• Excursión 1433. 29 Septiembre de 2022. Jueves.
Barranco el Río. Canal Aguas del Sur. Granadilla
De 10.24 a 16.05h. De 645 a 840 a 820 a 870 a 640m.
Distancia: 10,5km. Duración: 5h 49m
Comienzo en Las Vegas y subida por sendero para seguir al lado de un canal con agua hasta bajar al cauce, con agua corriendo, del barranco de El Río. Después recorrido al lado del canal, con algunas partes expuestas y emocionantes hasta terminar de nuevo en Las Vegas
Hoy quiero continuar con el recorrido del canal Aguas del Sur. El último tramo, no muy grande, lo hice en la excursión 1401, en mayo de este año. Todavía me falta un tramo, de tamaño mediano, entre el punto en el que lo dejé en la excursión 1401, cruce del barranco Guasiegre/Guama, y el barranco de El Río. Pero por lo que pude ver de él en la excursión 1403 no me parece muy interesante y además directamente peligroso. Por eso he decidido continuar por Granadilla, al otro lado del barranco de El Río. Y voy a empezar por Las Vegas en Granadilla.
Como no tengo ganas de un largo tránsito en guaguas y taxis (siempre algo azaroso en Arico) voy en coche, tomándomelo con calma, y a una hora en la que no hay mucho tráfico en la autopista del Sur, sobre todo a partir del túnel de Güímar. Aunque a partir de ahí me resulta molesto el sol que me da, por la izquierda, en la cara y que apenas logro neutralizar con el toldito movible del coche. Y apurado por el sol a partir de Fasnia voy mucho más deprisa de lo que me hubiese gustado, sin pasar de 120 km/h, eso sí. Me salgo de la autopista por Las Maretas/El Río. Cruzo la autopista y subo hacia Chimiche, la carretera a El Río es mucho peor. Esta carretera a Chimiche tiene unos buenos tres km de tramos rectos y con buena visibilidad y después otros tres por entre las casas del pueblo que se organizan en torno a ella. Es algo más lento, pero no es estresante, apenas hay tráfico. Al llegar a la carretera general del Sur directamente la cruzo y sigo subiendo y en unos tres km llego a Las Vegas donde dejo el coche delante de un restaurante a la entrada del pueblo, un restaurante que lleva mucho cerrado. Un hombre sale a la terraza y cuando le pregunto si puedo dejar el coche delante de la casa me dice que deje espacio entre la puerta de la casa y el coche. Sí, claro, muchas gracias, le digo. Se vuelve a meter satisfecho. Es muy importante, y más allá de las normas de tráfico, pedir el permiso de los locales.
Está nublado, muy nublado y fresco cuando salgo, incluso para ponerme una bufanda en el último momento. El fin de semana anterior ha pasado una tormenta tropical (Hermine) por las islas y ha dejado mucha lluvia, sobre todo en los pueblos del Sur de la isla. Y me gusta venir precisamente por eso, para ver el efecto del agua en los senderos y quien sabe qué más. Estos senderos del Sur son tan secos y áridos que me gusta ver como el agua los transforma. Además del paraguas llevo también los pantalones impermeables. Salgo del pueblo por la misma carretera por donde he venido. En la primera curva, y justo enfrente de una pequeña zona recreativa con bancos, me echo a la izquierda por un sendero señalizado que va en paralelo a la carretera y atraviesa el cauce ancho de un barranco pequeño (Barranquillo El Molino) donde hay almendros y viejas terrazas cubiertas de yerba fresca y muy verde. Siguiendo la curva enseguida llego a un cartel por donde el sendero (PR 83.3, Camino de Las Vegas) se separa de la carretera y empieza a subir por una lomita rocosa. Me gusta mucho este primer tramo por roca beis dura, redondeada y muy irregular que va ganando vistas (cuando me doy la vuelta) hacia Las Vegas. Y ya empiezo a ver el efecto del agua, el suelo está apelmazado, compactado, saturado de agua y caminar es mucho más sencillo, sin peligro de resbalones, e incluso la roca despejada de tierra y arena es más segura. Además, el agua ha dibujado corrientes en la arena que son bien visibles y también ha creado pequeños canales que cruzan el sendero de lado a lado. Corre una brisa fresca y amenaza lluvia.
