• Excursión 1535. 4 Diciembre de 2023. Lunes. (Anaga 255ª)
Andén Colorado
Municipios: La Laguna
ENP: Parque Rural de Anaga
De 14.25 a 18.25h. De 60 a 430 a 40m.
Distancia: 6,9k. Duración: 4h.
Subida desde La Punta por viejo sendero poco claro en su parte superior hasta la entrada al barranco de Flandes. En el barranco voy por otro sendero, precioso, que mantiene la altura por la ladera, un sendero con dos puntos complicados hasta que empato con otro sendero por el que regreso hacia la salida del barranco. Este segundo sendero es más claro, con tramos largos de andenes de tosca rojiza, y va unos 40 metros por encima del otro. Desciendo por un viejo sendero vertical, complicado hasta el camino paralelo al cauce del barranco de Flandes
Nada más montarme en el taxi en La Estación en Tacoronte noto la música alta que escucha el conductor. No le digo nada. Saco mis auriculares con cancelación de ruido (Bose QuietComfort Ultra) y me pongo a escuchar unas maquetas de Pink Floyd de un programa de Radio Nacional (Discópolis) e automáticamente dejo de oír la música del taxi y no la vuelvo a notar hasta que llegamos a La Punta (25 €). Esto es moverse a lo grande. Me gusta ir en guagua, pero esta hora es matadora y necesito todas las horas de luz que pueda aprovechar.
Me bajo justo al lado del bar Rochy en La Punta. Me meto por el callejón (Paraje Los Cercadillos) con un bonito cartel hecho a mano en verde con motivos decorativos. Hoy he diseñado un buen circuito: subida hasta el sendero del Andén Colorado, recorrido de ambos senderos (el de arriba y el de abajo) y regreso por el sendero que baja (muy vertical) hasta el sendero que va al lado del cauce del barranco de Flandes.
La tarde está despejada, con nubes altas, un día muy claro. Por el viejo camino bordeando muros (a la derecha) y parcelas sin ocupación definida subo hasta la finca con el perro que ladra mucho, el perro justo después de la finca con el cartel de “terreno privado”. Me ha gustado tanto la música de Pink Floyd que todavía la sigo escuchando y apenas oigo al maldito perro. Me gustan mucho los tarajales asalvajados que alineados a la izquierda delimitan el camino con un pequeño muro de piedra, además. La subida es constante, voy despacio. A ambos lados se extienden bancales aterrazados cubiertos de verde. Paso las dos casas aisladas (150m), a la derecha, con una entrada historiada de barrotes metálicos. Sigo subiendo. Me gusta la vegetación de cornicales en flor, inciensos, verodes, tabaibas, tasaigos. Ha llovido el fin de semana y están lustrosas, con colores intensos. El camino de vez en cuando se echa a un lado o a el otro del muro de piedra. El camino parece transitado. Rodeo (por la derecha) el roquedal blanco con unas oquedades en la base. Hoy voy más seguro que la última vez. Me paro aquí y allá, me doy la vuelta, sólo para comprobar cómo me voy elevando, el mar está tranquilo, poca espuma en la costa. Sólo es la segunda vez que hago este camino, pero ya me gusta mucho, mucho más que subir por Homicián o por la pista/sendero serpenteante, y desde luego que más que ir campo a través.
El camino se va echando a la izquierda por lo alto de una nervadura rocosa en la ladera. La vegetación es más densa y rica cuanto más subo. Continúo viendo muros de terrazas (a la izquierda) hasta los 240m. En los 260m aprox. llego a una bifurcación (punto A). La tomo a la izquierda, sólo para comprobar que llega hasta el camino serpenteante. El suelo está marcado por las pezuñas de las cabras, húmedo, pero sin charcos. En unos cincuenta metros paso por debajo de un dique grueso, un precioso dique gris con líquenes. En su base se ha formado una escalera natural por donde subo. Esto va mejor cada vez. A veces el sendero se bifurca, pero enseguida se vuelve a unir. Por aquí veo un sendero que sale a la derecha, hacia arriba, no lo investigo, sería demasiado rodeo, otro día. El suelo está muy marcado, cada vez más y tras unos 200 metros llego al camino serpenteante (esta conexión la descubrí en el mapa de Alpina). Comprobada la conexión y cómo reconocerla regreso por donde he venido por este sendero estrecho con pencas pequeñas en los bordes y una vegetación lujuriosa de guaydiles, espineros negros, cornicales, inciensos, pelotillas, gomeretas.
