• Excursión 459. 25 de Mayo de 2016. Miércoles.
Ruigómez. Casa Canales. El Tanque. El Tanque Bajo. Mirador de la Atalaya.
Municipio: El Tanque
ENP: Reserva Natural Especial Chinyero. Paisaje Protegido Acantilado de la Culata
De 16.30 a 19.30h. De 870 a 910 a 340m.
Distancia: 7,5km. Duración: 3h
Desde Ruigómez voy por una pista rural hasta una casa en ruinas sobre escorias y con una floración exuberante de yerba de San Jorge. Bajo por otra pista de tierra entre pinares y Fayal-brezal hasta El Tanque. Lo atravieso hasta el magnífico mirador de la Atalaya. El mejor mirador sobre Garachico, que se ve casi como si fuese un mapa. Y vistas sobre la costa a ambos lados
Nublado. El sol sólo sale al final. Sigo una excursión de Francisco Fariña (FF).
En Ruigómez dejo el coche al lado de la iglesia (San Isidro). Cruzo la carretera y sigo por una calle en ligera subida y en unos cien metros tuerzo a la izquierda por la calle San Isidro donde hay una cartel de sendero (SL TF-151-2) que me lleva enseguida a seguir por la calle Santa Rosalía y muy pronto llego a una pista rural (Camino del Morro, 890m) por donde sigo a la izquierda.
Me gusta esta pista por la vegetación de los campos alrededor y el agradable olor a pesar del tiempo nublado. Algunas fincas a los lados. Una pista con muy poco desnivel. Después de unos quince minutos (1,1k) cruzo una carretera, sigo por la pista y en menos de cinco minutos llego a Casa Canales donde hay una explosión de colores por la hierba de San Jorge (fucsia). Sus flores de color fucsia contrastan con el gris de los líquenes que crecen sobre la escoria negra, con el ocre de los suelos, con el verde claro e intenso de la propia planta, hierba de San Jorge, con el blanco de las paredes de las casas en ruinas, con el gris de las piedras. La hierba de San Jorge es una planta que crece en los bordes de los caminos, considerada plana invasiva, pero es tan bonita.
La Casa Canales es un conjunto de construcciones en ruinas que sólo conserva algunos muros y está situado en un terreno llano. Tiene una hermosa era. Me captura la belleza del lugar. La casa está sobre un mar de escorias, y ella misma construida con esas piedras. Me subo a todo lados para hacer fotos, me encaramo sobre los muros para buscando perspectivas y ángulos nuevos. Un hombre duerme al volante de su coche aparcado cerca. Otro coche con los cristales tintados oculta su interior. Este lugar es misterioso ¿Qué estarán haciendo aquí?
A pesar de la belleza del lugar no consigo quitarme de la cabeza la amenaza que tengo en el trabajo, me quiero jubilar al terminar el curso escolar y temo que me hagan alguna jugarreta que me lo impida. Me tengo que empeñarme en mirar hacia afuera. Logro aparcar la amenaza. El lugar se lo merece.
Después de haber explorado bien los alrededores con la era desciendo por una pista donde se concentra la yerba de San Jorge. Durante la bajada me pongo a escuchar la música de tinte religioso de Tavener (The Protecting Veil). Interesante bajada que completa la otra (excursión 393) que hice subiendo por la escoria del volcán Chinyero. Por aquí abundan los helechos batallita que crecen en las raíces de los árboles y entre las piedras, los granadillos (en flor amarilla), grandes arbustos. Hay también fayal-brezal y bosquetes de pinos pequeños. La bajada va por el borde de la Reserva Natural Especial Chinyero. El firme es difícil, es de piedras grandes, de grava. En unos quince minutos llego a un barrio de El Tanque (Barrio Nuevo) donde veo unas bonitas eras a la derecha de la calle, están bien conservadas.
Tras el Barrio Nuevo sigo callejeando (San Cayetano, Virgen del Pino) hasta la carretera general. Tomo a la derecha. Esta es la calle más animada de todo El Tanque con bastantes comercios, el ayuntamiento y una gasolinera. Paso delante del ayuntamiento y bajo por un estrecho pasillo en el lateral de unas casas justo después del edificio de la Policía Local, que me lleva a otra calle (Alcalde Santiago Álvarez) por donde tomo a la derecha. El resto del recorrido está bien señalizado con marcas amarillas y blancas y carteles. Investigo el horario de las guaguas (la 325) para ver si la puedo coger para regresar hasta Ruigómez.
Esta zona ya es el Tanque Bajo y en mi callejeo la magnífica casa de Los Guzmanes (510m) en estado ruinoso. Tiene un hermoso balcón de madera y ventanas corredizas de madera. Una escalera de madera sube al balcón, pero le faltan los escalones. Se puede ver el interior de la casa. Está en un alto y tiene buenas vistas. Sigo bajando por la calle Andrés Miranda y en un lugar de la calle Calvario hay una vista muy buena sobre la Isla Baja. Sale el sol con un fulgor intenso. El sol se refleja en un charco cercano brillando y engaña al fotómetro de la cámara. Más abajo me sorprende y me fascina la explosiva mezcla de casas muy nuevas, casas antiguas restauradas y casas antiguas en total ruina comidas por la carretera y con los muros cayéndose. Parecen habitar en mundos separados, pero están todas muy juntas. La sensación de mezcla se intensifica porque el desnivel es muy grande y parece que están unas apiladas sobre las otras. En un bar pregunto por el teléfono del taxi de Icod porque ya he decidido que volveré en taxi a Ruigómez (Gregorio, 635791913). Un parroquiano dice que su hermano es taxista, pero no encuentra su teléfono y sigue tranquilo leyendo el periódico y comiendo manises con una cervecita.
Avanzo un trecho y veo los restos de un muro por debajo de un supermercado que según FF son de un depósito de agua, el depósito que dio el nombre a este pueblo: El Tanque. Todavía tengo que callejear un poco más (Fernando Fontes, El Teleclub, La Atalaya) para llegar al mirador de La Atalaya (360m). El lugar es muy fresco y relajante. Es un antiguo lavadero. Está restaurado y con varios chorros de agua con agua corriendo. El mirador está sobre tarima de madera. La vista sobre Garachico es inigualable y tengo la suerte de verlo con el cielo despejado. Las vistas también llegan (a la izquierda) hacia la Isla Baja y a la derecha a la costa de la Guancha (punta de la Centella). Los lavaderos están dentro de la Zona de Paisaje Protegido del Acantilado de la Culata.
Llamo un taxi. Le cuesta llegar a donde estoy y me tiene que llamar hasta tres veces para localizarme (9€). Hablando con una mujer que lo acompaña me dice que Chano viene de Casiano. Así que pienso que a Chano le gusta más Santiago que Casiano (excursión 417). A las ocho de la tarde estoy al lado de mi coche en Ruigómez.
Tengo la sensación de haber salvado los muebles en un día tan complicado psicológicamente para mí. Todavía por la noche sigo rabioso, embrollado con el asunto. A las cuatro de la madrugada me despierto y encuentro la solución. Me jubilo. Me voy a jubilar. Al día siguiente lo pongo en práctica y ya no tengo más preocupaciones por el trabajo y en la siguiente excursión ya no tendré mi cabeza ocupada por otras cosas que no sean las de la propia excursión.
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Track orientativo, no obtenido durante la excursión, elaborado después de realizarla
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