Por Atilio Burgos
En nuestras diarias caminatas o en las periódicas incursiones que hacemos en auto y hasta en bicicleta, tanto en el radio urbano como en distintos lugares adyacentes de esta progresista Gualeguaychú, nos encontramos con monumentos y monolitos de todo tipo, con diversas placas y o carteles con nombres de calles que silenciosamente rinden homenaje o recuerdan el paso de destacadas figuras que en el mundo de las letras, la educación, en el mismo deporte y en la historia, tal caso de marinos y militares, nos han prestigiado de una manera singular y nos han dejado un legado enriquecedor para tener en cuenta.
Si bien han pasado un par de meses, nunca es tarde, periodísticamente, para hacer referencia a un merecido reconocimiento que se le hiciera al Mayor José Alberto Rojas, caído en cumplimiento del deber como Jefe de la Compañía del Batallón 4 del Ejército Argentino en una misión de mantenimiento de la paz en la República de Croacia, ceremonia que precisamente le realizaron sus camaradas de la Promoción 112 del Colegio Militar de la Nación a fines de julio casi en la esquina de Luis N.Palma y 1ro. de Mayo.
José Alberto Rojas nació en Concordia, egresó en el Colegio Militar y en 1982 llegó a su primer destino, nada menos que el Destacamento de Exploración de Caballería Blindada 121, con asiento en nuestra ciudad desde noviembre de 1964, precisamente una ciudad que quería mucho puesto que aquí conoció a Fernanda De Zan, quien sería la madre de sus tres hijos, casándose en setiembre de 1983.
Su segundo destino fue el Regimiento de Caballería de Tanques 9 en Puerto Deseado donde asciende al grado de Teniente y llega su primer hijo, Juan Ignacio.
En 1987 regresa a nuestra provincia y se incorpora al Regimiento de Caballería de Tanques 1 en la ciudad de Villaguay. Asciende al grado de Teniente Primero y su matrimonio muy feliz con la llegada de su hija María.
Cuatro años más tarde regresa a nuestra ciudad, al Regimiento de Caballería Tanques 12, asciende al grado de Capitán y nace Tomás, su tercer hijo.
Sin duda una carrera militar en plena ascendencia, haciendo José realmente lo que se había propuesto y llega el año 1993 donde el 20 de setiembre, casi al comienzo de una nueva primavera, es designado Jefe de la Compañía E del Batallón del Ejercito Argentino 4 desplegado en la República de Croacia formando parte de las Fuerzas de Mantenimiento de la Paz en Naciones Unidas llamadas Cascos Azules.
El 16 de Diciembre de ese mismo año, en proximidades de Spanovica, a los 34 años, durante el cumplimiento de una misión de reconocimiento y patrullaje, ordenada por la Superioridad, cae mortalmente herido al detonar una mina antitanque en el vehículo que lo transportaba.
El 3 de Agosto de 1995 el Presidente de la Nación lo asciende al grado de Mayor Post Morten, mediante el Decreto 255/95
EMOTIVO EL ACTO DE HOMENAJE DE FAMILIARES Y CAMARADAS
Sencillo, triste, pero realmente muy emotivo resultó el acto de homenaje llevado a cabo en una de las plazoletas de calle Luis N.Palma organizado por la Comisión Directiva de la Promoción 112 del Colegio Militar.
La madre y la hermana de José, llegaron desde Concordia y a la presencia de su señora esposa, de sus queridos hijos, demás familiares y amigos, se sumaron alrededor de veinte compañeros de la mencionada promoción y además estuvieron presentes las autoridades de nuestro Escuadrón y la Banda Militar de Concepción del Uruguay.
Palabras de su compañero Jorge Janza
"Me cabe hoy, en mi condición de compañero, amigo y concuñado, recordar con dolor y tristeza, a un verdadero soldado del Ejército Argentino.
Para un hombre de armas, conmemorar a un camarada caído en cumplimiento del deber es una obligación, pero hacerlo con alguien de la talla del Mayor Rojas, es un honor.
Desde el dia que egresó del Colegio Militar, fue ejemplo de vocación de servicio y de una absoluta entrega espiritual y física en el cumplimiento del deber.
Eligió como profesión la carrera militar y como oficial de Caballería se formó con las mas puras tradiciones del arma.
Tuvo además aquello que todo hombre aspira alcanzar: -Una familia que lo amó-
Una profesión digna de entrega y de amor a la Patria y el respeto y cariño de todos los que lo rodearon-.
Si hoy me preguntan como era José como persona,
-dijo Janza en otra parte de su semblanza- les diría que era un romántico, un soñador, con un corazón grande y noble, dispuesto a ayudar a amigos y que creía como nadie en lo que hacía. Era fácil de querer y un excelente compañero. Siempre alegre y predispuesto. Era un tipo bárbaro.
Recuerdo también que en el Colegio Militar, cuando se reunía para salir al comedor o en formación de silencio, solía llegar con sus compañeros de sección y decir, por ejemplo: "Acá llega el lobo y su manada" algo que a todos nos alegraba muchísimo escuchar y quedó grabado en el anecdotario militar.
Otro detalle que me gustaría compartir en el dia de su cumpleaños, es como se sentía él en las Fuerzas de Paz. En la última carta que nos envió desde Croacia escribió: "Tengo el espíritu alto y estoy cerca de Dios".
Obviamente que esto pegó muy fuerte puesto que fue recibida un tiempo después de su muerte.
Amigo: Con el honor de haberte conocido tengo la distinción de saludarte en nombre de nuestra familia, de la Caballería y la Promoción 112.
Querido Lobo, descansa en Paz."