El sendero va en ligero ascenso y en unos tres minutos confluye una pista por la derecha y en otros tres minutos cruza una pista ancha que hacia la izquierda va hacia unas terrazas. Y cada poco me paro y me doy la vuelta para ver otra vista amplia del pueblo de Las Vegas cuyas casas parecen estar más juntas cada vez que lo veo. En el suelo algo embarrado (del PR) y en algunos tramos veo abundantes huellas de zapatos en ambas direcciones. Después el sendero entra en un valle amplio donde hay una finca agrícola, y donde los perros al olerme de lejos, me empiezan a ladrar, aunque yo ni los veo, de lejos que están. Por aquí el sendero es muy agradable y liso y va por entre un pinar de pinos no muy grandes. Con el sonido constante de los perros. En unos diez minutos tras el último cruce con la pista llego al cauce de un barranco largo (Seco/Era La Tosca) con una pared alta y bastante vertical y al otro lado es un precioso sendero zigzagueante, con piñas casi como formando un empedrado, que va elevándose hasta llegar a lo alto de la pared por una zona algo más rocosa (780m) y en unos pocos metros confluyo con una pista por la que sigo hacia la izquierda subiendo. En un minuto y tras una curva localizo el canal Aguas del Sur, tanto a la derecha como a la izquierda. Tengo mucha curiosidad por ver la manera en que el canal cruza el gran barranco de El Río, por eso me echo a la derecha para seguir al lado del canal. El canal lleva agua (que fluye en dirección contraria a mí) y como es un terreno bastante llano puedo seguir sin mucha dificultad a su lado. Me sorprende y me agradan mucho las grandes matas de altabaca (un metro o más de alto) que crecen al lado del canal, con una floración exagerada de pequeñas flores amarillas que le dan mucho color a este día gris y pasmado.
El canal describe una gran uve para rodear un barranquillo (Las Casas del Seco) somero pero largo. Ya desde el principio de seguirlo he visto otro canal, sin agua, que va en paralelo a este, sin agua, pero con una tubería negra de plástico. Este otro canal va unos metros por debajo. Yo prefiero seguir el que lleva el agua que con su rumor es mucho más agradable de acompañar. Dentro crecen unas pequeñas plantas acuáticas de tiras verdes que apenas superan la altura del canal y crecen de los borden interiores. Tengo que sortear las ramas grandes de un pino hermoso al lado del canal. Abajo veo el otro canal que hace un recorrido más corto para rodear el barranquillo. Paso el cauce y sigo al otro lado y cuando casi estoy ya saliendo del barranquillo tengo mi primera visión del gran barranco de El Río, el profundo y hermoso y salvaje barranco de cumbre que va de la degollada de Guajara hasta el mar saliendo por Las Maretas. Desde lo alto al cauce puede haber más de cien metros, pero yo, por lo angosto de su trazado, todavía no lo veo, no veo el cauce, quiero decir. Me emociona esta primera vista tan amplia, tan airosa, tan estupenda. Sigo pegado al lado del canal y en unos cien metros llego a una zona donde una vegetación muy densa rodea el canal. Decido bajar por un senderillo, que encuentro hasta el otro canal y seguir a su lado. Y desde él sí que empiezo a ver el cauce y ver que lleva agua y que me llega su rumor. Pero de una manera bastante radical el risco se empieza a hacer muy vertical y tengo que ir por dentro del canal, que apenas tiene sitio donde pisar porque las tuberías, que van por dentro ocupan casi toda su superficie. Y cada vez tengo que ir más despacio y cada vez tanto el risco por arriba como por abajo son muy pero que muy verticales y empiezo a meterme en líos yendo por tramos muy expuestos e impresionantes hasta que llega un punto en que lo tengo que dejar cuando se dirige a una esquina que me impide ver por dónde sigue y donde hay un paso muy peligroso.