En la bifurcación (punto A) tomo a la izquierda y sigo subiendo con poca pendiente. El sendero ahora se echa a la derecha y empieza a ir por debajo de un gran risco de rocas blancas (Risco Blanco). La pendiente se va haciendo más suave a medida que progreso hacia la derecha. Por aquí hay unos guaydiles recrecidos por los que tengo que pasar agachado. Después el camino va pegado al risco, bajo alguna oquedad y sobre viejos muros medio caídos por donde está algo expuesto el camino. Cuando llego a las primeras terrazas ya es más fácil. Paso una a la vez que el sendero se eleva un poco. Ya tengo a la vista y muy cerca el muro que sustenta el sendero del Andén Colorado, pero antes quiero visitar una cueva que parece excavada en la roca. Me acerco a ella, el terreno está muy lleno de inciensos. La cueva es pequeña y está tallada en la tosca dura. Trepo por la pared rocosa, con cierta dificultad debido a las zarzas y alcanzo el sendero del Andén Colorado (325m). Sigo a la derecha y enseguida rodeo la punta donde ya veo el barranco de Flandes y la llanura con edificios de Bajamar y más allá los invernaderos de Valle Guerra. El mar está tranquilo, sólo una ola larga en arco se acerca suave a la costa.
Rodeo por un risco rocoso (que culmina en el pico de Las Aguilillas) y entre rabo de gato que casi oculta el camino entro al barranco de Flandes. El suelo del camino es de barro congelado punteado de pezuñas, a veces un poco expuesto. El camino destaca notablemente del entorno, se pueden ir por varios sitios, quedan restos de muros de terrazas. Un saliente en la pared aparece como Lomo Birrás en el mapa Topográfico. Tras unos 400 metros (cinco minutos largos) paso el cauce húmedo de un barranquillo (Hoya el Tanquillo) y empiezo a ir bajo un saliente (Roque de las Aguilillas) que en perpendicular interrumpe el interior del barranco. Por aquí el camino es una tira que destaca del verde de los alrededores con las marcas, como esculpidas, en el suelo de las cabras. Paso al lado de un derrumbe y llego a la esquina del risco (325m, Lomo el Toscón, por aquí tengo la intención de bajar cuando complete el circuito de los senderos del Andén Colorado). El sendero va muy pegado a la pared vertical del risco y bien protegido. Las cabras lo mantienen muy transitable. Primero paso un tramo recto y después dos tramos en forma de arco (Hoya del Tanque de las Coles y Hoya Apador). Poco a poco voy dejando de ver marcas en el suelo de las pezuñas de las cabras. El hermoso almácigo no tiene ninguna hoja, por un momento pienso que se ha secado, pero no, es que es de hoja caduca y estos meses es cuando la pierde. El camino nunca llega a estar invadido. Y llego (350m) a otro gran saliente que interrumpe la trazada más o menos paralela y rectilínea del sendero. Por aquí me trabo un poco. Me acuerdo que la otra vez que hice este sendero era por aquí donde tenía que abandonar el sendero y subir por las rocas hasta la base del risco pero hoy me falta decisión. Sigo la trazada del sendero que me lleva a bajar demasiado con vistas estupendas hacia el interior del barranco de Flandes. Rodeo el saliente y molesto a unas palomas que a su vez me asustan al salir revoloteando con movimientos forzados y muy ruidosos. Una vez rodeado sigo en ligera subida pero el sendero se ha perdido por aquí, lo han tapado las plantas. Mirando hacia adelante la pared del barranco me doy cuenta de que es una veta alargada oscura por donde debería ir (es una oquedad) y que queda un poco más arriba de donde estoy. Regreso al sitio donde debería haber subido por la pared y esta vez sí subo hasta la base del risco y enseguida encuentro el sendero que va bien pegado al risco y me lleva a las oquedades alargadas donde hay dos nacientes, cada uno con un recipiente de plástico azul y compruebo que tienen agua.
Viene después una parte con muchas plantas, donde no es fácil ver por dónde va el sendero. La siguiente referencia es un hermoso laurel, no es muy grande y hay que pasar a su lado. Esta zona densa de plantas no es muy extensa y pronto estoy subiendo por una tira larga de roca gris donde los antiguos hicieron huecos para ir apoyando los pies. Esta parte me gusta mucho, es más fácil de transitar y puedo ir viendo bien la gran cresta vertical que sube desde la casa de Los Lirios hacia Solís (estoy tramando subirla algún día). Por mi izquierda el risco es muy vertical, de tosca, muy irregular, y sé que no me queda mucho para llegar a la confluencia con el sendero de arriba (el que va en paralelo al que estoy recorriendo). Y aparezco en la confluencia (430m) casi sin darme cuenta, a la que he llegado en oblicuo.
