• Excursión 1336. 26 Octubre de 2021. Martes.
La Huronera.
Municipio: Icod de los Vinos
ENP: Parque Natural Corona Forestal
De 15.38 a 19.35. De 690 a 960 a 865 a 930 a 710 a 755 a 220m.
Distancia: 16,1km. Duración: 3h 57m
Excursión de exploración por el pinar de Icod por viejos senderos y pistas con tiempo otoñal, fue una zona de explotación forestal que ha dejado multitud de pistas y senderos y que permiten penetrar en el bosque de muchas maneras. A pesar de que transcurre exclusivamente en Icod, se puede añadir al grupo de las cuatro excursiones anteriores (la 1324, 1327, 1329 y 1335) porque comparte el mismo tipo de bosque y de entorno agrícola y rural
Hoy sí empiezo por la Cruz del Tronco. Dejo el coche en Icod, cerca de la estación de guaguas, y tomo un taxi. Me toca un conductor de lo más alegre y amable. Me deja en el sitio donde empezaba la “verdadera” excursión de ayer (15.38h, 8€). El día está nublado, pero no amenaza lluvia, hoy solo traígo los pantalones impermeables y el paraguas, ambos guardados. Subo por la senda de ciclistas y repito la ruta de ayer hasta la curva de la pista, hoy, sin embargo, sigo hacia arriba. Más arriba paso un cable de acero que cierra el camino. Me cuesta un momento darme cuenta que estaba dentro de una finca, y al saltar el cable estoy saliendo. Llego a una pista buena, ancha, de buen firme y sigo hacia la izquierda. En menos de uno o dos minutos llego a una bifurcación, tomo a la derecha para seguir subiendo pero tras unos 200 metros me doy cuenta de que no es el PR, no veo ninguna marca amarilla y blanca. Bajo hasta la bifurcación y sigo por el otro ramal y ahora sí, al cabo de unos tres o cuatro minutos llego a la pista que es el PR (más tarde, a la vuelta, resolveré este embrollo). Ahora, superado, este primer problema sigo subiendo hasta el sendero que sale a la izquierda en los 860m aprox. Me gusta más que ayer, hoy está seco, y las plantas no desprenden agua, puedo ir más relajado, más en contacto con el entorno, sin tener que ir embutido en los pantalones impermeables. El camino es realmente precioso y parece existir un cruce con otros caminos hacia la mita, pero no lo investigo. Al llegar, de nuevo, a la pista del PR tuerzo a la derecha y cinco minutos después a la izquierda por la pista marcada con una equis. Sigo unos cinco minutos largos por esta pista en curva con vistas, va elevada al principio sobre el terreno, por el pinar, y en la bifurcación tuerzo a la derecha. De un día para otro ya me suena todo muy familiar. Paso el tramo de pista, sigo por el sendero y en la bifurcación sigo recto en ligera bajada por el pasillo de amagantes. No tardo mucho en salir a un espacio abierto, una pista ancha. El día sigue nublado. El olor del bosque no tan intenso como ayer. La pinocha mojada en el suelo no es tan oscura. En este claro tomo la pista hacia la izquierda simplemente para ver si se corresponde con lo que tengo en el mapa. La forma y la longitud se corresponde y tras unos cinco minutos cortos regreso al claro. Ahora tomo la pista hacia abajo y antes reconozco una vieja pista que va por debajo del sendero por donde accedí y que está muy borrada ya. Bajo por la pista que describe una gran curva y en la siguiente esquina encuentro un camino ancho que sale a la derecha de la curva. Debe ser un atajo para acortar el trazado curvo de la pista. Pero es un camino de motos, está muy destrozado, va por un cauce y se ha hecho tremendo surco de lo más pedregoso y complicado para caminar sobre dos piernas. En todo caso me gusta mucho descubrirlo y lo sigo ansioso hasta que vuelve a dar con la pista (la misma supongo, después lo confirmo). He bajado unos 60 metros de desnivel. Regreso por el camino surco hasta la pista. Y ahora sigo bajando por ella, con pendiente muy suave, a tramos algo cerrada y eventuales vistazos a un valle alargado a la izquierda (debe ser parte de Redondo), pero no me entretengo con eso. Me gusta esta pista ancha que baja entre el pinar. Y llego al sitio donde confluí antes por el camino surco. Y de aquí sale una pista a la izquierda. La investigo. Describe un arco para salvar un barranco suave y al final me topo con una valla y un cartel (envuelto en plástico) que dice “Por su seguridad. No pasar a la finca. Vigilado por satélite”. Vale. Ok. Regreso a la pista. Y sigo bajando, ahora a la izquierda está la valla de esta finca, con más carteles como ese que leí. Me imagino a un satélite loco tratando de distinguir a personas intrusas bajo los pinos. Y es enorme, con varias puertas grandes. Cuando termina sale una pista a la izquierda pero no la sigo. A la derecha he ido pasando otras entradas a pistas más estrechas, que deben comunicar con la pista del PR. Este sitio tiene tantos pasillos, tantos pasos. Más abajo ya reconozco el tramo de pista por el que subí confundido, reconozco los pequeños muros al lado de la pista que vi en la subida. Ya voy teniendo una idea mejor