Regreso con mucha precaución pisando por el espacio estrecho entre las tuberías hasta el senderillo y entonces subo campo a través hasta el canal con agua y sigo a su lado hacia la derecha. Al llevar agua no puedo ir por dentro y pronto, tal como le pasó al otro, empieza a ir por un risco cada vez más salvaje y vertical. Y desde aquí por fin puedo ver muy bien cómo el agua del canal pasa de un lado al otro del barranco a través de dos gruesas tuberías que bajan rectas (no puedo ver su origen por mi lado), cruzan el cauce por un pequeño acueducto y después suben rectas, muy rectas, por la ladera y en el tercio superior van embutidas por una cortada en la roca y culminan en un distribuidor/depósito y después puedo ver el canal que horizontal y domesticado sigue por la otra ladera. Las tuberías se meten por la parte baja del distribuidor y un caminillo en zigzag comunica la parte final de las tuberías con el canal. Lo estudio y lo estudio más y creo que se puede recorrer, yo ya he hecho tramos similares con el canal del Estado por Arico (excursiones 1267 y 1269) pero lo que me corta es que no puedo acceder al origen de las tuberías por este lado y es que poco después tengo que darme la vuelta cuando llego a un tramo donde solo hay un pequeño escalón (e inclinado) al lado del canal y por debajo una caída de muerte. Podría sujetarme con los brazos a las paredes del canal y e ir apoyándome en el escalón inclinado, pero es muy peligroso y no veo cómo sigue, no veo si después es todavía más peligroso. Lo dejo.
Regreso un pequeño tramo por el canal, ya bastante expuesto y todavía le echo otro vistazo al cauce pedregoso con agua del barranco que lleva bastante agua rumorosa. Ahora lo que hago es directamente, campo a través, subirme por la ladera por encima del canal a ver si encuentro alguna manera de volver a bajar a él. La ladera por donde subo no es demasiado inclinada, aunque con mucha vegetación. Poco a poco me voy elevando y avanzando y tratando de no separarme en exceso del nivel del canal, pero no lo consigo, el risco me va llevando hacia arriba y no logro ver el origen de las tuberías por este lado. Llego a una pequeña terraza con una vista súper amplia del barranco donde descubro una vieja lata de cervezas, está muy desvaída y me señala claramente un sitio notable, un mirador fantástico. Estas latas las veré en varios sitos durante esta excursión, siempre en lugares señalados como miradores o pasos estratégicos. No me molesta verlas, son como los hitos que señalan los senderos. Al moverme por aquí me parece estar siguiendo un viejo sendero y cuando consulto los mapas para ubicarme me doy cuenta de que el sendero que baja al cauce del barranco (un sendero que he estado estudiando para hacer en varias excursiones, pero nunca he hecho) está aquí cerca. Me pongo a ello. Sigo hacia adelante por el borde y enseguida encuentro un camino ancho que sube y otro que se echa a la derecha y bastante pedregoso baja hacia una depresión entre dos morras que debe ser por dónde va el sendero.
