• Excursión 599. 9 Febrero de 2017. Jueves.
Piedras de Mal Abrigo (Km 35 TF-24). San Juan.
Municipio: Güímar.
ENP: Parque Natural Corona Forestal. Paisaje Protegido Siete Loma
De 10.50 a 17.15h. De 2200 a 300m.
Distancia: 15km. Duración: 6h 25m
Hoy voy a tratar de hacer un recorrido de FF que empieza cerca de Izaña. Tengo conmigo las instrucciones de su crónica. Es una ambiciosa excursión que baja toda la ladera de Güímar hasta el caserío de San Juan (un desnivel de unos dos mil metros) en una gran parte por la dorsal de una loma (Los Codesos). En la zona intermedia de esta loma pasa por dos picos (Pico Grande y Pico Chico) que ya conozco.
Con tiempo despejado me deja el taxista en Piedras de Mal Abrigo (Km 35 de la TF-24). Es un grupo de rocas que destacan cerca del borde de la carretera (siguiendo un poco más por la carretera está el acceso a las instalaciones de Izaña). Al salir del taxi (10.50h, 2200m) siento el tremendo frío y la sequedad del ambiente. Me pongo todo lo que llevo. Me echo a caminar por una pista, rodeada de retamas, que sale al lado de las rocas. En la curva al final de la primera recta (unos 200 metros) no encuentro una bifurcación en la que tendría que seguir a la derecha por un camino (en una excursión posterior me daré cuenta de que han cegado esa bifurcación con grandes piedras y hay que saltarlas para seguir por el camino). Estoy preparado para esta eventualidad, tengo un plan B para solucionarlo. Sé que mucho más abajo (1760m) esta pista coincide con el recorrido de FF. Sigo bajando por la pista (Pista Comunal de la Cumbre/Pista El Valle) por un terreno de cumbre con retamas retorcidas
Es una pista ancha que va descendiendo con muy poco desnivel. Primero atraviesa una zona de escorias volcánicas, sin apenas vegetación. La pista baja suavemente entre arena y capas de distintos materiales en algunas curvas. Tras unos treinta minutos (11.20h, 2050m) la pista hace una curva brusca a la derecha (de la esquina sale una pista secundaria hacia la izquierda). Sigo bajando por la pista principal. Voy siguiendo las curvas de la pista con un mapa en la mano. El paisaje es expansivo, con muy buenas vistas a toda la costa y al pinar por debajo al que me voy acercando poco a poco, lomas redondeadas por todos lados. Paso zonas extensas de arena donde parece que hay atajos, pero los juzgo demasiado resbaladizos. Prefiero ir seguro y recorrer más. Sobre todo, al principio no quiero ni medio incidente. El día está frío, pero sin humedad ni viento. En la segunda curva de 180 grados empieza el pinar (11.38h, 1919m). Son pinos no muy grandes, es un pinar joven, el que repoblaron en los años 40 y 50 del siglo pasado. A medida que voy bajando la temperatura sube y me puedo ir quitando capas de ropa: la chaqueta de algodón y después el chaquetón impermeable. La pista es muy ancha y cómoda. No hay viento. El día está calmado y alegre. La pista baja con más desnivel describiendo muchas curvas y tras una hora y media desde el principio llego a una casa en ruinas (Casa forestal de Güímar, 12h, 1780m), son dos habitaciones de muy mal aspecto, cerradas con una puerta metálica. Lo que veo en el terreno se corresponde con mi mapa. Siento una gran alegría al llegar a la casa que estaba anticipando. Es un punto de referencia. Muy cerca de la casa encuentro una bifurcación donde elijo a la derecha (según lo que dice FF, 900 m después está la conexión con el sendero/camino por donde confluiré con su recorrido).
Voy siguiendo la forma de la pista en mi mapa. Ahora tengo que pasar tres barrancos y tras unos 900 metros debería encontrar el sendero que baja (confluir con el recorrido de FF). No tengo nada que me permita calcular 900 metros. Pero sé que a ritmo rápido puedo llegar a 6 km a la hora. Entonces 900 metros los puedo recorrer en unos 10 o 12 minutos, no voy a ir rápido para poder fijarme bien y descubrir el sendero. Voy contando los barrancos mirando el mapa. A los 12 minutos aproximadamente veo a la izquierda algo que puede ser lo que busco. Es una parte llana y mirando a una distancia media se pueden ver dos filas de rocas más o menos paralelas. A la derecha no está tan claro. Se supone que es un cruce de caminos lo que busco. Debería haber uno hacia abajo y otro hacia arriba. Para estar más seguro avanzo unos 3 o 4 minutos más y no veo nada. Vuelvo al lugar. Empiezo a bajar (12.15h, 1760m) por una loma ancha, por un camino amplio, casi una pista. El pinar es más denso aquí y empieza a haber más sotobosque. La pinocha cubre el suelo algo irregular, voy bajando con una pendiente suave y muy recto por la loma. Esta loma (Lomo de los Codesos) está entre los barrancos de El Río (a la izquierda) y de Badajoz (a la derecha), que por aquí arriba creo que tienen otros nombres.
