• Excursión 935. 24 Abril de 2019. Miércoles.
Barranco Santos. La Roseta. Lomo Las Casillas. Los Campitos.
Municipio: Santa Cruz de Tenerife
De 14.50 a 18.25h. De 100 a 450 a 300m.
Distancia: 8km. Duración: 3h 35m.
Claros y nubes en Santa Cruz cuando tomo la 902 (14.30h) en el intercambiador. Mi objetivo hoy es encontrar la conexión entre el cauce del barranco de Santos por debajo de Barrio Nuevo y la Roseta, la planicie bajo la montaña de Guerra (excursión 917). Esta conexión permitía la conexión más rápida y directa entre Santa Cruz y los caseríos del Toscal y Valle Jiménez en los tiempos antiguos. Me bajo de la guagua en la calle Poeta Tomás Morales y callejeo hasta la carretera de Los Campitos, al final de la primera recta (todavía en terreno urbano, calle Ribera) me salgo por la izquierda por un callejón (Tamarcos) que baja por callejuelas estrechas y por escaleras hasta el cauce del barranco de Santos (veo una marca amarilla y blanca de PR en una de esas callejuelas). El barranco está encauzado, pero no me cuesta mucho bajar hasta el propio cauce que es, ancho y llano con cayados y muchas plantas. Tuerzo a la derecha y empiezo a subir, muy ligeramente, por el cauce. Hay prados enormes con yerba pajonera que luce fantástica en este día tan luminoso. También hay prados de rabo de gato y de alguna otra planta, pero cada uno de ellos con un solo tipo de planta. El cauce es de cayados grandes pero redondeados, es laborioso de recorrer pero lentamente lo voy transitando bien.
Por las laderas veo casas, sobre todo al principio por la izquierda, después ya solo chamizos y casetas. Paso una primera represa bastante destrozada sobre terreno rocoso con charcos. En el borde superior del lado izquierdo del barranco hay casas, pero no a la derecha. Un poco antes de llegar a lo que creo que es la confluencia entre los barrancos de Santos y de Guerra/Valle Hilario subo campo a través por la ladera. Complicado por el terreno suelto y las rocas, pero posible, pero cuando he alcanzado una buena altura y llegado a un canal seco me doy cuenta de que esta no es la ladera por donde tenía que haber subido, esa no era la confluencia de los barrancos. Logro ubicarme bien con los mapas y acepto que tengo que volver a bajar la ladera hasta el cauce. Tengo claro que cualquier otra alternativa es de locos. Antes de bajar decido explorar un poco el canal hacia Barrio Nuevo (hacia la derecha según he subido por la ladera), pero no tengo éxito, está demasiado cubierto de rabo de gato en las partes más expuestas, y es que esta planta ocupa toda la superficie del canal y no se ve dónde pisas. Me emociona descubrir la traza del camino de Las Lecheras, el que sale desde la Cueva Roja, por encima justo de Barrio Nuevo. Vale. Regreso hasta el lugar por donde subí y bajo por la ladera. Desciendo en menos tiempo del que empleé en subir, pero así y todo es bastante complicado. Hay muchas zonas de rocas sueltas y hace calor. Vale.
Llego al cauce (16.14h) y sigo subiendo por él hacia la derecha, enseguida paso la confluencia del barranco que me confundió ,se llama Las Goteras. Llego a una segunda presa bastante intacta que tengo que atravesar reptando por un arco que hay en su base, debió ser más alto pero la arena y las piedras lo han ido rellenando. Poco después paso bajo un acueducto. En varios momentos estoy tan metido en el barranco que ya apenas veo las casas de Santa Cruz, y mucho menos oigo su jaleo y el ruido de su tráfico, estoy en otro mundo. Ok. Llego a la verdadera confluencia de los barrancos (Guerra/Valle Hilario y Santos) y ahora tengo que ver la manera de subir. Lo que me encuentro de entrada es una esquina muy rocosa y muy vertical por donde no se puede subir. Por la derecha (barranco de Guerra/Valle Hilario) hay demasiadas plantas, prefiero seguir subiendo un poco por el cauce más ancho y despejado del barranco de Santos y poco después veo que por aquí puedo atacar esa esquina rocosa porque hay una zona con menos desnivel, eso sí, todo está cubierto de rabo de gato.
