La Capilla San Ignacio tiene una historia de fe, disputas legales y arraigo comunitario que se extiende por casi un siglo y medio en la Manzana Nº 167 de Gualeguaychú.
Su evolución se divide en las siguientes etapas fundamentales:
Construcción: El templo se levantó como la capilla del antiguo Hospital de la Caridad (administrado por la Sociedad de Beneficencia) en un sector de la ciudad que en aquel entonces aún era pequeño.
Bendición: Fue bendecida formalmente el 28 de abril de 1877 en la esquina sudoeste de la manzana (esquina de las actuales calles Roca y Colombo, antes llamadas Tucumán y Francia). En sus inicios, la población la conocía como Capilla del Hospital o Capilla de las Damas de la Caridad.
La advocación de San Ignacio: Tras asumir como cura párroco en la ciudad, el Presbítero José María Colombo tomó bajo su tutela este espacio de oración, colocándolo bajo la advocación de San Ignacio. Las damas de la Sociedad de Beneficencia lo mantenían con esmero, y los vecinos concurrían asiduamente a sus cultos y aportaban a su decoración.
Integración a la escuela técnica: En 1920, la manzana del hospital fue adquirida por la Sociedad Protectora de la Escuela de Artes y Oficios gracias a una donación de Joaquín Goldaracena. Al quedar dentro del predio escolar, la capilla se convirtió en un pilar cotidiano para los jóvenes internos y alumnos de la escuela del Padre Colombo, quienes participaban en sus cultos.
Muerte de su protector: Cuando la escuela se oficializó en 1948, el predio pasó a manos del Estado Nacional, pero se dejó constancia de que la capilla permanecería bajo jurisdicción de la Curia. Al fallecer el Padre Colombo en 1950, sus restos fueron velados en este templo. Tras su muerte, la atención del culto se volvió esporádica y el edificio comenzó a sufrir un marcado deterioro.
La Ley Nacional Nº 14.926: Debido a que la transferencia de la escuela al Estado Nacional dejó la propiedad de la capilla en una situación legal imprecisa, se impulsó un proyecto de ley liderado por el diputado Horacio Domingorena y defendido por el senador José María Bértora. El 5 de noviembre de 1959, el Congreso sancionó esta ley, que otorgaba la propiedad de la capilla y la vivienda del capellán al Obispado de Gualeguaychú.
Trabas y abandono: No obstante, las demoras de la burocracia estatal impidieron que la ley se aplicara de inmediato, lo que agravó el abandono y desmejora del edificio.
Resolución final (1995): En abril de 1994, el Obispo Monseñor Pedro Boxler conformó una comisión integrada por profesionales locales para rastrear los antecedentes de dominio. La labor culminó con éxito el 29 de diciembre de 1995, cuando el Ministerio de Educación de la Nación (Resolución Nº 1510) restituyó definitivamente al Obispado la Capilla San Ignacio y su prolongación sobre la calle Colombo hasta 9 de Julio (cediendo en compensación la vivienda que utilizaba el director de la Escuela Técnica).
Compilación: Agrimensor Patricio Alvarez Daneri
Fuentes Consultadas: