Sixto Doroteo Neyra (1837-1897) fue un periodista y editorialista del periódico El Noticiero en Gualeguaychú. Es principalmente recordado por el homicidio del Jefe de Policía local, Protasio Méndez Casariego, ocurrido en enero de 1893.
Nació hacia 1837, ya que tenía 8 años cuando ocurrió el saqueo de Giuseppe Garibaldi a Gualeguaychú en 1845. Fue hijo del alférez Jorge Neyra, mano derecha del Comandante Villagra, y de María Nicasia Echazarreta. Mientras su padre luchaba contra las huestes del italiano Garibaldi, él quedó bajo el cuidado de su madre.
Durante su juventud, Neyra se asentó en Concepción del Uruguay para estudiar abogacía, pero la muerte de su padre (quien falleció a los 64 años) lo obligó a cambiar de planes. Regresó a Gualeguaychú para asumir las obligaciones familiares y comenzó allí su carrera en el periodismo.
Como periodista, trabajó como editorialista de El Noticiero, un periódico de la época propiedad de Inocencio Furques. En el plano político, Neyra llegó a desempeñarse como viceintendente de la ciudad. En junio de 1874, a solo tres meses de haber asumido, debió reemplazar interinamente al intendente Cándido Irazusta debido a un viaje de este al Uruguay motivado por la revolución jordanista.
Asimismo, era tío de José María Neyra, otro reconocido periodista con trayectoria en el diario local El Censor y en los diarios nacionales La Razón y La Nación de Buenos Aires.
Neyra mantenía una fuerte tensión con el comisario Protasio Méndez Casariego, quien ejercía como Jefe de Policía del departamento. La disputa se originó porque Neyra publicaba editoriales en El Noticiero responsabilizando a Méndez Casariego por ineficiencia policial, criticando específicamente que un grupo de niños robaba la ropa lavada que las mujeres tendían al sol.
La noche del viernes 6 de enero de 1893, ambos se cruzaron en la esquina de la plaza Independencia (actual plaza San Martín). El Jefe de Policía le recriminó sus publicaciones y, tras una acalorada discusión, golpeó a Neyra con su bastón. El periodista reaccionó desenfundando un arma de fuego y le disparó, causándole una grave herida en el torso. Tras la detonación, Neyra fue detenido en el acto por el oficial Campos con el arma aún en la mano y sin ofrecer resistencia. El Jefe de Policía falleció cinco días después, la madrugada del 11 de enero, a causa de una infección derivada de la herida.
Pocas horas después del crimen, Neyra fue trasladado a la Jefatura, donde el comisario de órdenes Honoré Méndez Casariego (hermano de la víctima) lo agredió físicamente asestándole un garrotazo tras una discusión en la oficina. Al ser un hombre bien instruido, Neyra denunció el maltrato policial y supuestas torturas en el cepo colombiano. Dicha denuncia provocó la intervención del gobernador de Entre Ríos, Sabá Hernández, y la suspensión provisional del comisario agresor.
Se desconoce la condena exacta que recibió Neyra por el homicidio y si llegó a cumplir tiempo en prisión. El periodista falleció cuatro años después del trágico suceso, en 1897, a la edad de 60 años.
Compilación: Agrimensor Patricio Alvarez Daneri
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