Dicho y hecho, empiezo a subir por la ladera derecha entre el rabo de gato y grandes rocas rojizas, y lo maravilloso es que voy encontrando un sendero, al menos una posibilidad de subir sin hacer grandes saltos ni trepadas. Pero no es fácil, me tengo que parar varias veces e ir de un lado para otro hasta encontrar la continuación. El terreno es volcánico de aristas cortantes (me hago algunas heridas en las manos que sólo descubriré por la noche, en lo álgido de la excursión no me doy cuenta de estas cosas) y tengo que sujetarme y apoyarme en ellas para subir. Más de una vez pienso que no puedo seguir, pero logro esquivar cada pared vertical. Y así llego a La Roseta (16.43h, 180m), me siento fantástico, lo he conseguido. La Roseta es una meseta inclinada donde antaño se cultivó. El sendero va, más o menos, por el borde de esta meseta y tiene vistas muy buenas hacia Santa Cruz y el barranco de Santos. Todavía me falta una larga subida, pero ya tengo todo el fuel psicológico que necesito.
Tras el sendero se sigue por lo que tuvo que ser una pista ancha, ya casi cubierta y todavía recorriendo la meseta de La Roseta. Y de esa pista confluyo en otra pista que está despejada y clara. Sigo a la derecha por la pista clara y tengo que superar largos trechos malísimos de picón suelto que hacen muy trabajoso cada paso: el pie se hunde y tengo que hacer un esfuerzo extra. Las vistas buenas ahora están hacia la otra ladera del barranco de Guerra/Valle Hilario y la montaña de Las Mesas (donde sobresalen varios repetidores y hay un parque recreativo). Una vez superado el picón la travesía se hace más agradable, sobre todo por las vistas. Me impresionan los riscos basálticos manchados de blanco por debajo del caserío del Toscal y la gran hoya (donde suele haber cabras) donde confluyen dos barrancos, uno con un bonito salto. Llego casi hasta la carretera de los Campitos (TF-111) y sigo hacia la derecha por encima de un gran canal hasta enlazar con una pista de tierra.
Enseguida llego a las primeras casas de El Toscal. Y después ya por la calle de El Pedregal con casas de una o dos plantas continúo, unos cinco minutos largos, llaneando hasta el final de esa calle. Al terminar la calle me meto por la izquierda de una casa, y bajo unos pinos, y enseguida doy con un viejo sendero y continúo, en ligera subida, por él (excursión 871). Es un sendero tradicional, está empedrado y, también, bastante cubierto de vegetación (tederas), me gusta que sigan existiendo estos senderos cerca de los núcleos urbanos, son caminos para jugar, mágicos, son como pasadizos. En menos de cinco minutos por el sendero llego al caserío del Lomo de Las Casillas, es un caserío muy visible desde muchas zonas de La Cuesta y del campus de Guajara, es una larga fila de casas que van subiendo por la ladera. Yo simplemente tuerzo a la derecha para empezar a bajar por la carretera de Los Campitos hacia… Los Campitos. Intento primero ir por un sendero que va por la ladera de Las Mesas, pero está tupido, completamente perdido, me lo confirman dos hombres mayores que están en la parada de la guagua “todo lleno de asaigos”. Bajo por la carretera cuidándome de los coches que suben muy deprisa. Al llegar al muro de contención de la inmensa y vacía presa de los Campitos me doy una vuelta por encima, un cartel advierte que está prohibido hacer deportes de riesgo y me asombra el tremendo muro y más todavía de la vista de todo el valle hacia arriba en este día tan claro y despejado. Rodeado de montañas por todos lados es un paisaje enorme. Y por último me fijo en la montaña de La Leña, tan puntiaguda y nítida sobresaliendo, ese va a ser mi próximo objetivo, subirme encima. Compro una botella de agua en una venta muy espartana.
Gracias a la vida, que me ha dado tanto...
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Track orientativo, no obtenido durante la excursión, elaborado después de realizarla
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Barranco de Santos a La Roseta a Montaña Guerra a Los Campitos