¿Por qué es tan importante que los jóvenes practiquen ejercicio?



Es importante que los jóvenes hagan actividad física de forma equilibrada, que el ejercicio se convierta en un hábito diario, es esencial para el crecimiento, el desarrollo y la salud de los jóvenes. La actividad física regular mejora la capacidad cardiovascular, la resistencia, la flexibilidad y la densidad ósea. Además de ayudar a mantener un peso saludable mejora la autoestima, el rendimiento escolar, el bienestar emocional y cognitivo.

Hacer deporte de manera habitual ayuda a los jóvenes en el desarrollo físico, mental y a relacionarse con las demás personas. Mediante la creación de buenos hábitos en la infancia y la adolescencia la actividad física ayuda a reducir algunos factores de riesgo para enfermedades como la hipertensión, problemas cardiovasculares, obesidad, diabetes y osteoporosis. Los jóvenes físicamente activos son menos propensos a fumar, consumir alcohol u otras drogas. Pero en la actualidad los adolescentes son menos activos que antes ya que pasan mucho tiempo viendo televisión, jugando con videojuegos o con el ordenador. Aunque estas actividades puedan ser educativas y estimulantes intelectualmente, es importante que los jóvenes no descuiden su actividad física para que puedan desarrollarse y crecer sanos. La actividad física y el deporte, asociados a buenos hábitos alimentarios, son importantes para sentirse en forma y para prevenir enfermedades.

Por regla general los adolescentes deben hacer 60 minutos de actividad física cada día, no significa necesariamente que tengan que hacer ejercicios complicados o ir al gimnasio diariamente, lo bueno es que esos 60 minutos se pueden dividir en períodos de actividad física más cortos distribuidos a lo largo del día.

Es importante que los jóvenes elijan un estilo de vida activo desde temprana edad, ya que el sedentarismo puede causar enfermedades graves en el futuro. Fomentar esta forma de vida saludable no es complicado, toma en cuenta las siguientes recomendaciones:

  1. Empieza hoy mismo. Sal a dar un paseo.

  2. Sube por las escaleras en vez de coger el ascensor.

  3. Asegúrate de incluir alguna actividad que te acelere el corazón y la respiración y te haga sudar.

  4. En vez de ir en coche o utilizar el trasporte público, ve a pie o en bici a lugares como tu centro de enseñanza o la casa de un amigo.

  5. Pasa la aspiradora por tu habitación, lava el coche o corta el césped. ¡No son tareas domésticas sino oportunidades para hacer ejercicio!

  6. Reduce el tiempo que dedicas a ver la televisión, utilizar el ordenador o jugar con la videoconsola —y, cuando juegues con la videoconsola, intenta seleccionar juegos interactivos donde tengas que moverte.

  7. Baila. Aunque sea en la intimidad de tu habitación, ¡dejarte llevar por tus ritmos favoritos puede ayudarte a quemar más de 300 calorías por hora!

  8. Piensa en qué tipo de ejercicio te gustaría practicar y luego pruébalo. Tómatelo con calma si es la primera vez. Búscate un amigo para que te acompañe. Te resultará más fácil seguir motivado si haces algo que te gusta.

  9. Si te aburres o pierdes el interés por las cosas fácilmente, alterna varios tipos de actividades para no hartarte de hacer siempre lo mismo.

Es importante que los buenos hábitos sean familiares. Es mejor disfrutar de actividades en familia, cada miembro puede convertirse en un ejemplo para los demás.


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