• Excursión 1401. 12 Mayo de 2022. Jueves
Barranco Padreja. Chapa Los Abejones.
Municipio: Arico.
De 11.03 a 17.20h. De 820 a 880 a 750 a 880 a 545 m.
Distancia: 13,5km. Duración: 6h 17m
En una excursión con muchas sorpresas y alternativas recorro un tramo corto del canal Aguas del Sur cerca del camino Malena. Descubro un sendero por dentro del barranco de La Padreja, por debajo de la galería de El Pilar. Además, en el regreso descubro un viejo camino real cerca de la Villa de Arico
Hoy, para ser jueves, tengo un objetivo modesto: visitar los alrededores de la galería El Pilar en el barranco Padreja, por debajo del canal Aguas del Sur, en Arico. Para hacerlo todo con menos estrés decido dejar el coche en Santa Cruz. De Santa Cruz salgo en la 110 (9.40h) que se está llenando hasta el último momento. El viaje es tranquilo escuchando música, en parte por la música en sí, en parte por no oír a un grupo de viajeras que no paran de hablar moviendo mucho las manos. En San Isidro (10.25h) me estreso cuando los dos taxis que están en la parada son ocupados por dos personas que parecen que están allí por casualidad. No me dura mucho el mal momento, enseguida aparece otro que me lleva a una velocidad impresionante por la autopista y después, más tranquilo, hasta la villa de Arico. A partir de ahí le voy yo guiando por sitios cada vez más intrincados hasta la Florida y más allá. Desde la rotonda a la entrada a la villa de Arico hay que subir recto en dirección a Ortiz y El Contador y tras unos dos kilómetros hay que desviarse a la izquierda. Y por ahí por una carretera en ligera subida hay que pasar las cuencas de tres barrancos anchos hasta la loma donde tengo que empezar. Sin embargo, en mi ansía de saber por dónde vamos le digo que pare tras pasar dos barrancos y no tres. Me deja como a un km largo de donde debía empezar (31€, 11.03h). No importa.
La mañana está buena de temperatura pero espesas nubes grises sin formas cubren todo el cielo dándole tristeza al paisaje. Sigo por la pista caminando, paso el cauce de un barranco (Pascual) y en unos 10 minutos empiezo a rodear una loma (Lomo el Sacristán). Paso la entrada a una finca y sigo en ligero ascenso. Subo por la pista hasta que localizo el lugar (885m) por donde cruza el canal Aguas del Sur. El canal va enterrado al cruzar la loma. A la vista del canal bajo hacia él. Voy a su lado unos metros y localizo el sendero que baja al cauce del barranco El Fraile. Cruzo el cauce con una vegetación muy densa y recrecida, remonto por el otro lado y después sigo unos metros cerca del canal por unas placas rocosas hacia arriba pero enseguida camino a la izquierda y cruzo el canal para seguir por debajo del canal a una cierta distancia, pero no muy lejos. Pronto localizo una pista y después un camino que baja hacia el fondo de otro barranco. He seguido el recorrido que hice en la excursión 1392 siguiendo el canal hasta este barranco pero el camino lo descubrí en otra excursión posterior (la 1394) desde el otro lado. Tenía la ayuda de una construcción de cemento, un distribuidor de agua, cercano al camino, como referencia, pero hoy, aquí, me resulta muy fácil encontrar el camino, que no vi en absoluto en la excursión 1392 y eso que estuve muy cerca. El sendero baja zigzagueando por una grieta vertical ancha y alta (Paso Cho Carlos). Está invadido de plantas pero factible. En una de los recodos del sendero me encanta encontrar una cueva grande con doble muro, uno en el exterior medio cerrándolo y otro en el interior, más pequeño. El cielo se ha oscurecido un poco y me parece que cae un poco de sirimiri, muy leve.
