INGREDIENTES:
• 500 gr. de cebollas
• 50 gr. de mantequilla
• 4 cucharadas de aceite de oliva
• 2 vasos de vino blanco seco
• 1 litro de caldo de pollo
• 4 rebanadas de pan
• 100 gr. de queso rallado
• 1 lámina de masa de hojaldre
• 1 yema de huevo
• Sal y pimienta
ELABORACIÓN:
• Pelar las cebollas, cortarlas finas y dorarlas en una cacerola con aceite y la mantequilla. Regar con el vino y, cuando se haya evaporado, verter el caldo y cocer durante 30 minutos. Salpimentar.
• Tostar las rebanadas de pan en una tostadora o bajo el grill del horno. Distribuir el pan en el fondo de 4 bolees refractarios de sopa individuales, verter encima la sopa de cebolla y espolvorear con el queso rallado.
• Extender la lámina de hojaldre, cortar 4 discos finos y apoyarlos sobre los recipientes como si fueran tapas. Sellar los bordes, previamente pincelados con yema batida con un poquito de agua, presionando la pasta con los dedos, realizar en el centro un pequeño agujero para que salga el vapor durante la cocción y pincelar con la yema de huevo restante.
• Introducir la sopa en el horno, precalentando a 220º C, y cocer durante 20 minutos, hasta que la costra quede dorada. Servir enseguida.