• Excursión 1346. 18 Noviembre de 2021. Jueves.
Vera de Erques. Los Granelitos. Las Fuentes. Tejina. Barranco Guaria. Guía
Municipio: Guía de Isora
ENP: Monumento Natural Montaña de Tejina
De 11.30 a 18.15h. De 840 a 820 a 1070 a 850 a 1000 a 570 a 715 a 560 a 600 a 560m.
Distancia: 18,4km. Duración: 6h 45m
Después de mucho tiempo continuo donde lo dejé en la ladera cerca de Vera de Erques (excursión 1211), durante estos meses me ha parecido poca cosa. Recientemente hablé con un hombre en Guía que me contó de una cueva en la montaña de Tejina que emanaba sulfataras y en OSM he encontrado la situación aproximada de una sima, que podría ser la cueva. Con todo esto más algunas eras que visitar en Tejina y recorrer dos canales por la ladera de la montaña de Guía espero que tenga “suficiente”.
Durante el trayecto tranquilo en coche a El Tanque, yendo relativamente despacio y descansando por anticipado, puedo disfrutar del sol otoñal, sus rayos cayendo inclinados resaltan los detalles del paisaje, las nubes altas le dan un toque cálido y, además, por la mañana, todo parece estar fresco y recién hecho. Parece que ya me he recuperado de la excursión del lunes y la de ayer no fue muy demandante. ¿Cómo puedo seguir ilusionándome de una manera tan regular cada jueves? El tráfico a partir de Los Realejos también es bueno, ningún camión, ningún ciclista. Salgo de mi casa en modo automático ¿a qué voy? No importa. Al final del día lo sabré. De una manera u otra prácticamente todas las excursiones de los jueves son memorables. Aquí estoy yo.
En El Tanque, en los alrededores de la iglesia, me cuesta encontrar sitio dónde dejar el coche. No me apuro, he llegado con tiempo. La única peguita que tengo hoy es que se me han olvidado los auriculares y la música. Tendré que soportar el tedio de la vuelta en la guagua de noche, sin vistas, mareado de vueltas. Espero que con lo que haya vivido me dé. La 460 aparece más o menos a la hora usual (10.20h) y me siento atrás y me pongo a leer el periódico, pero sin quitarle ojo cada poco al ambiente soleado con el paisaje en 3D, a las masas de vegetación a los lados de la carretera desde El Tanque hasta Erjos y tras el puerto de Erjos las vistas diáfanas hacia el Teide y el valle de Abajo. En el túnel del cierre del anillo insular siguen trabajando a todo meter. Creo que le deben faltar unos dos años. Me bajo en Guía (11.16h). Sobre la marcha tomo un taxi que ataja por Tejina, (a una velocidad, yo diría excesiva, que me bambolea en las curvas, y que yo sigo tumbándome hacia un lado y hacia otro, quizás de una manera exagerada, pero me gusta empezar jugando, él me debe estar viendo cómo me inclino, no dice nada) para llevarme a Vera de Erques (11.30h, 10.6€), le insisto al taxista que me lleve hasta la plaza donde hay un restaurante y un colegio de párvulos. El griterío de los niños es lo primero que oigo al bajarme del taxi, es toda una bienvenida. La maestra paciente repite las frases, los niños y niñas entre 3 y 6 años charlan, hablan con esa precisión milagrosa de cuando aprendemos una lengua, con palabras poco gastadas, una niña le señala mi mochila (granate) a otra, siguen su camino. No es la primera vez que he vivido una estampa similar aquí mismo en otra excursión empezando a. Debió ser hace tres o cuatro años ¿dónde estarán ahora esos niños? Pienso al alejarme.