El sendero y el lugar tienen muchas plantas y resulta muy vivo. Abajo (810m) el sendero rodea el cauce de un pequeño barranco (Diego Pérez) y después da la vuelta a una loma y entra en un barranco grande (Padreja). Es un barranco de paredes altas verticales. Me impresiona ver el canal Aguas del Sur. Va embutido en la parte alta del risco vertical, y tiene un salto semicircular de unos diez o quince metros a mi altura y otro bastante más alto por encima pero separado. Ahora sigo por un sendero muy claro hacia el salto y llego a la bocamina de la galería (11.56h, El Pilar Viejo, activa). Me gustan dos cuevas con puerta de madera y otra más por encima que trepo para visitar y para ver si hay posibilidad de llegar al salto de arriba, pero no puedo. Regreso a la bocamina, un cartel advierte de gases tóxicos, me acerco con precaución y sin respirar para hacer una foto de los detalles de la galería. Me gusta mucho el lugar, es impresionante, el cauce va por debajo con una vegetación que lo ocupa completamente. Mirando hacia abajo se va encañonando pero sin terminar de cerrarse. Ahora pienso que ya se ha terminado todo lo que tenía preparado, así que me doy la vuelta para regresar por donde he venido. Me gusta mucho descubrir un acebuche en el sendero y al llegar a la esquina (815m) donde se cambia de barranco me fijo en que es un espacio llano de tierra rojiza y que se puede bajar, al menos un poco, por la pequeña loma que separa el barranco pequeño (Diego Pérez) del barranco grande (Padreja).
A medida que desciendo voy comprobando que se puede seguir bajando y eso me entusiasma, es todo un descubrimiento. No sé hasta dónde podré llegar pero de momento parece que esta lomita la puedo hacer. Y quizás haya un camino, el que usaban los trabajadores de la galería, que parece más fácil subirlo que bajarlo, como he hecho yo hoy. Y aquí es cuando me asalta mi vena botánica y empiezo a fijarme en las plantas y me doy cuenta de que los jazmines salvajes están en flor (pequeñas flores amarillas), también las palomeras (pétalos dispuestos radialmente con la parte interior blanca y el extremo lila), son parecidas a los tusilagos, y los tajinastes azules de Tenerife ya han florecido y las bobinas están con los pétalos oscuros, las vinagreras también tienen penachos de flores rojizas, delicadas como papel. Hay una variedad y profusión tremenda de plantas, también hay malpicas, cornicales, matorriscos, tabaibas, bejeques, tasaigos trepadores, verodes, pencas, escobones, cerrajones, tomillos silvestres, esparragueras que se enroscan con esquinas con pinchos, inciensos, magarzas, gamonas, tederas, jaras y algún pino aquí y allá. Mientras voy bajando voy admirando la gran pared por la derecha por encima que se va cerrando. Por la pared van dos canales, el de Aguas del Sur, y otro, más pequeño, unos quince o veinte metros por debajo. Donde el barranco pequeño confluye con el grande (780m) cruzo el cauce y remonto por la parte derecha del barranco y el camino sigue, gran alegría, y sube un poco por la ladera. Así que parece que hay un camino. Apenas he avanzado unos metros en ligera subida por el sendero cuando veo que hay la posibilidad de subir por la ladera. No tengo claro si el camino sigue hacia abajo, apenas me fijo, me quedo enganchado con la posibilidad de subir por la ladera. Esto es así porque en realidad mi plan original era bajar por dónde he bajado (no sabía cómo) y al llegar a donde estoy subir y salir del barranco por una loma. Así que esta posibilidad se hace real al ver que puedo ascender me dio trepando por la pared, no he descartado que el camino siga por el barranco.
