La construcción del Puente Méndez Casariego constituye un hito fundamental en la integración urbana de Gualeguaychú, cuya concreción fue impulsada por la necesidad de asegurar el dominio público del Parque Unzué y mejorar la conectividad regional.
Antecedentes y Necesidad de la Obra
Antes de la existencia del puente, el cruce del río se realizaba mediante un sistema de balsas "a moroma" que operaban a través de un cable de acero sujeto a las orillas y un tambor girado por manivela. Existían tres balsas principales:
La de Bonzón (luego adquirida por Lema), que partía cerca de la actual Plazoleta de los Amigos.
La de Miguel Izetta (posteriormente de Barelli), ubicada a la altura de la calle San Martín.
La de Joaquín Gorosterrazú, que operaba desde la calle Andrade hasta el actual Club Náutico; esta era conocida específicamente como "La Balsa" y trabajaba intensamente con el establecimiento "El Potrero".
El gran catalizador para la construcción del puente fue el Parque Unzué. En 1922, la familia de Saturnino Unzué donó 115 hectáreas a la ciudad con la estricta condición de que fueran destinadas a un paseo público recreativo. Debido a que la falta de conexión terrestre dificultaba y encarecía enormemente el acondicionamiento del lugar, la donación corría el serio riesgo de ser revocada si no se cumplía con la finalidad pública exigida. El puente fue la solución definitiva para salvar y asegurar el destino de estas tierras.
Construcción y Características Técnicas
La obra fue alentada durante años por figuras locales como los intendentes Claudio Méndez Casariego, Félix Fontana y Bernardo L. Peyret . Su ejecución se enmarcó como un proyecto de conectividad nacional y comenzó a materializarse estructuralmente en 1928, durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen y la gobernación de Eduardo Laurencena.
Fabricación europea y ensamblaje: La enorme estructura metálica de 180 metros de largo (dividida en cinco tramos de 36 metros) no se fabricó localmente; las piezas fueron forjadas en Europa, señalando las fuentes principalmente a Ámsterdam, Países Bajos, o a Bélgica. Llegaron en 1930 en la chata "Paraguay" y su montaje bajo la dirección del ingeniero Jaime Banciz fue descrito como el armado de un gigantesco "mecano".
Ingeniería base: Buzos especializados hincaron en el lecho del río enormes pilotes sobre los cuales se asentaron pilares cilíndricos de hierro rellenos de hormigón. Para colocar la estructura definitiva, se construyó primero un armazón provisional con vigas de madera.
El mecanismo levadizo: Originalmente, su vano central contaba con un sofisticado sistema de contrapesos de plomo, poleas y engranajes manuales que le permitía elevarse para que las embarcaciones de mástiles altos pudieran navegar río arriba. El tramo levadizo tenía un piso de madera para reducir su peso, pero este mecanismo se atascó con el tiempo debido al óxido, la falta de mantenimiento y la posterior adición de capas de asfalto y tuberías de agua.
El puente fue habilitado provisionalmente el 13 de junio de 1931 y librado al uso público definitivo el 14 de julio de ese mismo año.
Los Diversos Nombres del Puente La denominación de la estructura ha cambiado a lo largo del tiempo, reflejando los vaivenes políticos de la Argentina:
Puente Hipólito Yrigoyen: Este fue el nombre con el que inicialmente se lo conocía, dado que la obra se gestionó durante los mandatos presidenciales de Yrigoyen. No obstante, el nombre nunca se aplicó de manera oficial, pues en junio de 1931 el puente fue inaugurado como “6 de Septiembre”, apenas un año después de la caída del presidente radical, destituido el 6 de septiembre de 1930.
Puente La Balsa: Es el nombre popular e histórico, derivado del sistema de transporte que reemplazó. En particular, hacía referencia a la balsa de Gorosterrazú, conocida por ese apelativo. Es posible que el Ministerio de Obras Públicas (Puentes y Caminos de la Nación) lo haya identificado oficialmente como “La Balsa” y que este fuera el nombre concebido en los primeros proyectos de la obra, al punto de instalar una placa con dicha denominación en la cabecera norte del puente.
Puente 6 de Septiembre: Tras el golpe de Estado de 1930 que derrocó a Yrigoyen e instauró la dictadura de José Félix Uriburu, el puente fue inaugurado bajo este nombre el 13 de Junio de 1931. Un mes después, el 14 de Julio, se habilita definitivamente quedando librado al uso público. Con el tiempo, los vecinos preferían la nostalgia funcional y llamarlo como "La Balsa" en referencia a la antigua balsa de Gorosterrazú antes que utilizar la efeméride militar impuesta por el gobierno de facto. Sin dudas, el de "La Balsa" fue su nombre más arraigado en la memoria oral.
Puente Claudio Méndez Casariego: El 21 de Agosto de 1987 adoptó su nombre oficial actual en homenaje al intendente (gestiones 1924-1925 y 1934-1943) que luchó fervientemente por su concreción y por el desarrollo del Parque Unzué.
Compilación: Agrimensor Patricio Alvarez Daneri
Fuentes Consultadas: