Rincón Flamenco - "Reflexiones sobre el flamenco" por Eduardo Ternero Rodríguez
Eduardo Ternero - domingo, 13 de septiembre de 2026
Creemos que estamos siendo demasiado atrevidos tratando de poner en pie la historia, la trayectoria del Pueblo Gitano, desde que tenemos noticias de su partida, de su éxodo desde oriente, de su paso por Eurasia y su llegada a la península Ibérica, el fin de la tierra conocida por occidente. Cantidad de estudiosos e investigadores llevan siglos intentando escudriñar el pasado de un pueblo que lleva presente en muchas partes del mundo, sobre todo en Europa y muy significadamente, para nosotros en España. Desde tiempos remotos y, a pesar de los avances tecnológicos, de los medios que se disponen, aún no se han llegado a desentrañar muchas de las incógnitas que nebulizan el peregrinar y la amarga diáspora que ha tenido que sufrir durante siglos del Pueblo Gitano.
Ni que decir tiene que las dificultades que nos hemos encontrado se deben a que la mayoría de los que han estudiado su cultura (sus orígenes, su lengua, sus costumbres, su trayectoria…), a través de siglos, no lo han hecho de manera exhaustiva de las fuentes. Unos por la falta de medios y otros por la indiferencia hacia una etnia minoritaria y desprovista de poder en las sociedades a las que se fue acercando, o sea, y lo recalcamos rotundamente, por el racismo existente desde tiempos pretéritos.
Familia de Gitanos itinerantes
Hay quien apunta que, al no ser un grupo demasiado numeroso (es decir que su incidencia no modificaba en demasía la demografía de aquellos lugares a los que arribaron), no se habría creído conveniente hacer un estudio profundo de este pueblo; craso error, pues habría recorrido, en su peregrinar más de diez mil kilómetros para recabar en lugares como Europa Occidental, teniendo como últimas ubicaciones Portugal y España. Otros investigadores se vieron impotentes al no poder encontrar fuentes escritas primigenias donde poder recabar información y, dado el secretismo (obligado) por mantener su cultura, su origen, su lengua…, vieron imposibilitada su idea de construir un pasado fehaciente de la partida y motivo migratorio masivo del Pueblo Gitano.
La causa fundamental por lo que estas castas, estos pueblos de India no partieron hacia oriente fue el impedimento que suponía cruzar las barreras naturales que imponían la Cordillera del Himalaya, el desierto de Gobi y sobre todo el temor a ser rechazado y hostigado por el pueblo chino.
Llegados a este punto, creemos conveniente en este primer apartado hacer un esbozo, grosso modo, del proceso migratorio que empezaría aproximadamente en el siglo IX, cuando se produce en la India la invasión musulmana (aunque hay investigadores que determinan que ya en el siglo V y hasta el IX también se dieron algunas migraciones, pero no están contrastadas). Nosotros nos vamos a situar a principios del segundo milenio si contamos desde el nacimiento que impuso la religión cristiana, es decir desde el nacimiento de Jesús. Por tanto, partimos de unas fechas cuasi concretas: entre el 998 y 1020 (d.C.), un momento crucial en la difusión del islam por el mundo y que a las regiones de la India llegaría con la conquista del sultán Mahmud Ghaznawy procedente del actual Afganistán. *
*Entresacado de la crónica árabe Abu Nasr al-Utbi del “Libro de Jamín (Kitab al –Yamini publicado en Occidente en 1999).
Estos procesos migratorios del pueblo Rom y la casta sindh (provocados por invasiones musulmana y mongol) se produjeron a lo largo de dos siglos, obligándoles a abandonar sus casas y sus tierras de la zona del Punjab en India y una franja que hoy es parte de Pakistan; ambas en la parte noroccidental del amplio territorio hindú. Esa obligada salida les conduciría a la antigua Persia, hoy ocupada por países como Irán, Afganistán, Irak, Siria… Dos siglos más tarde, muchos de ellos saldrían de estos territorios hacia Oriente Medio, y la parte noroccidental, adentrándose en Europa por Asia Menor, la Capadocia, Armenia, Kurdistán… y por todo el continente europeo, a lo largo de todo el siglo XIV y XV.
Gitanos del Sacromonte (XVIII)
En esa diáspora, llena de calamidades y de rechazos, irían arribando a distintos lugares de Europa, sin rumbo alguno y a veces exento de fronteras, pues el continente europeo aún no estaba conformado por los diferentes países, tal como lo conocemos hoy. De todas maneras, desde su llegada a Europa serían tratados con recelo, pues el viejo continente se encontraba enfrascado en luchas internas, en lides territoriales, librando guerras de religiones (cristiana y mahometana con Las Cruzadas). Todo ello, provocaría el apogeo de los 4 jinetes apocalípticos que portaban hambre, enfermedad, guerra, muerte… y aquella oleada de gente extraña, procedente de otros lugares, a un territorio afectado por las calamidades no sería bien recibida. Las arribadas de ingentes cantidades de familias, con otras costumbres, otra lengua, otras vestimentas…, que mostraban, desgraciadamente, el más grande desamparo, no podían ser bien recibidas. Su carácter obligado de nómadas, malviviendo de lo que encontraban en su camino, del trapicheo, el furtivismo… (para poder sobrevivir), produciría en los lugares donde llegaban tal rechazo que obligaría a los dirigentes a promulgar leyes contra el pueblo gitano a lo largo de los siglos hasta casi nuestros días.
Pese a tantas vicisitudes, a un éxodo tan calamitoso y tan alargado en el tiempo, su marcha continuó. Tras un larguísimo periplo por Europa desde India, por fin llegaron, a mediados del siglo XV, hasta el cabo de San Vicente, en Portugal, aquel era el último trozo de tierra europea antes de encontrarse el océano Atlántico, que les cortaba el paso.
En el transcurrir del tiempo, a partir de la conquista del continente americano, muchos grupos de gitanos se fueron desplazando, sobre todo a Sudamérica, unas veces como esclavos en galeras, como soldados o huyendo de las persecuciones que fueron sufriendo en la mayoría de los países en los que se fueron asentando. Más adelante estudiaremos la cantidad de leyes anti-gitanas que se irían proclamando durante siglos en la mayoría de los países europeos.
Gitanos andaluces (XIX)
Mucho más tarde llegaría la colonización de Oceanía y con ello el desplazamiento de muchos gitanos al continente austral. A propósito del continente oceánico, se conoce que no fue hasta finales de 1700 cuando se iniciaron los transportes entre Inglaterra y Australia, y los primeros en pisar tierras australianas serían 60 esclavos gitanos. Hoy día, muchos de los más de 14000 gitanos que viven en Australia proceden de Macedonia quienes, a partir de los años 1960, partieron de sus lugares de origen temiendo las represalias del régimen comunista del presidente Tito. Otros tomaron el mismo rumbo huyendo de la pobreza y la persecución inglesa a principios del XX.
De todo ello, junto con la promulgación de leyes anti gitanas, persecuciones, holocaustos, hablaremos con detalle. No podemos dejar en blanco el acoso ejercido durante siglos hacia el pueblo gitano desde sus primeras incursiones en Europa, sin dejar libre de culpa a casi ningún país, ni ningún momento del segundo milenio. Existen ingentes cantidades de ejemplos: La Pragmática de los Reyes Católicos en Medina del Campo, la Gran Redada del XVIII del Marqués de la Ensenada, el exterminio del Régimen Nazi (antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial), con más de medio millón de gitanos asesinados y miles de supervivientes que no tuvieron más remedio que escapar a otros lugares. Casi la misma suerte corrieron con las leyes franquistas, con una clara y cruel discriminación hacia el Pueblo Gitano.
Recabando datos aportados por la Comisión Europea y algunos investigadores podemos concretar que el número de gitanos (a fecha de 2011) que existen en el mundo es de unos 15-16 millones de personas. De los cuales el 80 % vive en Europa. De los países europeos, Turquía es el país que cuenta con más población gitana con casi 3 millones, seguida de Rumanía con 2 millones, les sigue Rusia con 850.000, Hungría con más de 700.000 gitanos… España, ocupa un lugar muy arriba en la tabla con casi 700.000. Sin embargo, y según el informe de FOESA, la cifra puede estar entre un millón y un millón trescientos mil. Lo que ocurre es que muchos no están censados. Siguiendo con esta lista de países, Serbia, cuenta con 650.000 personas gitanas y sigue una retahíla que va bajando, pero ningún país europeo está exento de tener miembros del Pueblo Gitano entre sus ciudadanos. Indiscutiblemente, están presente en todos los países; pero, para saber la incidencia en cada determinado lugar, habría que valorar el porcentaje de población existente respecto al total de habitantes de cada uno de los países. También es razonable pensar que ha habido cambios sustanciales desde que se hicieron estas valoraciones, por la deriva de las migraciones.
En América ocurre un tanto de lo mismo: Brasil tiene una población gitana que sobrepasa el millón de habitantes, Argentina también supera los 300.000; en cambio, México no llega a los 20.000 gitanos dentro de sus fronteras. Sin embargo, y nos parece extraño que, lugares como Armenia, solo tengan censados entre 2000 y 5000 gitanos, siendo como fue una de las puertas por la que accedieron al resto de Europa y ni siquiera estos datos son concretos, el motivo es la aniquilación cuasi total que sufrió la población gitano-armenia durante 1915. Desde siglos atrás, y sobre todo durante el siglo XX, la población gitana y los armenios se han mezclado sin que haya discriminación alguna.
Celebración Día Internacional del Pueblo Gitano
Siguiendo con la investigación acerca de la procedencia exacta y el recorrido realizado en su expansión por medio mundo, aún quedan muchas lagunas y enigmas que resolver. Eso no quiere decir que a lo largo de los tiempos muchos investigadores, de todos los ámbitos y lugares, no se hayan preocupado de indagar y pergeñar la procedencia, la historia, vaivenes, vicisitudes y sobre todo la llegada y asentamiento del Pueblo Gitano a los distintos lugares en su transitar por el mundo. Pero, dado que sus migraciones fueron tan diversas, que se dieron durante tantos momentos de la historia y en un abanico de expansión tan extenso, se nos antoja difícil de dilucidar hacia donde se dirigieron cada una de las castas, tribus o pueblos que fueron obligados a exilarse.
Cierto es que las cosas han ido cambiando a partir del XX y sobre todo en las últimas décadas gracias a las pruebas genéticas (análisis del ADN), a los estudios gramaticales de la lingüística y últimamente con el desarrollo de la Inteligencia Artificial, confirmando certezas, desdeñando bulos y sobre todo dando identidad a un pueblo del que se han vertido ideas erróneas, recelos…
Así mismo, debemos poner de relieve que el Pueblo Gitano que conocemos, a estas alturas del XXI, como cualquier otro pueblo del mundo, no debe ser considerado extranjero ni extraño, al igual que el resto de los habitantes del Planeta y, por tanto, tiene derecho al respeto, a que se valore y comprenda la construcción de su memoria para mantener viva su historia.
A partir de esta premisa, nos parece razonable querer vislumbrar los orígenes, la historia y cultura de un pueblo que partió hace más de mil años de un lugar de la India. Creemos que es justo conocer su trayectoria tras un periplo de siglos y los lugares en los que se fue asentando, conformando parte de las sociedades a las que llegaba.