Bajo por la carretera por donde me ha traído el taxista y me desvío (a la derecha) por el camino señalizado hacia Las Fuentes (PR 69). Es un camino real de suelo rocoso e irregular que ya conozco bien. Al llegar cerca de Los Goros, una vieja casa en ruinas, subo sin camino por entre las viejas terrazas pasando al lado del horno de tejas (820m) en estado ruinoso. Me asomo al interior, todavía está intacta la capa intermedia con los agujeros para la circulación del calor. Este sendero no viene en el mapa de Alpina, pero sí en el OSM, y tengo muy claro de que se trata de subir por el centro de la loma, por el centro de la arista ancha y llana de la loma. Voy saltando muritos de terrazas, no encuentro hitos pero sé que voy bien al no encontrar ni una vegetación muy densa ni ningún otro obstáculo importante. Por aquí las lomas son de pendientes suaves, la vegetación baja. Por la mitad aprox. hay montañas de piedras, pero no creo que sean hitos, algunos están pintados de blanco, deben ser marcas de parcelas. Están en mi camino. Cuando veo la casa en ruinas (Los Granelitos) me da mucha alegría, ha sido muy fácil. Entre las jaras pequeñas hay muchos caminos, todos llevan a la casa. La casa (12.28h, 1060m) está defendida por las varas altas y duras de los hinojos (robustas y cimbreantes como juncos), que tengo que pasar despacio para que de rebote no me latigueen en la cara. El olor intenso del hinojo le da un ambiente acogedor a las ruinas, parece que huele a un guiso. En una parte, donde el techo hace tiempo que colapsó, me subo por las piedras caídas de un muro desplomado hacia afuera. Las tejas marrones ¿se hicieron en el horno que pasé al principio? están mezcladas con las grandes piedras que formaron una vez una pared protectora. Dos habitaciones conservan sus muros, tienen los suelos de tierra apisonada. No visito la era en la loma siguiente, tampoco las cuevas que hay al principio del sendero que sigue hacia arriba. Hoy tengo otros planes.
Como hace tanto tiempo que planeé esta excursión se me ha olvidado lo que quería hacer después de llegar a Los Granelitos, ahora viendo el mapa se me ocurre la continuación: cruzar campo a través un pequeño barranco para alcanzar un sendero (ancho y bueno) que baja por la loma a la izquierda. Manteniéndome a la misma altitud camino entre las jaras, ralas y al llegar al borde del barranco (Montiel) encuentro un sendero que baja con poca pendiente hasta unas grandes higueras en el cauce. ¡Qué suerte tengo! aquí estaba esperándome este sendero. Tengo que agacharme bajo las ramas de las higueras para remontar por el otro lado, donde la cosa no está tan clara. Al salir del barranco campo a través, entre las jaras bajas y secas, y procurando mantenerme a la misma altitud cuando veo rocas alineadas que pueden delatar la presencia de un sendero. Y así es cuando llego, es el sendero, pero no el que yo creía, pensaba que era el que va a Las Fuentes, pero no, es otro. Menos mal que es reconocible. De todas formas, no era algo arriesgado, entre Los Granelitos y este sendero hay apenas 250 metros, hubiese sido fácil regresar. Empiezo a bajar por el sendero, que aprovecha antiguas corrientes de lava, ahora rugosas con bordes alargados que sirven de muros. Los antiguos lo aprovechaban todo. El sendero se sigue más o menos bien. No es del todo claro, tampoco muy difícil. A la mitad de la bajada y tras dos columnas de piedras (990m aprox.) es un camino ancho tradicional con doble murito bajo. Un paseo militar ahora. Desde lo alto de la loma tengo vistas diáfanas, a la derecha, del crecientemente profundo barranco (Los Granelitos) donde veo dos grandes cuevas, a corta distancia del cauce, pero inaccesibles por la vegetación recrecida.
Antes de lo pensado llego al camino real (Camino Montiel, PR 69, 970m) frente a una gran era (Era del Tío Manuel). Sigo a la derecha por el camino real en bajada y paso cerca de la hermosa sabina que descubrí en otra excursión (la 1027), aquí sigue bien hermosa en el extremo de una terraza con forma de arco. Paso el cauce del barranco de Los Granelitos. Las rocas tienen formas muy caprichosas y dramáticas. Tras pasar el siguiente barranco, más grande (Cuéscara), me desvío a la izquierda por un sendero marcado con una equis. Podría seguir a la derecha, por el camino real señalizado, pero hoy no tengo ganas de subir por ese sendero tortuoso, prefiero llegar a Las Fuentes por la carretera. El barranco se va haciendo grande y cuando termino de rodear una pared me echo a la derecha por un viejo camino en una bifurcación. El viejo camino parece converger con la carretera, pero no llega nunca a juntarse, se debió romper la conexión al construir o reconstruir la carretera. Tengo que destrepar con bastante riesgo por una pare rocosa hasta llegar a la carretera. Ok. El cielo, cada vez más gris, amenaza lluvia. Lentamente, casi saboreando un suelo llano, subo por la carretera acanalada, que han pavimentado no hace muchos años.
