• Excursión 1046. 16 Enero de 2020. Jueves.
Mirador de Chío. Chavao. Camino de Córcoba. Camino Las Vistas. Barranco Tamuja. Chirche.
Municipio: Guía de Isora
ENP: Parque Natural Corona Forestal. Parque Nacional del Teide
De 11.38 a 17.49h. De 2080 a 1990 a 2050 a 970m.
Distancia: 18,8km. Duración: 6h 11m.
En Icod está agradable y despejado cuando salgo en la 460 (10h) rumbo a Chío (10.58h). Al lado del ambulatorio llamo a un taxi que viene pronto y me lleva al mirador de Chío (km 3 de la TF-38, 11.38h, 30€). El taxista me conoce, me llevó desde el mirador de Chirche a Guía (1005) y resulta muy agradable hablar con él, la otra vez no pronunció palabra. Tiene que ir a una reunión en Los Cristianos y no sabe qué camino puede ser mejor, si bajar por Vilaflor o volver a Chío y de ahí por la autopista. Me encanta aconsejarle que vaya por Vilaflor y que lo acepte. No se trata sólo de la distancia sino de la comodidad del trazado.
Aquí en el mirador de Chío la temperatura es maravillosa, no hace ni viento ni frío. Turistas deambulan, no muchos hoy. Cruzo la carretera y por el sendero señalizado voy hacia el Roque del Cedro. Primero por terreno de escorias, entretenido, y en las primeras estribaciones del roque por un sendero fino de grava y arena hasta confluir con la pista que enlaza la carretera con el roque. No me deja de asombrar lo bien que se está aquí hoy, sin viento puedo disfrutar con calma de las vistas de los roques y de las montañas en el borde de Las Cañadas. La yerba pajonera está seca y pálida. Las rocas caídas en la base del Roque del Cedro parece que se cayeron ayer. Nada de polvo en el ambiente, se ve con total claridad hasta el Sombrerito. La pista es cómoda para caminar y ancha en ligera subida hasta la degollada de Boca del Chavao. Mi objetivo hoy es recorrer el camino Córcoba que comienza en la torre de incendios de Chavao, pero antes quiero explorar el sendero que sube a lo alto de la montaña del Cedro y que perdí al bajarla (excursión 1021). En la propia degollada (señalizada) empiezo a subir por la derecha por la ladera de la montaña del Cedro y muy pronto encuentro hitos. Los sigo un rato hacia arriba (este pequeño desvío no está reflejado en el track de esta excursión) y empiezo a ver chahorras pálidas algo secas que mantienen sus flores blancas/grises blandas. Me quedo unos cuarenta minutos embelesado con las vistas amplias hacia el volcán de las Narices del Teide y el borde del cráter del Pico Viejo. Descubro muchos hitos marcando la subida.
Regreso (13.05h) a la degollada y sigo por la pista (no por el sendero que sale a la izquierda) y en una bifurcación (2000m) sigo a la derecha hasta la torre de incendios de Chavao. De aquí y bien marcado sale el sendero -camino de Córcoba que llega hasta Chirche. Poco después de la torre en una bifurcación sigo a la derecha. Es un pinar de pinos no muy grandes y pocas plantas en el suelo. No mucho después el sendero se acerca al borde del principio de un gran barranco (Tágara) y hay unas vistas fantásticas de este enorme y profundo barranco con sección en uve. El día está despejado y puedo ver hasta las extensiones de invernaderos de la parte baja de Guía. Lo del tiempo es una lotería absoluta, por eso no dejo de recordarme la suerte tan grande que tengo hoy. Tras esta parte bastante llana de las vistas sobre el barranco y un poco más empiezo a bajar por la cresta de una loma (Lomo del Pino), que bordea el barranco por la derecha. Hay grandes pinos canarios, muchos caídos, y preciosas rocas redondeadas de color beis. Debe ser una zona muy azotada por vientos fuertes. El sendero está bien marcado y yendo por la cresta (arista de la loma) no hay problemas. Tengo la impresión de que este sendero ha sido limpiado y remarcado recientemente. Las vistas hacia el interior del barranco son constantes y variadas. Después de bajar unos 200 metros de desnivel (1760m) enlazo con el sendero (abandonado por las autoridades) que cruza por el interior el barranco de Tágara (excursión 740) y unos 300 metros después encuentro la continuación del camino de Córcoba (también abandonado), pero no interpreto bien mi mapa y sigo adelante, hacia la derecha, y cruzo el cauce del barranco de Peguerías. Han arreglado este paso con buenas señalizaciones (en la excursión 740 me costó bastante encontrar la continuación). Sigo por el sendero hasta recorrer todo el borde hasta la siguiente esquina y ahí me doy cuenta de que me he pasado de largo.
Regreso por donde he venido, vuelvo a cruzar el cauce del barranco y llego a la desviación al camino de Córcoba. Empiezo a bajarlo. Está muy poco claro. Con muchos escobones creciendo dentro del camino. Con ramas de pinos jóvenes creciendo y entorpeciendo el paso. Aunque tiene una traza clara y lógica y lo puedo seguir hasta un gran grupo de pinos con muchas ramas caídas en el suelo emborronando el camino. Me desvío por la izquierda, pero no es por aquí. Vuelvo al grupo de pinos con las ramas caídas. Y ahora sí encuentro el sendero que baja por la derecha de una elevación. Hay hitos. Pero es muy difícil de seguir y tengo la sensación de que no tengo suficiente margen de luz estando en enero, así que después de bajar un par de vueltas lo dejo. Es un sendero revirado que va bajando y posteriormente se endereza, pero hoy no tengo la sangre fría de seguirlo. Lo dejo para otro día (a Julio de 2023 ese día todavía no ha llegado, pero siento que está cercano). Regreso al sendero oficial (PR 70). Vuelvo a cruzar el cauce del barranco de Peguerías y por el sendero claro y limpio subo hasta el cruce de caminos donde confluyen varios caminos (excursión 1005) y tomo el camino de las Vistas para bajar recto por la cresta de la loma hacia Chirche.
