Lomo con Tomate
INGREDIENTES
1 trozo de lomo alto de cerdo o cabeza de lomo (1 kg aproximadamente)
2 latas de tomates enteros en su jugo (1,500 kg aproximadamente)
1 pimiento verde grande
1 cebolla blanca
1 rama de apio blanco
1 hoja de laurel
Unas ramas de perejil
1 pastilla de caldo de carne concentrado
½ vaso de vino blanco
Sal, azúcar, pimienta negra recién molida
Aceite de oliva virgen extra
Agua
ELABORACIÓN
Limpiar bien el trozo de lomo de toda la capa de grasa que pueda tener, lavarlo bien y secarlo con un papel absorbente. Cortar la carne en trozos no demasiado grandes, preferiblemente dados de 2 cm x 2 cm.
Cortar y picar las verduras para hacer un sofrito. Una vez que estén bien pochadas, añadir la carne con un poco de sal, una pizca de pimienta y la pastilla de caldo de carne desmenuzada.
Regar con el vino blanco y agregar el perejil picado junto con la hoja de laurel. Dejar reducir el vino un poco antes de añadir agua en cantidad suficiente para que cubra la carne. Llevar a ebullición, tapar la olla a presión y cocinar durante unos 20 o 25 minutos, en función de lo tierna que sea la carne.
Una vez pasado el tiempo, proceder a destapar la olla y comprobar que la carne esté tierna. Si es así, sacar la carne a un bol con una espumadera y reservarla tapada.
Añadir los tomates enteros con su jugo a los jugos de cocción del lomo que han quedado en la olla y triturar todo con la batidora. Llevar a ebullición y dejar que reduzca a fuego fuerte. Conviene tapar la olla con una tapadera con orificios para que escape el vapor pero se eviten las salpicaduras. Cuando la salsa vaya espesando, reducir el fuego y rectificar la acidez añadiendo un poco de azúcar y sal.
Cuando la salsa esté bastante espesa para que el guiso no quede acuoso (se debe ver brillar un poco el aceite por encima), introducir la carne y cocinar durante un minuto. Dar el punto definitivo de sal y dulzor, retirar del fuego y dejar reposar, antes de servir.
Mis recomendaciones y sugerencias
Como guarnición, le van ideales unas patatas fritas tipo bastón o cerilla.
Este guiso está mucho mejor de vísperas, ya que el sabor se potencia con el reposo y mejora notablemente.