Me encuentro con mi primer problema cuando la pista se desvía a la izquierda alejándose del centro de la loma. Parece dirigirse hacia la loma de la izquierda. Tenía la idea de que iba a ir todo el rato por el centro de la loma. Me tranquilizo cuando me doy cuenta de que en muchas ocasiones las lomas tienen crestas que se evitan pasando por los laterales. Efectivamente, el desvío vuelve hacia la loma y es cuando la pista se convierte en un estrecho sendero por el lado izquierdo de la loma. Por la izquierda del sendero una fila de piedras lo afianza. La hilera de piedras remarca bien el trayecto. Esta debe ser la parte del sendero que vi desde la loma de enfrente cuando bajé por la pista el Reventón (excursión 479). Aquel día estaba buscando esta bajada, pero no pude acceder a ella. Me da gran alegría cuando me doy cuenta de que lo he logrado. Desde enfrente se veía tan clarito este sendero.
Más abajo (12.47h, 1533m), sin embargo, la cosa se empieza a complicar, el sendero tiene mucho desnivel, está invadido de escobones y malpica cabezote, los malpica tienen pinchos que hacen honor a su nombre. Según FF tengo que seguir por la cresta, sin sendero. Un poco después me confundo al seguir recto por una cresta (1460m) y encontrarme con un desnivel de 4 metros por debajo. Destrepo por la izquierda luchando con los escobones y las malpica, logro salir indemne y volver al centro de la cresta por donde veo que sigue el sendero. En ese momento pienso que si este sendero era usado por la gente de San Juan para subir a la cumbre debería haber un sendero siempre y no dejarlo al azar, como ha sido atravesarlo por la cresta. Desde ese momento me empeño en buscar siempre el sendero por la parte izquierda. Me doy cuenta que es la parte en sombra y que quizá esto fuese algo hecho a propósito por sus antiguos usuarios. En los 1430m me encuentro con una zona desgastada y pedregosa del sendero donde el sendero tuerce a la izquierda y va entre una vegetación densa. Lo recorro un rato, pero va todo el rato hacia la izquierda como queriendo bajar hacia el fondo del barranco. Desisto, vuelvo a subir hasta donde empezó a desviarse el sendero. Aquí no encuentro nada para seguir bajando. Pienso de nuevo que si hay una cresta con mucho desnivel el sendero tiene que evitarlo yendo por la ladera y pienso, también, que cuanto mayor sea la cresta mayor será la desviación. Así que vuelvo a la zona desgastada y el sendero a la izquierda, y bajo. Sólo después de un gran trecho, por fin, tuerce a la derecha. Uf, qué alivio. Más abajo se vuelve a repetir esto, el sendero vuelve a hacer otro giro fuerte a la izquierda, estoy en vilo, conservo la calma y lo sigo. La vegetación es muy densa y hay partes muy cerradas.
A estas alturas de la excursión ya he perdido la bufanda y la tapa de la cámara. Me imagino que en alguna luchada con las plantas. Que voy a la sombra es la parte buena. Vuelve el sendero a la derecha y ya se estabiliza y así sigue hasta que llego a la loma de nuevo (13.34h, 1375m). Cuando miro hacia arriba veo un risco saliente de por lo menos 10 metros de caída en el centro de la loma. Eso es lo que estaba evitando con el último largo zigzag. Estoy en una zona diáfana y veo los inmensos barrancos a ambos lados. Ahora la bajada sigue por una zona más llana. Hasta ahora en la bajada he visto apio de risco (como un perejil enorme con hojas verdes con toques verdes y dorados), escobón en flor, codeso, jaguarzo, pino, cerrajón en flor, malpica, amagante, brezo, faya, vinagrera, palomera, bejeque y ajinajo (parecido al tajinaste).
Me tranquiliza ver una tubería negra de plástico que lleva agua. Después el sendero abandona el centro de la loma y sigue por la izquierda en un largo rodeo acompañado por la tubería que va por dentro de una atarjea con su sonido delicioso de agua corriendo. Llego a otro llano (Gollada Archeja, 14h, 1175m) al lado de unos distribuidores de agua. Por aquí el sendero se vuelve a echar a la izquierda, siguiendo derecho por la arista de la loma está el Pico Grande (1186m). El día soleado está fantástico. Me quedo un rato en la degollada. Mirando hacia la derecha veo que sale un sendero hacia el barranco (de Badajoz). Descubro una cueva, cubierta su entrada con un plástico trasparente. Ahora, sólo por explorar, sigo por el sendero hacia la derecha, sendero que va recorriendo una curva que forma aquí el barranco de Badajoz. La sigo y la sigo hasta que llego a una roca que debe ser el mirador y el fin de ese sendero. Me siento sobre la gran roca a comer con la vista hacia pico Grande, y un gran contrafuerte (El Osario) delante del barranco de Badajoz, las paredes verticales del barranco y la vista alcanza hasta el hotel de Don Martín, la carretera general que bordea la ladera y el mar. Sin embargo, cuando me pongo a pensar, a imaginar, el abismo que tengo debajo me entran los nervios, no lo puedo aguantar, y vuelvo a la degollada para comer tranquilo.
