• Excursión 403. 17 Febrero de 2016. Miércoles.
Charca el Pino. Piedras de Corcho. Barranco Las Goteras. El Uchón. Paso el Pino. Achacay. El Bujero. Zona recreativa Los Brezos.
Municipio: Candelaria.
ENP: Parque Natural Corona Forestal
De 17 a 19.15h. De 620 a 1080 a 530 a 620m.
Distancia: 9km. Duración: 2h 15m
Circular entorno a un gran barranco (Achacay) por un antiguo sendero cerca de pinares y pasando por zonas de vegetación baja, sobre todo jara hasta una gran era y regreso por el otro lado del barranco con una parte final muy apurada en que se me hace de noche para volver al lugar donde comencé la excursión
Continuación de la excursión 388. Accedo a la charca del Pino desde el km 3 de la carretera de Arafo al Teide (TF-523). En ese km y a la derecha salen dos carreteras, hay que tomar la de arriba. Es una carretera asfaltada estrecha y sinuosa con cambios de rasante y curvas fuertes y tras unos 500 metros por ella llego a una confluencia de caminos. Todavía en el coche sigo a la derecha por un camino de tierra un trecho y después bordeando por debajo un gran depósito de agua (Charca del Pino). Aparco el coche (630 m) delante de unas instalaciones de animales ahora no utilizadas. Justamente en ese momento llega un hombre en un todo terreno a esas instalaciones y al preguntarle si hay problemas en dejar el coche ahí, me dice que ninguno.
Empiezo a caminar justo a las cinco de la tarde, un poco tarde, entre el depósito y las instalaciones. En unos 150 metros en una bifurcación tomo a la izquierda. Estoy en los límites de un pinar y el camino es ancho y claro. Atravieso los cauces de dos barranquillos (El Rabón y otro sin nombre) y en unos cinco minutos llego al borde de un gran barranco por donde empiezo a subir. El sendero va por el borde del barranco de Uchón (aunque tiene varios nombres dependiendo del tramo: Uchón, Paso el Pino, Achacay). Es un sendero con firme rocoso y sólido, con abundantes vistas sobre el barranco. Los últimos rayos de sol dan sobre el camino, lo cual me recuerda lo tarde que he empezado hoy. La vegetación es de pinar, sobre todo jara. Cuanto más arriba más denso de pinos y más pinocha en el suelo. El paisaje hacia la izquierda es un poco monótono, no así hacia el interior del barranco y las laderas al otro lado. La pendiente es fuerte. Voy a buen ritmo. Dosifico el esfuerzo, tengo que salvar mucha pendiente. Al otro lado del barranco hay más pinares y paredes verticales del barranco.
Cuando llego a los 900 m cambia la vegetación al recorrer por un pequeño vallecito (Vera la Grieta) con restos de bancales y terrenos alguna vez cultivados. Veo almendros, y abundan los escobones en flor con sus pequeñas flores blancas, unos arbustos grandes, casi árboles que florecen en estos meses y que suelen crecer a estas altitudes y también mucho más arriba. El sendero llanea, lo cual se agradece tras la fuerte subida. Después vuelve a subir, pero sin mucha pendiente por un sendero muy marcado en el suelo y con vistas muy diáfanas del barranco y las paredes con caídas a plomo del otro lado con pinos inverosímilmente agarrados a las paredes. Ahora el sendero va por la ladera de un barranco algo encajonado y profundo (El Bujero). Atravieso su cauce (1050m). Al otro lado puedo ver que esta ladera continúa en un risco muy afilado y saliente. El sendero tuerce a la izquierda para recorrer una ladera con poca pendiente evitando así ese risco afilado (quizás se podría recorrer alguna vez). A partir de aquí el sendero va subiendo y bajando entre los 1020 y los 1070 metros y bordeando otro barranco
más (Corral de las Ovejas) entre una vegetación muy variada con vinagreras, escobones, palomeras, algún cerrajón, oro de risco, y muchas plantas más. Paso un mirador fantástico sobre Candelaria, en la costa. En un paso entre barranquillos hay una enorme era de forma elíptica (Era del Carcho), me sorprende que esté aquí. También por aquí veo una pared recubierta de bejeques con una cueva somera debajo. Y lo que más me gusta de la vegetación de la zona son los muy abundantes tajinastes azules que están en flor y son un verdadero espectáculo, aunque no tengo suerte con la luz para hacerles fotos, ya hace un buen rato que no luce el sol, qué tarde empecé hoy. Los tajinastes están mezclados con las magarzas (margaritas) en bastantes trechos del sendero.
Atravieso el cauce del barranco Uchón (1040m) y veo que en las laderas por arriba hay claros con viñedos de buen aspecto. Esta zona se llama el Corral de las Ovejas. Al descender un poco (975m) voy por el borde mismo del barranco, me quedo a unos dos metros del borde, no tengo ni idea de cuán vertical es la pared que hay debajo y si voy por un saliente o qué hay por debajo, me da mucho respeto. Las vistas del lado contrario, por el que he ascendido, son impresionantes a pesar de que no se pueden ver en todo su esplendor porque no les da el sol. Desde aquí puedo ver el gran salto que hay en la desembocadura del barranco del Bujero, el barranco acaba abruptamente en una caída fuerte. También en la pared de enfrene y abajo en el barranco, en el cauce, veo dos casetas que deben ser galerías y se distingue un sendero que desciende por la ladera de enfrente y que puede empezar en los 920m y que debe ser un ramal del sendero por el que he subido. Sería impresionante recorrerlo porque lleva al fondo del barranco y quizás se pueda explorar por abajo (excursión 943).
Sigo bajando siguiendo un canal pequeño de agua ya seco y arrancado en bastantes tramos para construir la pista de tierra por dónde voy, a veces también se puede seguir un sendero que acorta el recorrido de la pista. Llego a la zona recreativa de Los Brezos (850m). Es muy grande, con muchas terrazas con bancos, muy limpia, con servicios, fogones y grifos de agua, tiene hasta un parque infantil. Aquí y al mirar el mapa del recorrido que estoy haciendo me doy cuenta de que estoy un poco corto de tiempo para regresar al coche antes de que anochezca (son ya las seis y veinticinco y me faltan unos tres km). Además, no sé el recorrido exacto para completar el circuito, sólo tengo una idea aproximada. Procuro no asustarme y bajar a buen ritmo, pero teniendo cuidado. Tras la ZR voy sobre todo por una pista asfaltada en muy buen estado, con mucha curva eso sí. Va entre pinares, pero ahora ya no estoy para entretenerme con la vegetación, mi objetivo ahora es sólo volver al coche. Paso por la desviación (a la izquierda, 700m) hacia Igonce (Igonse) y que ya recorrí en la excursión 364. Pero yo no sigo hacia Igonse, eso me desviaría más de la charca del Pino, sino bajando por la carretera hasta una bifurcación (660m) y me meto a la derecha (hacia donde está el coche) por una calle pensando que puede haber un sendero que atraviese el barranco. Entre fincas valladas recorro unos 300 metros y logro ver el barranco, pero no encuentro ningún paso que lo atraviese, tengo que regresar a la bifurcación. Pierdo unos diez minutos en este paso en falso. Más fuego a mi hoguera de estrés. Cada vez se hace más tarde. Regreso a la bifurcación y sigo bajando por la carretera sinuosa ya por un terreno agrícola con fincas a los lados.
