Las dos plazas principales fueron las actuales «San Martín» y «Urquiza», llamadas antiguamente, «Plaza Vieja» y «Plaza Nueva», respectivamente y más tarde, «Independencia» у "Libertad".
Plaza San Martin
En la primera existió un verdadero bosque de eucaliptos, los que fueron arrancados para sustituirlos en parte por otros árboles.
Ya me he referido a la Pirámide en construcción para colocar un reloj público, que sobre esa base se levantó más tarde la Pirámide de la Independencia y, finalmente al ser demolida esta, se levantó allí la actual estatua del Libertador y que fue inaugurada el 9 de Julio de 1910.
Hago notar que esta pirámide fue inspiración de un vecino de Gualeguaychú, el señor Juan A. Casacuberta, quien en calidad de tal, dirigió una carta al Presidente de la Municipalidad, el 10 de junio de 1879 y en la que decía entre otras cosas: «En mi deseo de contribuir en algo al embellecimiento de la plaza y mi satisfacción como vecino», etc. «concebí el pensamiento de buscar los medios para construir en ella un monumento que recuerde nuestras glorias patrias.
Con este propósito mandé levantar el plano que adjunto, como también el presupuesto de la obra. Conferencié al efecto con el señor Gobernador de la Provincia y el señor Ministro de Gobierno, y satisfactorio me es decir a Vd. que he conseguido la mitad de las multas aplicadas por la Policía de este Departamento mientras dure esa obra».
"El Jefe Político con quien he conversado al respecto ha respondido con entusiasmo en su doble carácter de empleado y amigo decidido de este pueblo, de manera que, desde ya se puede contar con su más decidida colaboración».
Tanto el presidente de la Municipalidad que era el señor Luis Clavarino, como los demás miembros, recibieron complacidos la iniciativa y la tradujeron en resolución disponiendo Ilamar a licitación para construir esta pirámide.
El Art. 6º de la Resolución decía: «En cada frente de la base de la columna se imprimirán las siguientes inscripciones: en la que mira al Oriente: «25 de Mayo de 1810». En la que mira al Norte: 1º de Mayo de 1851» (Pronunciamiento de Urquiza). En la que mira al Sur: «9 de Julio de 1816 (Día de la Independencia) y en la que mira al poniente: «El gobierno de la Provincia y la Municipalidad de Gualeguaychú a la Libertad de 1879».
¡Es una lástima que esta obra y este recuerdo, hayan desaparecido!
Siendo intendente el señor Pedro Jurado, hizo embaldosar los grandes veredones y diagonales como están ahora.
La "Plaza Urquiza" estuvo rodeada de cadenas, según la memoria de un antiguo vecino que «solía ir a jugar allí con otros «gurises». Fué famosa por sus retretas, como lo recuerda Don Eduardo Villagra en su libro «РаIo a Pique».
El 16 de enero de 1859, según crónicas de la época fue fusilado en esta plaza Juan de Dios González, un paisanito de 28 años, acusado del delito de abigeato -según creo-.
Refieren esas crónicas que demostró mucho valor no permitiendo ni que le vendaran los ojos.
El vecindario cerró todas sus puertas en señal de protesta y desagrado por el impresionante suceso.
Siendo "vocal", como se llamaban entonces a los actuales concejales, el señor Pablo Daneri, presentó el 16 de mayo de 1907, un proyecto para colocar allí un molino de viento y su correspondiente cañería. Este molino prestó servicio algún tiempo y luego fue retirado pasando a la Municipalidad.
En 1907, el Presidente de la Municipalidad Dr. Santiago Díaz, en nota elevada al Concejo, fecha 12 de julio de ese año, informaba que había llegado a un convenio con la casa del señor José Cadenazi, de la capital federal, para levantar allí una fuente y cuyo costo sería de $ 1,600=
A fines de ese mes el concejo aprobó la realización de la obra que es la fuente existente actualmente.
La Plaza Ramírez se le llamó primeramente Plaza «Rocamora».
La Plaza Colón fue conocida como la Plaza del puerto y de la «Aduana», sucesivamente.
Existió, posiblemente mas en proyecto, otra plaza, «Bellavista», y estuvo situada en el camino al Cementerio.
La Plaza de Frutos fue creada en 1875. Se construyeron allí un edificio de tres piezas, de material, y dos galpones. Todo esto ha desaparecido.
Su fin era el siguiente, según la resolución dictada por el entonces presidente de la Municipalidad señor Jacobe Spangemberg:
«Considerando que para complementar el objeto de la creación de la Plaza de Frutos se hace necesario centralizar en dicha plaza todas las producciones de la campaña, para poder formar así con exactitud la estadística correspondiente, a cada año, del movimiento de entradas de las producciones del Departamento; y considerando además que la centralización referida proporcionará a muchos de los jóvenes de la localidad, medios de ocupación como Corredores o Intermediarios entre vendedores y compradores estableciendo así una razonada competencia que refluirá en beneficio de nuestros hacendados proporcionando a la vez mayores facilidades a unos y otros para sus transacciones."
La Municipalidad de Gualeguaychú estatuye lo siguiente:
Art. 19. A contar del 1º de octubre del corriente año (1875) todo vehículo de la campaña, que conduzca frutos que comprendan tanto la producción de la ganadería como la agricultura del Departamento, estará obligado a situarse en la «Plaza de Frutos», y en el paraje que por turno se le designe por el comisario encargado de esta repartición, debiendo entregar la guía de lo que conduzca».
En virtud de esto, esa plaza fue el centro del movimiento de los productos de la campaña y dió mucha vida a ese barrio.
El Parque Unzué
Son perfectamente conocidas todas las referencias que yo pudiera agregar a este paseo, el más importante que cuenta Gualeguaychú.
El señor Saturnino Unzué donó a la Municipalidad el terreno que comprende este Parque.
La Comuna se hizo cargo de él en junio de 1927 y más tarde se designó una comisión integrada entre otros por los señores: Julián Irazusta, Bernardo L. Peyret, Carios Méndez Casariego, Dr. Ricardo Irigoyen, Manuel I. Pesado, etc. para que «constituidos en comisión, procedan a la iniciación de las obras preliminares de limpieza, rellenamiento, nivelación, desmonte, etc».
Esta comisión realizó importantes trabajos que hoy se pueden apreciar.
Una de sus calles lleva el nombre del profesor Bernardo L. Peyret, que fue entusiasta propulsor, como lo fue el señor Claudio Méndez Casariego, siendo Presidente de la Municipalidad.
Horacio Romero: Del Cabildo a las Municipalidades de Entre Ríos
Plazas y Paseos públicos