El cielo está tan despejado que se ven claramente los pequeños edificios blancos de varias galerías que hay en las laderas de los barrancos. Por el sendero con malpicas que están empezando a florecer bajo hasta la era de Las Vistas, una era pequeña y con suelo de losas de piedra. Aquí me salgo por la derecha por un “sendero” marcado con una equis. Me va llevando en dirección contraria a la que traía por la loma hacia unas rocas preciosas beis que forman un gran saliente y que sobresalen en el sol de la tarde que le da un tono muy cálido a las piedras. Paso las piedras y el sendero ahora baja por detrás y después con mucho zigzag hacia el cauce del barranco. Es un sendero bastante abandonado, pero todavía pasable que me resulta aventurero y desafiante por la dificultad de ir localizándolo. Es el sendero que usaban los canaleros y los trabajadores para bajar a una galería. Abajo, y casi en el cauce del barranco (Mañoca), remonto por una pista ancha hasta la galería Luz de Guía (1520m). Suena el agua fuerte dentro de una pequeña caseta, el agua que sale de la bocamina (3,5km de longitud tiene la galería). Al lado de la entrada hay un salto de roca grisácea y todavía por pulir. Regreso por la pista y no vuelvo a subir por el sendero zigzagueante, sino que sigo pista abajo. No lo tengo claro, pero una pista tan ancha como esta debe tener salida. Va cerca del cauce, lo cruza, y paso una barrera metálica cerrada. El cauce es ancho y con vegetación de escobones y malpicas. Tras cruzar el cauce pronto la pista empieza a subir la ladera y salir de la cuenca del barranco.
Paso al lado de una finca defendida por alambre de espino. Llego a otra pista algo más ancha con otras fincas valladas. Realmente me sorprende ver estas fincas en esos lugares tan apartados y remotos. No se ve que haya ninguna actividad ni agrícola ni ganadera en ellas. Bajo por la pista polvorienta y pedregosa. El día sigue caliente pero ahora yo ya estoy un poco agobiado porque pierdo la entrada a un camino (Las Cocinas) que va paralelo al barranco hacia Chirche. Y es porque tiene una cadena que pienso que no es el camino que busco. Pero debe ser una cadena para no entrar a la pista por donde voy. El caso es que ya me doy cuenta de que no voy bien cuando voy avanzando y apenas desciendo, solo curvas y curvas y pista pedregosa infinita con un mínimo desnivel. Sabiéndome ya perdido no me preocupo, sé que en algún momento voy a llegar a la carretera de Chío a Boca Tauce (TF-38). Y así es. Bastante lejos de mi objetivo (Chirche) pero tranquilo porque sólo se trata de bajar por la carretera, que no tiene mucho tráfico, básicamente coches alquilados por turistas que no van muy deprisa. Paso el restaurante Boca Tauce que ya he visto bastantes veces al subir en taxi. Me gusta verlos despacio. La carretera atraviesa zonas de escorias volcánicas y en alguno de los recodos veo las flores blancas blandas de las chahorras. No sé porque, pero me emociona ver estas flores en medio y dentro de la aridez de las rocas agrestes y con bordes afilados.
Tranquilamente llego al restaurante mirador de Chirche (17.41h). Llamo un taxi que tarda poco en aparecer y me deja en Guía. Deambulo por las calles para mitigar la larga espera por la 460. Guía tiene calles anchas y modernas, pero también calles estrechas y muchos recovecos donde hay una gran quietud. Por momentos me parece que me gustaría vivir en estas calles tan silenciosas. Ha debido evolucionar durante siglos a su propia manera, viviendo de la agricultura durante los siglos XVIII y XIX, que ha dejado grandes casas y una rejilla de calles muy anárquica. Me gusta. Menos me gusta la parte moderna con más vida urbana. En mi reciente interés por los bazares chinos encuentro uno enorme a la salida de la ciudad. Es el bazar Aribaba (no Alibaba, como el famoso sitio chino de ventas, el Amazon chino), parece sobredimensionado para una ciudad pequeña como esta. Ya he observado que los bazares chinos suelen estar situados en las entradas o salidas de las ciudades. Recorro sus pasillos esperando por mi guagua y llamando a la información de Titsa y cuando salgo por fin a la parada solo tengo que esperar 3 minutos para que aparezca la 460 (19.04h). Muy pocos pasajeros que son todavía menos al pasar Santiago. En el interior de la guagua los cristales hacen de espejo y no se ve nada por fuera, y es que apenas hay casas ni luces por fuera. Afuera oscuridad total, adentro luz fuerte y calorcito y bamboleado por la marcha curveante y ligerita de la guagua. ¿Cómo puede ver nada el conductor? No lo pienso mucho. Estoy en un estado de gracia tan intenso que la pantalla informativa que está estropeada con interferencias, saltos y rayones me parece un vídeo “artístico” súper interesante. Soy tan feliz, estoy pletórico, eufórico, machacado físicamente, pero volando. Sólo cuando paso por Las Canales empiezo a ver las luces de Icod a donde llegamos enseguida (20.06h).
---------
Pulsar en el siguiente enlace para descargar el track de la excursión
Track orientativo, no obtenido durante la excursión, elaborado después de realizarla
drive.google.com/file/d/1v1EXky7_f5cUc3DIXa8H9kujoPrv3GIz/view?usp=sharing
Mirador de Chío a Camino Las Vistas
Barranco Tamuja a Chirche