de todo este embrollo. Y ahora me doy cuenta de que el “verdadero” camino que intenté ayer, y por donde he empezado hoy, en realidad, según el mapa, tiene que empezar aquí mismo, al principio del ramal que va a la derecha. Y, joder, así es, aquí está. Y es que este monte es muy grande, y necesito una “ayudita” para encontrar lo que busco. Muy claro empieza, el camino erosionado de ciclistas, que baja bastante recto por la ladera, cruza la pista por donde torcí ayer y llega a la bifurcación con una gran piedra. Vale. Ya lo he entendido todo. Vuelvo a subir hasta la pista y ahora me echo a la derecha para continuar hacia la carretera de la Cruz del Tronco. Son pistas anchas, las sigo y llego a una casa. La chimenea echa un humito claro. Dos cabras se revuelcan en un pequeño cobertizo. Lo que más me llama la atención es la ropa tendida en la azotea. Cinco pantalones alineados por su longitud, todos dados la vuelta y varias camisas. Vive un hombre muy limpio aquí. Bajo por otra pista que cruz un barranco (Castro) y llego a la carretera de la Cruz del Tronco, a unos cien metros de donde me dejó el taxista. El día sigue nublado. No hace frío. Por la carretera sigo hacia la izquierda y al final de una recta sigue el sendero del PR (señalizado) pero yo no lo sigo, yo bajo por una calle con mucha pendiente. Este es el caserío de Casa Blanca (una casa tiene un cartel afirmando que es la “Casa Blanca”). La carretera/calle después tuerce a la izquierda (recuerdo este sitio de cuando recorrí el canal del Enlace -excursión 1168). En unos dos minutos llego a una calle (a la derecha) con un cartel de calle sin salida (650m). No me apetece seguir por aquí hacia Llanito Perera, quiero algo distinto. Entonces aparece un joven en bicicleta, con un cierto aire burlón, sonriente. Le pregunto, primero me dice que la calle no tiene salida pero cuando le pregunto si caminando se puede, me dice que sí, que se llega a la trasera de la iglesia, de la iglesia de Llanito Perera le digo yo y me dice que sí. Se sorprende cuando le hago caso y me meto por la calle hacia abajo. Por esta calle bajé persiguiendo el canal del Enlace. Hoy la vuelvo a bajar. Paso una calle lateral a la derecha, después de la casa por debajo de la cual va el canal, y sigo bajando hasta que me topo con un culdesac. Regreso a la calle lateral. Y por aquí sí puedo continuar. Al final de una pequeña recta hay (a la derecha) un sendero estrecho entre huertas que baja. Perfecto, maravilloso, fantástico, cómo me gusta dar con estos “pasadizos”. Le doy las gracias mentalmente al joven alegre de la bicicleta, por cierto, iba en cholas. Va entre sembrados y algunas casetas, baja un buen trecho. Y, por fin, empata con una calle y ya sigo por ahí hacia la iglesia. Es una zona mixta de descampados, casas aisladas, huertas, bosquecillos. Un terreno sin muchos desniveles. Y llego a la iglesia, por debajo, a la calle Llanito Perera (520m). Bajo unos trescientos metros hasta un cruce de calles (490m): hay uno a la izquierda, y dos a la derecha. Sigo por el primero que tuerce a la derecha. Es una calle con casas a ambos lados. Y que tras bajar y pasar una hoya (un valle corto) sembrado con viñedos sube hasta una posición elevada donde hay una casa moderna con estupendas vistas. Y de aquí ya bajo por/hacia Santa Bárbara y vuelvo a cruzar el canal del Enlace. Me encanta esta doble visión del terreno al recorrerlo por trayectorias en perpendicular. Ya por terreno más urbano (calle de La Palma), menos interesante, pero todavía con muchos viñedos llego al núcleo urbano de Santa Bárbara, a la carretera que reconozco de aquella excursión (la 1168) y en la que al final me llevo hasta la carretera general un hombre algo bebido con un coche dando bandazos. Ahora sigo a la izquierda y tras pasar por encima de la autopista (invisible, sólo oigo los coches) tuerzo en la primera calle que puedo a la derecha y sigo bajando y bajando por una calle muy estrecha. Me tengo que parar varias veces para dejar pasar coches. Más allá de las casas de la parte izquierda hay un gran espacio verde, sin casas, y a la derecha hay un valle sembrado, creo que de lechugas. No me deja de sorprender la geografía de Icod: todo tipo de entornos, mezclados, batidos, cada uno evolucionando a su manera. Y llego a la carretera general del Sur. Por aquí veo a muchos paseantes, vestidos con ropas deportivas, es un circuito urbano. Y me echo a la izquierda hacia una rotonda donde está Mercadona e Hiperdino y aquí en la parada encuentro un taxi… y es el mismo taxista que me subió, una increíble casualidad. Me hace sentirme muy bien, es un hombre realmente amable y agradable. Me lleva hasta mi coche (4€) y me desea que tenga una buena noche. Gracias. Muchas gracias.
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Track orientativo, no obtenido durante la excursión, elaborado después de realizarla
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