y bajo hasta una desviación que me llevaría hacia la Cruz del Camino. Sigo bajando y llego a una bifurcación (600m). Aquí tengo dos alternativas, abandonar el recorrido e ir, a la izquierda, hacia la Cruz del Camino y allí llamar a un taxi para que me lleve hasta el coche (ese camino ya lo hice entonces, excursión 364) o seguir hacia el coche (a la derecha). Decido lo segundo, debe ser que me gusta la emoción y el estrés. Sigo bajando y estando en los 550m aprox. y a cierta distancia, distingo los típicos carteles (de madera y en amarillo) que indican el camino para los senderistas. Consulto el mapa, creo que el sendero tiene que aparecer en los 570m así que vuelvo a subir, no sé cómo llegar a esos carteles. Afortunadamente en ese momento pasa un todoterreno y les pregunto por el sendero que lleva a la Charca del Pino. El conductor, un hombre que desprende un fuerte olor a tabaco me dice que el sendero está un poco más abajo, a unos 300 metros, una mujer a su lado lo confirma, un hombre mayor detrás no dice nada. Ante mi pregunta de si se ve claramente no me dice nada, lo que supongo es que la respuesta es sí. Me quedo un poco chasqueado porque se podía haber ofrecido a llevarme hasta el inicio del sendero, pero lo acepto.
Bajo y bajo hasta los 530 metros y allí por fin veo, a la derecha, el sendero que estoy buscando. Cuando atravieso un barranquillo (La Rabona) ya me he tranquilizado bastante, estoy en el sendero. Cada vez hay menos luz (son ya las siete y diez). Sé que sólo me falta atravesar un barranco grande (Uchón). El terreno es rocoso, aunque compacto y lo distingo todavía. En el barranco ya, de repente aparece un cartel indicando que a la izquierda hay una fuente (Las Goteras), y que hacia se va a Piedras del Corcho. Tomo para arriba. A los pocos metros ya empiezo a vadear el barranco, cruzo el cauce y sigo por un sendero muy claro por el otro lado. Tras salir completamente del barranco Uchón el sendero me vuelve a meter en otro barranquito (Barranco de Las Hermosas) y ya aquí veo los carteles que conozco de la excursión 388. Apenas distingo el sendero, pero me acuerdo bien de cómo era porque me encantó cuando lo vi a plena luz del día y se perfectamente lo que me falta para llegar al coche.
Y enseguida llego al coche. Hace bastante fresco y me refugio dentro del coche para cambiarme de ropa y acabar de tranquilizarme y sentirme a salvo. Se cubres de vaho los cristales, me cuesta, en el espacio angosto del asiento trasero ponerme ropa seca. Nunca había sentido mi coche como un refugio salvador. Estoy maravillado de haber completado el recorrido. Fantástico. Ya con ropa seca y bebido agua, que se me había acabado, por cierto, en la bajada. Y todavía no sé que me falta la prueba de llegar a la carretera (al km 3). No veo nada, el frío ha empañado todos los cristales, tengo que encender la calefacción. Aparqué en un sitio muy estrecho y tengo que maniobrar con mucho cuidado para lograr salir, y con el fresco que hace no puedo estar saliendo del coche para comprobar las rocas y las vallas. Por suerte enfilo el coche bien. Ahora tengo que seguir la pista pedregosa de tierra y no se ve nada de nada, es noche cerrada. Me acuerdo bien de las curvas y voy siguiendo la pista hasta el lugar en que empieza el asfalto y no me despisto en una bifurcación con una carretera que sube. Sigo por la sinuosa y estrecha carretera de asfalto, sintiéndome casi volar y flotar en el coche. Cerca del acceso a la carretera (a Arafo) salen de la oscuridad como aves asustadas dos choches delante de mí. Por fin, llego a la carretera. A salvo en terreno conocido ya sólo disfruto de ir por esta carretera y de la música de Los Beatles que suena en el coche. Tras unos diez minutos conecto con la autopista del Sur y enfilo para Santa Cruz. El regreso por la autopista es como un viaje galáctico de vuelta a casa.
No querías aventuras ¡toma aventuras!
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Track orientativo, no obtenido durante la excursión, elaborado después de realizarla
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Charca el Pino - Piedras del Corcho - ZR Los Brezos