Empiezo a bajar sin ver ningún camino ni sendero pero sólo el hecho de poder bajar por aquí ya es algo y tras ir pegado a la morra de la izquierda y después de descender unos 30 metros de desnivel entonces veo a la izquierda un camino claro que va por debajo de un risco. Es un camino apoyado en un murete bajo del que yo desde arriba solo veo las piedras cúbicas de arriba y que me indican claramente que he encontrado el sendero. Fantástico. Ahora, muy emocionado, empiezo a seguirlo, primero en subida, contrario a la lógica, y después ya empieza a bajar, cruza uno de los canales de antes (el que iba por abajo con tuberías) y después, por un viejo camino en zigzag con algunas esquinas soportadas por muros, desciendo hasta el cauce del barranco. Me encanta haberlo hecho y haberlo encontrado de esta manera, casi sin quererlo. El agua baja entre cayados y por las marcas de humedad veo que ha sido mucho más ancho, el fuerte de la tormenta fue hace cinco días. Me encanta estar aquí bajo las imponentes paredes de este barranco, las retorcidas y con muchas capas diferentes paredes del barranco de cumbre de El Río. Por aquí veo muchos sauces con muy buen aspecto y en la bajada he vistos acebuches cargados de frutos, como pequeñas aceitunas. Los sauces son árboles que crecen en los cauces de los barrancos y aquí les va muy bien. El cauce es bastante llano en esta zona y un poco más a la derecha hay un salto del que viene más ruido de agua cayendo. Por la izquierda sigue hacia arriba y por un momento estoy tentado de subir y seguir por el cauce hasta una vieja galería (El Consuelo) por donde hay un sendero que sale al otro lado, a Arico, pero no me quiero arriesgar a caminar, aunque no sea ni media hora, por un cauce tan angosto y sin apenas escapatoria si viene una crecida. Lo dejo para otra ocasión. Me quedo un rato viendo el agua pasar y mirando las paredes.
Regreso de lo más tranquilo por el viejo sendero y me entretengo haciendo una relación de todas las plantas que voy viendo: altabacas, balillos alspispillos (preciosos con flores amarillas), acebuches con frutos, pinos, jazmín salvaje, jara, chajorra, amagante, tajinaste azul, verode, vinagrera, helecho, crestagallo, setas, cruzadillas, matorrisco, palomera, tomillo silvestre, gramíneas, y musgo sobre las rocas. Es un entorno de lo más frondoso y tuvo que ser un camino importante para bajar por agua o cruzar al otro lado. Hay muy pocos lugares, tan arriba, donde se pueda cruzar el barranco. Hago la vuelta de lo más relajado y atento a todo lo nuevo. Al terminar el sendero y llegar a la hendidura ancha entre las dos morras subo, no exactamente, por donde bajé (se puede subir por varios sitios) hasta que unos 30 metros de desnivel más arriba me echo a la izquierda por una pedrera y empato con una pista ancha por la que subo hasta la casa de El Seco (880m), un par de viejas casas, una sin techo, donde hasta no mucho hubo perros, ahora, afortunadamente no hay ninguno. Por aquí hay un tramo largo de una vieja atarjea de madera. Es una zona llana. Antes de continuar para hacer el recorrido al lado del canal Aguas del Sur quiero localizar una era que está en la arista de una loma ancha que empieza justamente aquí en el llano al lado de la atarjea de madera. Sigo a la izquierda en ligero descenso por la arista ancha y en unos 300 metros la localizo. Es una era sin plantas, en buen estado, con un pequeño murito. Está en el centro de una zona de terrazas hace mucho abandonadas. Campo a través bajo hacia la derecha hasta que llego a la pista. (Este desvío a la era no está reflejado en el track de la excursión).