Empieza a llover débil pero persistentemente. Caminando despacio para que no se me mojen los pies subo por las curvas suaves de esta pista con vistas alternativas hacia la montaña de Tejina, los pueblos de abajo y las laderas de arriba cubiertas por las brumas. Cuando la lluvia se hace más fuerte me tengo que refugiar en la entrada a una cueva que al tener el techo muy bajo me fuerza a buscar otro sitio. Sé que hay una casa abandonada más arriba pero cuando llego oigo voces que vienen de dentro. No quiero tanta intimidad ahora mismo así que me refugio bajo el dintel de una puerta. Es suficiente. Para la hora que es (13.45h) me quedo a comer aquí, hago tiempo para ver si escampa y puedo subir a la montaña de Tejina en busca de la sima, pero cuando acabo de comer y la lluvia sigue con igual o mayor intensidad tengo que desechar el plan, lo dejo para otro día. Un rato después de terminar cesa de llover y veo que salen dos caminantes de la casa abandonada. Uno habla tanto que me parecía, durante el rato que he estado comiendo que estaba escuchando una radio. Y para abajo que se van con el hombre hablando por los codos. Yo también salgo de mi dintel y me meto en la casa para limpiarme los dientes. La casa conserva los techos en sus habitaciones pequeñas y en la que yo me meto hay dos sillas de plástico, perfectas para descansar, no yo, yo soy una cabra inquieta. Vale. Con menos lluvia empiezo a bajar por la pista cementada a la vista de las grandes terrazas del vallecito de Las Fuentes, el pueblo abandonado de un día para otro al final de los 70. A la altura del sitio por donde antes accedí a la pista hay dos sabinas enormes, con muchas ramas, algo anárquicas de forma pero en muy buen estado gracias a que crecen cerca del cauce de un barranquillo (La Asomada) y por aquí veo un cartel en un vado que dice que si corre agua por la pista no pasar con coche, es decir, por aquí puede pasar una gran cantidad de agua.
Cuando ya tengo vistas diáfanas hacia Tejina y la costa cesa la lluvia y puedo ir más relajado. Hay viejos caminos a ambos lados de la pista, pero hoy prefiero recorrerla toda, quiero lisura en mis suelas. Es una pista excesiva de grandes curvas repartidas a lo largo de toda la ladera hasta Tejina. Unos veinte minutos después estoy rodeando las primeras casas con jardines de Tejina (calle Salamanca), al llegar a una carretera sigo por ella a la derecha. Ahora voy en busca de algunas eras que tengo localizadas en mi mapa de OSM. Unos dos minutos después de pasar una plaza con iglesia (Virgen del Rosario) veo (a la derecha) en lo alto de una calle un muro bajo que podría ser el de una era. Subo por un camino empedrado ¡Es una era! En buen estado de conservación, con pequeño murito y suelo empedrado. Esta no la tenía en el mapa. Sigo hacia arriba por el viejo camino empedrado delimitado por doble muro hasta que llego a una calle asfaltada. En Guía hay tanto viejos caminos reales intactos. Me gusta seguir descubriendo cosas por sitios que he pasado mucho. Regreso a la carretera (calle Virgen del Rosario). Sigo a la derecha y unos 300 metros después y sobre un pequeño descampado, pasada la calle del Monte, encuentro una segunda era. La era está muy destrozada, aunque conserva el muro y no está ocupada por trastos. El firme es de pequeñas lascas. Bajo a la calle y sigo a la derecha y en menos de cien metros subo (a la derecha) por una calle que tras un cruce donde hay una casa con puertas pintadas de un bonito azul, pero algo abandonada, se convierte en un viejo camino empedrado con murito y un poco más arriba encuentro una tercera era. Estupenda, empedrada, conserva algunos radios, el muro está reforzado.