Desde el sendero de arriba es muy difícil ver por dónde va el sendero de abajo, quiero decir, que, yendo por el sendero de arriba, localizar la confluencia con el de abajo es muy poco obvio, es sólo un saliente de roca gris pero sin ninguna forma de sendero alargado. Desde abajo tomar el de arriba es bastante fácil. Tomo por el sendero de arriba hacia la izquierda. Este sendero es muy claro y va pegado a riscos de tosca muy verticales, es un maravilloso sendero de altura. En unos cinco minutos llego a una gran oquedad (Cuevas del Encantamiento) donde todo el suelo está regado de piedras y rocas, de todos los tamaños posibles, voy lo más afuera posible y en la esquina paso una puerta (abierta) hecha con somieres. A partir de aquí el sendero está menos expuesto a que te caiga una piedra en la cabeza y va por tramos, a veces, preciosos de una toca rojiza de textura suave. A lo largo del recorrido hay muchas variantes de rojo. Estos senderos se han hecho por tramos de almagre, que siendo de un material mucho más blando que el basalto ha creado una erosión diferencial y la posibilidad de una cornisa. Y tanto el sendero de abajo como este de arriba van por tramos de almagre. El almagre es el producto de un periodo largo (geológicamente hablando) donde creció vegetación en tierra y se asentó para después ser sepultada y arrasada por coladas basálticas. Y entre la capa de almagre de abajo y esta puede haber unos 40 o 50 metros de coladas volcánicas de basalto, la escala temporal es impresionante. Y aquí estamos los humanos, unos pigmeos en el tiempo, aprovechando estas particularidades y creando senderos, con muchísimo ingenio, por estos riscos verticales e impresionantes.
Rodeo el roque de Las Aguilillas y entro a la cuenca del barranco de la Hoya del Tanquillo. Por aquí hay un bosquete de brezos y mucha más humedad. El cauce es también muy húmedo. Por debajo tengo la vista de las viejas huertas, reconocibles por las redes azules. Paso por viejas terrazas con muros intactos y sigo el sendero hasta la esquina en la que se sale del barranco de Flandes. Rodeo la esquina y alongándome a la izquierda y mirando hacia abajo localizo el muro de un depósito (de agua) de piedra y por un senderillo irregular pero claro bajo hasta el depósito llegando al sendero de abajo un par de metros antes del depósito. Estando aquí me fijo que por encima del depósito hay en varias partes muros de piedra que podrían señalar la presencia de un viejo camino para subir al sendero de arriba. No lo investigo. Tomo a la izquierda por el sendero de abajo, vuelvo a rodear la esquina y pasar la zona de rabo de gato y vuelvo a hacer el mismo recorrido que antes hasta el cauce del barranco de la Hoya del Tanquillo, el cauce húmedo con zarzas, y el senderillo con los derrumbes y en la esquina (Lomo del Toscón) y a pesar de la hora (seis menos cuarto) empiezo a bajar hacia unas terrazas reconocibles.
En la terraza me echo a la izquierda y bajo hacia unos huecos en la tosca que paso por el centro por una especie de escalera natural. El sendero que pretendo bajar lo he hecho dos veces, pero subiendo, hoy es la primera vez que me atrevo a hacerlo bajando. Enseguida llego a la canal vertical por donde tengo que bajar pero no me meto por ella sino que me echo a la derecha y como una autentica cabra montesa destrepo entre saltos, son momentos muy emocionantes hasta que por fin llego a la canal y más seguro sigo por ella por donde es mucho más fácil seguir bajando (inclinación del 100%). En caso de duda hay que elegir siempre lo más vertical. Bajo y bajo hasta que parece que he llegado, pero no, es sólo un tramo llano por el que tengo que ir a la izquierda y justo después está el dique que señala el final del sendero vertical. Nada más bajar del dique me echo a la derecha pegado a una pared y después sigo pegado a otra de forma semicircular y después por un sendero poco claro pero que nunca baja mucho voy enhebrando mi camino y yendo en paralelo a un risco alargado hasta que llego su final en una esquina. La amenaza de que se me haga de noche y todo lo que llevo recorrido me da una fuerza extra para encontrar el sendero hasta la esquina, bajo un poco y llego a una terraza llana, pero aquí la calma me abandona y un poco alocado bajo, no por el sendero, que no tengo la paciencia de localizar, sino campo a través, entre cerrajones, vinagreras, guaydiles, pencas, piteras, inciensos e intuitivamente echándome a la izquierda. Es el momento más tenso de toda la excursión. Cuando me vengo a dar cuenta me he echado demasiado a la izquierda y voy a dar a un risco, a la parte de arriba de un risco. Tengo que llanear pegado a la roca hacia la derecha hasta que por fin encuentro el sendero. No han sido más de cinco minutos, pero se me han hecho muy intensos.
Por el camino estrecho y precioso entre muritos viejos y ya con poca luz bajo hasta el sendero que va en paralelo al cauce del barranco de Flandes. En el sendero paralelo al cauce me echo a la derecha, paso el cauce de un barranquillo, la puerta está cerrada, la abro y la dejo cerrada y ya sigo cada vez más pacificado hasta las primeras casas de La Hoya.
En La Punta tomo la 050 al lado de la venta de La Despensa. Ya es de noche. En Tejina sí que me toca esperar un buen rato a la 051 pero con la música y mis maravillosos auriculares se me hace llevadero.
---------
Pulsar en el siguiente enlace para descargar el track de la excursión
Track orientativo, no obtenido durante la excursión, elaborado después de realizarla
drive.google.com/file/d/14FURdE_qxwpBQ0l1_diL2s0VPlcaRNpy/view?usp=sharing