• Excursión 383. 7 Enero de 2016. Jueves.
Teno Alto. Alto del Baracán. Risco Los Carrizales. La Mesita. Las Mesetas. Barranco La Calabacera.
Municipio: Buenavista del Norte.
ENP: Parque Rural de Teno
De 11 a 17h.
(a) Baracán. De 770 a 960 a 770m. Distancia: 5,5km.
(b) La Calabacera. De 770 a 870 a 580 a 770m. Distancia: 7,1km.
Distancia: 12,6km. Duración: 6h.
Excursión en dos partes. La primera al Baracán de ida y vuelta. La segunda hasta el barranco de Las Calabaceras es circular. En la ida hacia el Baracán atravieso un bosque denso de brezos y después dominan las vistas sobre la serie de barrancos paralelos de Teno. Maravilloso vista desde lo alto del pico del Baracán. En la otra parte empiezo por donde por la mañana y me desvío rodeando una montaña hasta una fantástica vista del acantilado
Baracán
Durante la mañana hasta salir he estado nervioso anticipando una buena excursión. Decidido a hacer una ruta del libro de los alemanes (Wolfsperger) salgo temprano y llego a las once a Teno Alto (una hora y cuarto). En la ida me resulta impresionante la vista desde Santa Úrsula bajando hacia el puerto del Teide y toda la ladera de Tigaiga hasta la Fortaleza. Cuando los días son claros es una vista tan expansiva y optimista. Por Los Realejos antes de atravesar el túnel es muy cinematográfica la vista de la hilera de casas que está encima y cómo va cambiando el punto de vista. Paro en Garachico por un bocadillo e información. La carretera desde El Palmar hasta Teno Alto (6,5 km) está en malas condiciones con suelo agrietado y tramos muy estrechos. En Teno Alto aparco fácilmente, apenas hay coches. El día está algo nublado y algo fresco todavía.
Me dispongo a hacer una excursión que pasa por La Cumbre del Carrizal y que llega hasta el pico de Baracán. El sendero está bien señalizado y va por una carretera hasta que tuerce a la izquierda y se interna por un bosque espeso de brezos con los troncos de verde, están tan húmedos, es el tipo de caminos que es tan abundante en Anaga. Pero no dura mucho, enseguida salgo al descubierto y voy por un risco con rocalla en los vértices y que tiene ya vistas hacia el barranco de Los Carrizales y hacia otros que están detrás, se ven por los menos dos más detrás pero las nubes espesas y grises oscuras impiden ver el relieve del terreno, tiene pinta de que ha de ser espectacular con tiempo despejado. Así y todo es un paisaje muy interesante con un contraste enorme entre las vertientes: hacia el Norte verde oscuro (de los brezos) y hacia el Sur verde claro de las plantas crasas. Todas las laderas están cubiertas de plantas. El sendero es muy agradable y claro. Veo algunos senderistas (alemanes). Yo procuro ir por la arista del risco que está lleno todo de plantas pegadas al suelo que parecen flores. Y así llego hasta el Alto del Baracán (1000 metros) por un sendero medio claro. Este sitio tiene una vista panorámica de todo el valle del Palmar, de la carretera que va hacia el Carrizal y del barranco del Carrizal, hacia el Norte está despejado y soleado. Hacia El Carrizal gris y oscuro. Veo a lo lejos como los coches se tienen que parar para ceder el paso a otros que vienen en sentido contrario en la revirada carretera hacia El Carrizal Alto. Tengo una maravillosa sensación de descubrimiento y de aventura gracias a haberme subirme hasta este pico. Los otros senderistas van por el camino que serpentea por debajo. En vez de seguir hasta el mirador de La Tabaiba (por donde pasa la carretera) decido dar media vuelta y volver a Teno Alto. Y las vistas hacia el barranco van mejorando porque se va despejando y entonces voy descubriendo poco a poco la majestuosidad de este paisaje.
En el camino de vuelta, cerca de un monte alto (La Majada) echo un vistazo hacia las llanuras que van hacia los acantilados y veo las planicies donde antes se cultivaba el grano y los restos de terrazas en varios barrancos, todas abandonadas. Vuelvo y me tomo el bocadillo y los hojaldres en la plaza del pueblo. Allí una mujer mayor con pantalones blancos y gorrito negro está sentada, su perrito blanco acosa a un gato blanco y regordete que tiene que huir hasta un tejado y se engrifa todo desde lo alto. La mujer se enfada con su perrito y le dice que aprenda de otro que está un poco más allá descansando tranquilo. El bocadillo de jamón y queso me sabe a gloria. Me quedo un poquito más y entonces salgo a mi segunda excursión.