Llego al canal, al segundo canal (no el de Aguas del Sur). Al lado del canal hay un hermosísimo almácigo de tronco grueso y nada liso, muy cuarteado, con un follaje denso y unas hojas brillantes y preciosas. Es el único almácigo que he visto, acebuche he visto otro más en el camino, ambos árboles típicos del bosque termófilo. Además por aquí hay también amagantes en flor. Intento ver si puedo seguir subiendo por la pared ,pero lo que tengo por encima es una pared vertical de viejos basaltos de color ocre o marrón que me resultan imposibles de trepar, serán sólo unos ocho o diez metros, para mí imposible. Así que sin pensarlo mucho sigo por el canal hacia la izquierda y eso que de entrada tengo que meterme por un túnel. Saco la linterna y con la mochila pequeña en la cabeza me meto por el túnel, que es alto y se deja recorrer. Cuando veo luz resulta ser una ventana, más adelante vuelvo a ver luz una segunda vez, esta vez, afortunadamente, es la salida del túnel. Sigo por dentro del canal, ahora va por una pared muy vertical. Es complicado porque por dentro del canal va una gruesa tubería negra y apenas hay espacio y cuando da la vuelta a un saliente ancho del barranco (el que he pasado por dentro del túnel) me enfrento con que el barranco describe un gran arco y que el canal tiene tramos invadidos de plantas y no veo claramente que no haya más túneles así que me quedo aquí pensando qué hacer, si volver por donde he venido para comprobar si sigue el camino por el barranco o seguir por este canal. Y cuando estoy pensando en estas dos alternativas me giro y veo que ahora, justamente ahora, la pared de basaltos viejos por encima de mí apenas tiene un metro o dos de altura (más adelante vuelve a ser alta). Así que sin pensarlo trepo por las piedras ocres y salgo del barranco por una loma (que es justamente por donde pensaba que se podía salir, más tarde durante la excursión me doy cuenta al mirar el mapa) y ya lo que me parece milagroso o todo lo contrario es encontrar un medio sendero que sube por el borde de la loma y va hacia una esquina del canal Aguas del Sur, la esquina por donde estuve en la excursión 1394. Qué salga todo tan bien sí me resulta milagroso.
Enseguida llego al canal y lo sigo hacia la izquierda hasta una pista (Malena) y ahora decido seguir por el canal hacia Granadilla. Cruzo la pista y sigo por encima del canal, tiene losas de tosca, sólidas y bien puestas. El canal describe una uve para rodear un viñedo y después va enterrado, sigo por unos campos sin cultivar y vuelvo a encontrarlo, lo sigo por encima rodeando un barranquillo, pero cuando llego al siguiente barranco (Guasiegre) resulta ser bastante grande, de paredes muy verticales y muy difícil de seguir a su lado: ni por encima ni por debajo. Podría intentar salvarlo rodeándolo por encima, pero al no saber qué me espera después decido dejarlo. Además, ahora la niebla ha subido hasta aquí y empieza a cubrirlo todo, con lo cual se me haría más complicado orientarme. Lo tengo que dejar. Regreso a la pista Malena (860m) y empiezo a bajar y según voy bajando empiezo a pensar que a lo mejor puedo buscar por donde empieza el camino del barranco, si es que existe. Ese posible sitio según el mapa no debe estar muy lejos, aprox en los 725 metros de altitud. Me pongo a comer sin pararme, el tiempo no me invita a sentarme. Camino muy despacio, masticando bien y medio descansando mientras bajo.
Cuando llego a una parte de la pista (770m) donde hay varias tuberías que van por la izquierda me meto al lado de un distribuidor y de conexiones de tuberías hacia la izquierda. Voy en plan muy tentativo, rodeando, llaneando un pequeño barranco, muy pequeño. Cuando llego al extremo, al “cauce” tengo que bajar a una pequeña hoyita y subir después para seguir llaneando y subiendo hasta que llego a la arista de una loma que se eleva hacia la izquierda. Por aquí termino de comer y me limpio los dientes mientras me llegan voces lejanas de gente trabajando y perros que ladran. Mirando hacia la izquierda no veo el gran barranco por donde bajé esta mañana desde la galería sino otro más pequeño pero al ver que hay una piedra suelta ¿un hito? sobre una roca pienso que puedo subir por aquí y subo y me voy encontrando restos bajos de un antiguo muro que van por el centro de la arista pero tras recorrer unos 100 metros me doy cuenta de que no van hacia la derecha sino que siguen subiendo, así que no es por aquí, y es que a la derecha tengo todavía otro barranco más (Hoya de la Padreja) antes del grande. Regreso a la pista de La Malena y sigo bajando hasta que encuentro una pista que sale a la izquierda, me meto por ahí. En una bifurcación cercana sigo a la izquierda y rodeando una elevación donde en lo alto hay un coche aparcado ¿abandonado? Llego a una casa cueva donde un hombre habla por teléfono, me dirijo a él, es inglés, fornido, me habla en inglés y me dice que sí, que por aquí sale un camino para el barranco y me lo explica pero no le entiendo bien, no porque hable inglés, sino porque él no lo ha hecho y no lo tiene claro. Entonces el inglés ve por la loma que bordea el barranco grande a unas personas y me dice que es por donde están. Le doy las gracias y siguiendo por donde van unas tuberías cruzo un barranquito y llego a donde están las personas.
