alrededor de 10 mil a 12 mil habitantes, es el movimiento de los hijos de los colonos, peones y arrendatarios que se van a vivir a las ciudades. No hay un panorama favorable en el campo y sostenimiento de las familias, la posibilidad de acceder a nuevas colonias porque la situación es de pobreza.

Pero a su vez, de mucho enfrentamiento con la patronal, con los estancieros por los abusos que se generaban en los contratos de arrendamientos. Los hijos empezaron a ver la ciudad como la manera de subsistencia.

Entonces se da un lento proceso que en Entre Ríos se acentúa en el centro norte, migrando miles de personas a Buenos Aires para trabajar en las grandes fábricas que aparecían en el marco del modelo económico que se estaba generando.

-¿Qué rol cumplía la municipalidad?

1940 tiene una particularidad, ya había tomado una conciencia total la salud pública.

En ese sentido en Gualeguaychú algunos médicos habían trabajado muchísimo sobre este tema como Daneri y el mismo Pedro Jurado que fue intendente en la década anterior, fomentaron mucho el tema de la salud pública.

En esta década definitivamente hay un desarrollo de salas y nuevos sanatorios privados.

Pero la asistencia pública estaba asegurada de alguna forma. Aún los interventores federales que participaron bajo la figura de intendente durante la dictadura militar de 1943 (todos fueron civiles) firmaban decretos u órdenes de pago asegurándole bolsas de leña, leche y pan a muchas familias.

También se pasaba por los barrios a fumigar para eliminar ratas y combatir la vinchuca dado que abundaban los techos de paja en sectores de rancherío, sobre todo en la zona sur de la ciudad.

Por aquellos años en las escuelas también se realizaban asistencia a la salud de los niños dentro de los mismos establecimientos. La Escuela Normal no fue una excepción a esa regla.

Por ejemplo, en 1940 se inauguró un consultorio odontológico siendo el doctor Raúl Olaechea quién estaba a cargo de la atención médica. La Escuela Normal ya tenía antecedentes acreditados en la materia, años anteriores el doctor Mario García Reynoso, médico escolar, lo hacía de forma ad-honorem.

GEOGRAFíA DISTINTA

Mirando la zona del río, Marcos Henchoz recordó que hay imágenes de muy mala calidad -lógicamente por el tiempo- “donde se observan los ranchos que hoy llamamos barrio Munilla y Pueblo Nuevo que con el tiempo fue cambiando”.

Allí abundaban las zonas de bajos. “Un sector de la costanera aún hoy lo muestra, un sector de la curva que va del club Pescadores al ex Frigorífico donde permite ver con claridad cuál era la geografía de aquella época. El cañaveral de formación natural es por los bañados”.

Años previos la obra de la Costanera y el puente marcaron un cambio geográfico impresionante pero del puerto hacia el sur se demoró. “En los años 40 existen informes municipales donde hablan de esta situación de la pobreza y las malas condiciones de vida entre los basurales. Si bien se habían fumigado todas las casas, los médicos y técnicos que participaron de esa experiencia recomendaron una fuerte intervención para ayudar a los vecinos”, acotó a Semanario.

-¿Con el correr de la década Gualeguaychú se fue manteniendo de la misma manera?

No, tiene algunas particularidades, no es tan directa la relación con Nación. Hay cosas que son paralelas acostumbrando a decir en historia ‘los procesos de continuidades o de ruptura’.

Aun cuando existe una ruptura de aquella época a hoy podemos hablar de una continuidad porque son muchos años, más de 70 años.

El Partido Conservador bajo la figura del Partido Demócrata Nacional prácticamente desapareció en escena tras la revolución de 1943 y lo más notable, muchos miembros de sus filas partidarias conformaron el Peronismo.

Cuando uno mira el acto eleccionario en la ciudad, departamento y provincia te das cuenta claramente que la mayoría de los votos salieron de dicho partido al PJ. Los votos que perdió el radicalismo en las elecciones del 46 o 48 fueron aproximadamente 10 mil votos contra 20-25 y hasta 30 mil dependiendo la zona, del Partido Demócrata Nacional. La resta de ellos conformó el electorado que le dio el triunfo al doctor Héctor Domingo Maya en la provincia y a Clemenceau en la intendencia de Gualeguaychú aunque tuvo una efímera participación política.