Barranco la Calabacera
Voy hasta el principio del sendero que he hecho por la mañana y ahí me desvío hacia la derecha pasando alrededor del monte de La Majada y después hacia el mar. Un poco antes me sorprendió ver a una joven y solitaria senderista con una botella de un litro y medio de agua en su mochila que me saludó, pero sin mirarme. En la ida fui al lado de una pareja de senderistas alemanes que no paraban de hablar, sobre todo él. Este sendero que voy a hacer no está señalizado pero sí lo está en el mapa que voy siguiendo. El tiempo está mejorando por momentos y hacia el mar está completamente despejado. Este sendero que voy a hacer baja desde los 850m hasta por debajo de los 600m. En el risco de enfrente descubro tres casas pequeñas en ruinas. Este parece que es el asentamiento típico en Teno: dos o tres casitas de piedras en un risco en un sitio resguardado y rodeadas de prados con alguna era también. En la bajada paso por otro grupo ya sin techos y otro más un poco después. El barranco que veo a mi izquierda se llama Los Barrancos y está cubierto de verde, tiene muchísimas terrazas. Dos o tres cernícalos dan vueltas chillando. Atisbo a ver la base del Teide bajo la capa de nubes. Estoy tratando de bajar lo más que pueda hacia el mar para ver si consigo una vista de los acantilados. Me encuentro con tres alemanes alegres que me dicen que el camino es seguro y que hay una era abajo.
El paisaje me encanta, tan agreste pero verde con plantas muy bajas y muchas rocas vistas. En una casa que no está abandonada anuncian que se vende miel. Cuanto más bajo llego más excitado estoy, el calor empieza a pegar y hoy no me traje el paraguas así que me pongo la chaqueta por encima. Llego hasta un sitio llamado Las Mesetas que es una planicie grande, es el final de mi bajada. Y la voy rodeando hasta que por fin lo logro: una visión despejada del acantilado de enfrente hasta el mar donde se ve la espuma del agua golpeando en la pared. Es una pared de 625 metros de altura pero me faltan puntos de referencia para poder calibrar su tamaño. Mirando por la parte de abajo del acantilado llego hasta ver el saliente que visité no hace mucho (Diente de Ajo, excursión 378. Y siguiendo otro poco se ve la punta del Faro de Teno. Un día abajo y otro día arriba, maravilloso. La parte de abajo del acantilado se llama Andenes de Roque Bermejo y el barranco Las Calabaceras. Estoy tan excitado que me tengo que controlar para no enriscarme, se puede bajar más pero decido dejarlo por prudencia porque ya he conseguido la vista que buscaba. Después exploro la meseta otro poco y me sorprende ver dos muros grandes de piedra en un saliente cerrando un terreno que debió servir para tener encerradas y controladas cabras. Desde El Diente de Ajo vi dos rajas en el acantilado que son las que veo a mi izquierda desde arriba. Y todavía hay más. Mirando hacia el mar hay una gran tira brillante que acaba en La Gomera que está enfrente, está cubierta por una boina de nubes y en el mar a media distancia un velero se desplaza lentamente. Me identifico con lo que pueden estar viendo ellos y al mismo tiempo los veo desde arriba. Estoy emborrachado de mar y de paisaje, todo es tan brillante, tan fresco, tan vivo, todas la formas me encantan.
Decido volver por una pista llana que da un gran rodeo hasta Teno Alto pero con el intenso calor me agobio un poco cuando me desoriento y acabo en unas casas con perro que me ladra y patos y gallinas y cabras, allí una mujer mayor me dice que el camino es por donde he venido. El regreso se me hace desagradable porque no veo Teno Alto sino hasta que estoy muy cerca y ya estoy muy cansado para más rodeos.
Por fin llego a eso de las cinco a Teno Alto (salí a las dos después de comer). Me repongo un poco bebiendo. Tardo exactamente una hora y doce minutos en volver (66 km) a mi casa en Tacoronte. En la vuelta me gustan los guarda caudales de la carretera que va desde Garachico hasta San Juan del Reparo. También las canciones Unforgettable por Helmut Zacharias (Love and Romance) y Cherokee de Juan García Esquivel (Infinity in Sound).
Impresionante y fantástica excursión.
---------
Pulsar en el siguiente enlace para descargar el track de la excursión
Track orientativo, no obtenido durante la excursión, elaborado después de realizarla
383a
drive.google.com/file/d/1uCZWlWxJ2JJOzEnv5p6aHukv2shsFTaP/view?usp=sharing
383b
drive.google.com/file/d/1bKaVmI4TPoZZAOmFVbF9-80aUhXM1vVb/view?usp=sharing
383a