Estas persona están paseando con dos perrillos, “Perla” y “Luna”. Son dos mujeres y un hombre de mediana edad que están de paseo y me acaban de completar la información que necesito para tomar el camino. Así y todo me cuesta un rato encontrar la entrada porque está oculta o taponada por las tuberías que van por el borde del barranco. Cuando estoy en esto los vuelvo a ver cerca de por dónde debe estar la entrada y gracias a ellas acabo de encontrarla. Realmente he estado muy frustrado de no encontrar la entrada porque es que el camino se ve bien desde el borde pero no la entrada. Vale. Por fin estoy en el camino (15.15h). Y ahora siento que es cuando de verdad empieza la excursión de hoy. El tiempo ha mejorado muchísimo, se ha despejado, la temperatura es excelente, nada de nieblas ni de lluvia. Y empiezo a recorrer el sendero que es fantástico. Va en paralelo y bastante elevado sobre el cauce del barranco y subiendo ligeramente. Y me va llevando bajo una pared vertical a la izquierda y la vista diáfana del barranco profundo y me va llevando hacia una morra grande y alta y cuando parece que el camino ya no sigue más descubro que la morra está al otro lado del barranco y que el sendero sigue hacia la izquierda. Por aquí el barranco hace una curva y confluye otro barranco (El Fraile) con el barranco por el que estoy subiendo (Padreja). El sendero es ancho, cómodo y en ascenso, más o menos suave. Ahora se abre una sección en curva del barranco, es la gran curva que vi esta mañana estando en el canal y desde abajo puedo ver como el canal va curvándose y amoldándose a la forma de la pared. Estoy realmente entusiasmado de haber tenido la determinación de buscarlo y de haberlo encontrado. La pared al otro lado es muy alta y vertical y el cauce oculto por plantas.
Cuando completo el arco me emociono al llegar al sitio por donde esta mañana me salí del camino y ya conociendo el sendero sigo primero bajando para pasar el cauce del barranco y después subiendo por la lomita estrecha entre el barranco grande y el chico. En la esquina de tierra rojiza giro a la derecha (15.45h) y sigo subiendo por el sendero en zigzaguea hasta lo alto (Paso Cho Carlos) y después sigo al lado del canal y cruzo por el viejo camino real el barranco de El Fraile. Me siento fantástico al volver a la pista (16.10h). Y ahora todavía me queda otra prueba buena en mi retorno a la Villa de Arico. Quiero bajar por un sitio por donde nunca he ido que va por lo alto de una loma, por su arista y después baja (sin camino en el mapa) hasta el PR (sendero de pequeño recorrido) que une la villa de Arico con El Río. Esa es la idea, vamos a ver lo que sale.
Bajo por la pista hasta la curva cerrada donde hay una finca vallada de viñedos, sigo bajando por la pista asfaltada y justo antes del cauce de un pequeño barranco (Barranquillo Pascual) me meto por una pista de tierra que sale a la derecha y que va muy recta pasando zonas de viñedos y después se echa a la derecha y cuando llega a la arista de la loma (Lomo el Sacristán, 820m) tuerce a la izquierda y sigue bajando suavemente por la loma. En este descenso voy con una cierta emoción, si no puedo encontrar la conexión con el PR tendré que volver a subir todo esto. Más abajo me gustan las paredes verticales grises de basaltos rotos del barranco de la Padreja (Abejones/Bijagua) en una parte del barranco por debajo de la que recorrí antes. Y cuando me echo para la derecha pera tener una mejor vista de ese barranco veo que hay muchas viejas terrazas en una parte llana de la loma que estoy recorriendo (Chapa de los Abejones). Me pone contento verlas porque pienso que si hay terrazas aquí significa que venían a cultivarlas y los antiguos no iban por arriba, por donde yo estoy bajando, sino que subirían desde la Villa de Arico, de manera que tiene que haber un camino para bajar la loma cuando termine la pista. Que termina después de una torre de electricidad un poco después (700m) y es por eso que parece que existe esta pista ancha en tan buen estado, para acceder a la torre de electricidad.