Bajo por la pista hasta el canal. Ahora lo tomo a la derecha. Y enseguida el canal va por una zona muy arriscada y con una caída fuerte al entrar en el barranco El Seco. Pero lo bueno es que ahora los dos canales van prácticamente juntos y mientras caminar por los bordes del canal con agua es algo pesado, ir por dentro del canal seco es algo maravilloso. El interior del canal está completamente despejado, y aunque sus paredes no son altas es ancho y ahora sí puedo ir, muy, muy despacio, por este risco con una caída fuerte que procuro no mirar mientras camino. Sigo sin apresurarme y paro de vez en cuando para admirar el sitio increíble por donde estoy. Las paredes del risco por encima son beis y contorneadas. Atravieso partes del canal que están completamente suspendidas sobre el vacío. El canal seco a la izquierda y el canal con agua a la derecha. La parte más expuesta no es demasiado larga pero después tampoco es que la cosa mejore radicalmente, hay siempre una buena caída y por el mapa ya veo que es un tramo muy largo (casi un km) hasta alcanzar el cauce. Después vienen otras curvas complicadas donde tengo que ir apoyándome en la pared mientras voy por el centro del canal seco y otras por dónde puedo ir por fuera. Es largo, largo y de lo más emocionante. Cuando estoy llegando al cauce me tengo que salir del canal seco y bajar hasta el húmedo y por ahí paso el cauce, muy llano, y ya al otro lado la ladera es suave y puedo ir o bien pegado al seco o al húmedo que es por donde prefiero ir.
A medida que avanzo puedo ir viendo bien, con detalle, al otro lado, la parte del canal expuesta y sobre el vacío y es espeluznante, qué sangre fría. Este tramo es también de un km y en la última parte atraviesa viejas terrazas de cultivo abandonadas. Por encima va el canal seco, pero yo prefiero ir por el canal húmedo. Apenas salgo del barranco llego a una pista donde me quedo a comer. Esta vez sí que me siento y como tranquilo. Al terminar sigo por la pista que va en paralelo al canal húmedo unos 150 metros y entonces me salgo de la pista y vuelvo a ir pegado al canal con agua que ahora lo sigo en la dirección en que va el agua y me gusta y me acompaña el rumor tranquilo de la corriente. Sigo pegado a la izquierda del canal y así paso dos barrancos no muy profundos ni de gran pendiente (Montaña Alta y El Molino). Al ir a pasar un tercero se torna complicado y entonces me elevo por la ladera y sigo por el canal seco que es una especie de autopista maravillosa para cruzar todo tipo de terreno. Me tengo que agachar para sortear un par de grandes piedras que sobresalen de la pared por encima del canal. Después me echo ladera abajo y sigo pegado al canal húmedo por la ladera de un cuarto barranco (Los Charquitos). Las altabacas amarillas menudean pegadas al canal y me gusta mucho verlas. Cuando salgo del barranco inmediatamente encuentro un sendero PR (el 83.1) por el que sigo bajando hacia Las Vegas. Este sendero puede parecer irregular y que zigzaguea mucho, pero en comparación con lo que he hecho es una relajación total.
Bajo unos 300 metros y cuando hace una curva a la derecha (700m) me salgo por la izquierda por un sendero, no malo, marcado con una equis en amarillo y blanco. Este sendero puede que no sea PR, pero está muy bien, con hileras de piedra en paralelo. Pero unos cien metros más abajo también me salgo de este por la izquierda cuando veo un sendero con hito que baja zigzagueando hacia el cauce de un barranco (El Molino). No me puedo resistir a un hito y a la posibilidad de ir por un sitio que no viene en los mapas. Enseguida llego al cauce y aquí me cuesta un poco dar con la continuación que va por la ladera izquierda, y que es bastante complicado de ver, pero que es posible de seguir y que va bajando poco a poco bajo pinos, zona de pinocha densa y una vegetación muy cerrada hasta que llego a unas viejas cuevas que fueron vivienda y de ellas bajo hasta unas terrazas muy verdes de las que me cuesta trabajo encontrar la manera de descender. Me tropiezo con un tronco seco, pero afortunadamente caigo sobre tierra blanda y no pasa nada. Después ya llego a la carretera y me echo a la derecha por ella hasta donde dejé mi coche.
No me ha defraudado el tramo que he hecho al lado del canal, ha sido bastante emocionante, y, también, las vistas sobre el cauce del barranco de El Río y bajar hasta el cauce. Y todavía continúa hasta Arona este canal.
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Track orientativo, no obtenido durante la excursión, elaborado después de realizarla
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Las Vegas a barranco El Río al canal Aguas del Sur