No acabo de disfrutar del lugar y de las vistas, debe ser que he pasado por momentos muy apurados hasta llegar aquí y estoy todavía demasiado alerta. Logro comer tranquilo sentado en una roca, pero muy lejos del borde, de cualquier borde. El día está perfecto de temperatura. Recorro un poco el pico Grande. Empiezo a bajar (14.36h). El sendero sigue a la izquierda, no muy claro por lo cerrado que está. Atravesando el follaje lo voy siguiendo cuesta abajo. Por momentos se hace agobiante y echo de menos otros caminos pedregosos y despejados, aquí las plantas invaden continuamente el camino y avanzo tirándome contra las plantas. Es una parte muy húmeda, hay musgo en las rocas y en la atarjea. Voy a la sombra de árboles grandes y altos. Por aquí veo madroño, helecho batallita, afollao, magarza, crestagallo, jazmín silvestre, mocán, romero marino en flor, acebiño. Este sendero despejado sería una maravilla. Llego a otra cresta descubierta (15h, 1000m). Paso el llano del Pico Chico (925m). Más abajo veo torvisco, gamona, matorrisco, tunera, pino.
Cuando llego al pinar el sendero se hace muy visible, aunque resbaladizo por la pinocha. Pero a estas alturas (bajuras, en realidad) del recorrido ya estoy curado de espanto. Simplemente haber llegado aquí sin un rasguño, sin una caída, ya es un motivo para sentirme más que satisfecho. Llego al primer tramo empedrado y después cuando termino el segundo estoy en … La Hidro (15.41h, 680m). Me siento maravillosamente de haberlo conseguido. A partir de aquí empiezo a tener vistas estupendas del pico Cho Marcial (Boca del Valle) que se alza enhiesto a la izquierda y arriba. Desde la Hidro voy por una pista estrecha de asfalto. Voy pasando fincas, algunas con viñas. Tres hombres mayores trabajan en una. Algún todo terreno sube muy deprisa. La pendiente es notable. No me siento las piernas. Disfruto de cada poquito que voy bajando. Paso al lado de una pared de piedra blanca.
Llego a San Juan (16.11h, 465m). En un pequeño santuario una mujer mayor, pequeña, con gafas y pelo corto arregla las flores. Me dirijo a ella para preguntarle por si la calle que sale al lado baja hasta la carretera. Me mira, se atusa el pelo, me dice que sí pero que no merece la pena, que está muy resbaladizo más abajo. Me pregunta si vengo del barranco de Badajoz, yo orgulloso, le digo que vengo de la cumbre, de Izaña, que lo he hecho sólo, ella se muestra concernida y dice “y si le da una fatiga”. Le pregunto si ella lo ha hecho alguna vez ese camino. Me dice que sí, que cuando era pequeña, su padre las levantaba a las dos de la madrugada y subían hasta la cumbre por el mantenimiento de colmenas que tenía su padre (todavía hay colmenas allí, vi un cartel de “atención, abejas trabajando”). Que llegaban baldadas pero que después le pedían una pelota a un hombre que estaba allí y se ponían a jugar “en aquellos llanos, donde no había nada”. Me intereso por lo que está haciendo, “estoy arreglando las flores (anturios) del cristo negro”. Me quito el sombrero y entro, efectivamente, veo un cristo negro de poco más de un metro rodeado de flores. Me dice que el 20 de enero “hubo la celebración de un santo”. Me vuelve a decir que es mejor que vaya por la calle del fondo y no por esta bajada. Le doy las gracias.
Me alejo con una sensación muy agradable, realmente necesitaba que alguien se asombrase de lo que acababa de conseguir, bajar desde la cumbre. Estas pequeñas conversaciones son oro para mí. Bajo por una calle (Lomo Grillo Arriba), después por la calle Guaza y llego a la carretera general muy cerca del puente (16.39h, 313m) que cruza un barranco (Chiñico). Al lado de la gasolinera entro en la cafetería-tasca La Yockerina, me pido un té que vierto en el botellín de agua para enfriarlo. En la calle con mucho tráfico, al lado de una farmacia, espero la guagua. Llega (17.15h) la 120 que va a Santa Cruz pasando por el Puertito y por todo Candelaria (cada vez me parece más grande, larga y moderna este pueblo). Leo el periódico en la guagua escuchando música. Esto es gloria. En el intercambiador tomo la 108 (18.21h) hacia Tacoronte. Cuando llego a casa es ya de noche (19.15h).
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Track orientativo, no obtenido durante la excursión, elaborado después de realizarla
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Piedras Mal Abrigo a Sendero a La Hidro
Sendero Lomo los Codesos a La Hidro a San Juan