Sigo descendiendo por una pista de roca y tierra con una trayectoria bastante recta que pronto se convierte en un camino ancho con doble muro, el muro ancho y bajo, un camino que baja zigzagueando y que me resulta maravilloso después de mi intranquilidad, no solo hay continuación sino que es un estupendo viejo camino abandonado que probablemente ya no use nadie. Está bastante invadido de plantas pero como es ancho y tiene un gran murete se reconoce muy bien cómo va bajando dando bandazos sobre todo hacia la izquierda y más abajo tiene incluso un tramo recto largo que va a dar a unas terrazas sobre piroclastos donde hay cuevas y, de remate, veo que hay una era (9m diámetro, 605m), apenas le queda el murito bajo, pero la superficie está lisa y casi sin plantas, en un lugar perfecto para una era, en la arista de una loma en una posición saliente. Tengo que maniobrar un poco para bajar de la terrazas de arriba a la de abajo. Y después hay una ladera muy pendiente pero encuentro un sendero sobre el piroclasto, un sendero con escalones tallados y bastante resbaladizo que baja la parte empinada y da a una vieja pista (17h) por la que sigo hacia la izquierda y después de pasar el cauce de un barranquillo (con un salto ocupado por zarzas) confluyo con el sendero PR, el sendero entre la Villa de Arico y El Río. Y ya sigo por el PR hacia la Villa. Al llegar a las primeras casas bajo por la calle recta (El Calvario) hasta la iglesia y finalmente a la carretera general (17.20h).
Este viejo camino ha sido el segundo gran descubrimiento del día. Realmente me resulta muy exótico y por su posición, a trasmano, completamente olvidado y así se conservará durante muchos años, los antiguos hacían los caminos para durar. Aquí abajo tengo una suerte tremenda porque cuando llamo a Titsa me informan de que la 036 pasará en 10 minutos, que son 20 al final (17.40h), pero con la poca frecuencia que pasan las guaguas por aquí y con los pocos taxistas que hay en Arico es una suerte tremenda. El conductor de la guagua es uno que vive en la zona, conoce los nombres de los pasajeros que se van subiendo y habla con ellos de sulfatar los viñedos y de trabajar hasta tarde. En San Isidro (18.10h) la estación está en obras y tengo que esperar por fuera a la 408 (18.30h) al lado de un Mercadona. Me encanta cuando me bajo en San Isidro (18.50h) poco antes de la última parada. Me encanta por el ambiente exótico y cosmopolita, se ven personas de todos los tonos de piel y ningún turista, deben ser trabajadores del turismo. Me encanta también porque llevo los auriculares puestos y todo me parece una película. Hoy en la parada al lado de la autopista se está bien, sin viento, sin frío, con buen rollo y poca gente esperando. La 110 no tarda mucho en llegar (19.10h) y sentado en el asiento delantero y escuchando música con la guagua en manos de una conductora se me pasa el tiempo entretenido y rápido hasta Santa Cruz (19.55h) donde he dejado el coche en el garaje del intercambiador. Son las ocho y media cuando llego a casa. Tres horas del viaje de vuelta en vez de una hora y cuarto en coche pero lo prefiero, es menos estresante y mucho más interesante.
---------
Pulsar en el siguiente enlace para descargar el track de la excursión
Track orientativo, no obtenido durante la excursión, elaborado después de realizarla
drive.google.com/file/d/1s7EEkwP1e9MNL4k4UqJHu5DOH8f4uU5x/view?usp=sharing