En la UCR todo era debate, en aquel momento hasta llegó a presentar dos candidatos a intendente en la ciudad. Era muy difícil que pudieran triunfar porque llegaban divididos, en la década siguiente vuelve a fraccionarse en la Unión Cívica Radical Intransigente y la Unión Cívica Radical del Pueblo, una característica que perdura hasta el día de hoy.

SOBRE LOS MÚSICOS

Gualeguaychú tuvo su época de oro en el cultivo del arte musical. La banda del ejército contaba con buenos músicos, muchos de sus integrantes formaban grupos para amenizar bailes populares y culturales.

“Los músicos locales tenían muy buena formación profesional. Las orquestas actuaban en los clásicos bailes de sociedades que se organizaban periódicamente, tales como clubes, cooperadoras escolares, instituciones deportivas y demás entidades de bien público, sociales y culturales”, relató Henchoz.

Desde principios de la década de 1940 las instituciones comenzaron a contratar grupos orquestales de Buenos Aires dejando de lado a los músicos locales. “Dada esta situación, a algunos se les ocurrió formar una institución que defendiera sus derechos. Así es que, en 1950, reunidos en asamblea general de músicos, cantantes y vocalistas dieron nacimiento a la Asociación Musical Gualeguaychú.

Las primeras reuniones se realizaban en la casa del profesor Ruperto Gelós donde se elaboró el estatuto y luego se gestionó el reconocimiento legal a través de su personería jurídica”.

En una de sus cláusulas estipulaba que una institución cualquiera sea ésta, si contrataba una orquesta foránea debía hacerlo también con una local.

Así fue que entonces se puso en práctica la idea y se logró constituir varias orquestas de las denominadas típicas, características, jazz y folklórico.

ALTA CULTURA

A principios de 1940 visitó la ciudad nada menos que Rosario Vera Peñaloza (en memoria de ella se conmemora el 28 de mayo el “Día Nacional de los Jardines de Infantes” y “Día de la maestra Jardinera”, en Argentina).

“Su presencia estuvo relacionada con la idea de seguir promoviendo los jardines de infantes y su necesidad en la formación de los niños. La actividad consistió en dar dos conferencias en la Escuela Normal y en la biblioteca popular Sarmiento, en la actual sala de lectura. En conceptos de “El Censor”, la disertación resultó altamente interesante e ilustrativa”, expresó Henchoz.

GRAN ARGENTINIDAD

Desde finales de la década de 1930 y principalmente durante la de 1940 las expresiones nacionalistas se vivían a pleno.

“Existía como una necesidad de exaltar las expresiones patrióticas y por ende a la querida bandera. En nuestra historia local hubo un hecho de marcada trascendencia nacional que se conoció con el nombre de Cruzada de la Argentinidad”, lo que movilizó a la población.

Todos los preparativos previos concluyeron en la tarde del martes 6 de julio de 1943, a las 16,30 en la “canchita” de la Escuela Normal con la presencia de autoridades civiles, militares, eclesiásticas, deportivas, padres y directivos, alumnos y ex- alumnos.

“La ceremonia estuvo a cargo del cura párroco, Presbítero Pedro Blasón, mientras las alumnas del establecimiento vestidas algunas de blanco y tras de azul, formaban una gran bandera argentina. Después de la bendición, el Director, don Jacinto Franco, arengó a los componentes de la caravana con un vibrante discurso”

El 7 de julio se inició la gran Cruzada Deportiva de la Argentinidad cuyo propósito fue pasear la Bandera por todo el territorio de la República. El primer recorrido fue la etapa Gualeguaychú-Urdinarrain, en un tramo de 65 km, por el camino provincial, pasando por Palavecino, Almada, Parera y Pastor Britos; “se hizo en marcha pedestre (trote acompasado). Fue dirigida por el teniente Carlos Mac Dougall, en cuya primera etapa participaron estudiantes del nivel secundario de la ciudad”, precisó el historiador.

MARCOS HENCHOZ: Es docente, profesor de Historia. Licenciado en Historia y Gestión Educativa, autor de varios libros sobre historia local y regional. Ponencias en jornadas y congresos.

Revista Semanario Nº 56 - Enero - Año 2017