INGREDIENTES:
• 400 g de garbanzos
• 1 cebolla
• 2 tomates
• 1/2 vaso de vino blanco
• 16 almejas grandes
• 4 cucharadas de aceite de oliva
• Pimienta
• Sal
• 1 rebanada de pan frito
• 25 g de avellanas tostadas
• 1 diente de ajo
• 1 cucharada de perejil picado
• Unas hebras de azafrán.
ELABORACIÓN:
• Dejar los garbanzos en remojo con agua templada y sal unas 12 horas.
• Calentar agua en una olla a presión y antes de que empiece a hervir, añadir los garbanzos (tienen que quedar cubiertos)
• Tapar la olla y cocer a presión máxima durante 20 minutos, según el tipo de olla.
• Sazonarlos, dejarlos enfriar y escurrirlos.
• Dejar las almejas en remojo con agua salada.
• Picar la cebolla y sofreír en una cazuela de barro con el aceite durante 4 minutos.
• Agregar los tomates pelados y troceados, y proseguir la cocción durante 15 minutos más
• Regar con el vino y dejar que se evapore.
• Machacar la rebanada de pan frito junto con las avellanas, el ajo, el perejil y las hebras de azafrán. Diluir con un poco de agua de cocer los garbanzos y añadir al sofrito.
• Agregar los garbanzos a la cazuela y cocerlo todo junto unos 5 minutos.
• Añadir las almejas y proseguir la cocción durante 5-6 minutos más o hasta que las almejas se abran.