Regreso hasta el cruce y tuerzo a la izquierda y enseguida llego a la calle del Monte por donde subo. Tras las últimas casas hay una barrera abierta y sigo ladera arriba. Según mi mapa esta pista llega hasta un canal (Guía de Isora-Tejina-Altavista). Sigo por la pista que hace una curva de 180º y en unos diez minutos (800 metros) cuando termina la pista veo el canal. El problema es que el canal no tiene cubierta, lleva agua y se dirige a unas fincas por donde no se puede pasar. Como no puedo ir por el canal, ni a su lado decido rodear la finca y ver si puedo continuar al lado del canal más adelante. Subo por la ladera campo a través, encuentro una gran canal, que puede ser la salida de un barranquillo, o un viejo camino de acceso a las grandes terrazas que ocupan la ladera por encima del canal. Sigo por la canal hacia arriba porque la vegetación en las terrazas, muy densa y salvaje, las hace impenetrables. Por la canal puedo subir hasta un punto (marcado con un hito) por donde me salgo a la izquierda y después, a veces guiado por hitos, y sin cambiar mucho de altitud voy avanzando (hacia la izquierda) cerca de los muros de terrazas y cerca de una tubería. Todo es muy incierto. Pero me gusta mucho poder transitar por estas terrazas asilvestradas y asalvajadas. Después de un par de cientos de metros, no sé claramente cuánto, y cuando ya veo al alcance el canal, bajo en oblicuo por la ladera hasta que llego al canal ¡Fantástico! Con cubierta de losetas abovedadas, aunque muchas desaparecidas, lleva agua entre plantas acuáticas muy verdes. Los pinos por aquí son grandes.
Sigo por un caminito al lado del canal, rodeo un barranquillo (Los Charcos) y siento una gran alegría cuando confluyo con el sendero que viene de cruzar el barranco de Guaria (excursión 916). Sigo a la derecha por el sendero, va por encima del canal, canal que va pegado a la pared vertical. Me siento ahora de maravilla, he superado completamente mi mal rato de lluvia en la montaña y he logrado encontrar el sendero campo a través. El sendero es muy claro, relajante psicológicamente, es divertido y más cuando empieza a bajar a lo bestia por la pared del barranco, tras pasar por debajo del propio canal y al lado de una gran tubería (que baja en vertical). Esta tubería viene de otro canal que va por la ladera de la montaña en paralelo y más arriba al que he acompañado. Las paredes al otro lado (bajo Acojeja) son totalmente verticales y el canal se mete por la pared por un túnel. Lo siento todo como un gran juego, un juego muy divertido. Un juego para privilegiados. Con fuerte desnivel bajo hasta el cauce pedregoso del barranco de Guaria. Ancho. Me acuerdo de la otra vez que lo cruce (excursión 916). Hay que subir un ratito por el cauce hasta dar con la continuación por la otra ladera que va sobre una serie de terrazas, terrazas que ocupan la ladera entre el sendero y el cauce, antes se cultivaba por todos lados. Me siento más que bien subiendo por el sendero por la ladera y cuando llego arriba se me ocurre una idea maravillosa para otra excursión. Veo que cerca del sitio por donde he bajado (el arco bajo el canal y al lado de la tubería vertical) hay un muro de piedra que sube vertical por la ladera. Y se me ocurre que podría subir al lado de ese muro (que llega quizás hasta la mitad del total hasta la cima) y después trepar por la ladera hasta lo alto de la montaña de Tejina y poder buscar la sima y la cueva sulfurosa (lo haré en la excursión 1377, aunque sin localizar la sima). En lo alto del sendero la vista del barranco es estupenda, me acuerdo de la vez que vi a unos bird watchers con sus catalejos con trípode. Bajo por la calle Teide (sin salida) y localizo una era en un buen lugar, está bien conservada. Varias fincas ocupan la parte izquierda y no logro ver otra era que hay por aquí. Después me gusta mucho encontrar un sendero que baja al lado de verja de una finca. No me molestan dos perros pesados que no cesan de ladrarme. El sendero es muy antiguo y está un poco tirado. Me gusta que dure, que sea largo y en unos cinco minutos llego a la carretera general del Sur.
Después de haber tenido que tomar tantas decisiones durante la excursión de hoy ahora quiero algo sencillo. No quiero esperar en alguna parada en la carretera, son todas muy ruidosas, los coches van muy deprisa. Decido ir hasta Guía (a 3,5km) caminando. Así que caminando por el arcén y parándome cuando pasan coches por mi lado voy hacia Guía. No me desvío, no hago ningún atajo, simplemente sigo por el asfalto liso y seguro y en unos 40 minutos llego a Guía. Aquí espero casi una hora a la 460. Enseguida de hace de noche y sólo veo mi reflejo en los cristales. Es un bamboleo largo hasta El Tanque y… sin música.
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Track orientativo, no obtenido durante la excursión, elaborado después de realizarla
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Vera de Erques - Los Granelitos - Las Fuentes - Tejina - Guia - Parte Primera
Vera de Erques - Los Granelitos - Las Fuentes - Tejina - Guia - Parte Segunda