TEMA: Microorganismos
Según recientes investigaciones, las bacterias que están presentes en nuestro intestino influyen notablemente en nuestra salud y bienestar. Cualquier alteración en las bacterias intestinales, bien sea por la toma de antibióticos o alguna modificación en la dieta, por ejemplo una dieta rica en fibra, puede ayudar a que solo crezcan un tipo particular de bacterias, y esto a su vez puede crear una alteración en todo el organismo como por ejemplo, perder algo de peso. Los expertos creen que el intestino, donde el cuerpo procesa la comida, es fundamental en el aumento y la pérdida de peso.
Desde hace algún tiempo se sabe que las bacterias del intestino afectan la salud y la obesidad, pero aún no se sabe cómo ocurre con exactitud.
Trabajos de investigación han hallado que las personas que ganan más peso carecen o tienen un nivel muy bajo de ciertas tipos de bacterias.
La revista Science Translational Medicine publicó un estudio en marzo de 2013 en el que investigadores modificaron la configuración bacteriana de los intestinos en ratones. El resultado fue la pérdida de peso de los roedores.
La revista Nature en agosto de 2013, publicó dos estudios, en el primero, los investigadores analizaron los tipos de bacterias intestinales de 169 personas danesas obesas y de 123 personas danesas sin obesidad. El resultado fue que los gérmenes del intestino de las personas obesas tenían una menor biodiversidad que en las otras personas, y presentaban más anomalías en el metabolismo. Este resultado sugiere que el metabolismo de los gérmenes está conectado con el metabolismo general de los seres humanos en que viven. Con este estudio se puede desarrollar un tipo de prueba sencilla en la que se podría detectar el riesgo de una persona a ser obesa, si estas personas están en riesgo, entonces un cambio en la dieta podría contribuir para evitar el desarrollo de ciertas enfermedades debidas a la obesidad. En el segundo estudio, los investigadores monitorizaron las bacterias intestinales de 49 personas con sobrepeso y obesas que fueron sometidas a una dieta baja en grasas y en calorías, rica en proteínas y en fibra (frutas y verduras). Con esta dieta, la configuración bacteriana de los intestinos de los participantes parecía cambiar realmente.
Estos estudios sugieren que nuestra dieta puede mejorar la riqueza de la flora intestinal y reducir la posibilidad de volvernos obesos. Puede que los cambios en la dieta no sea útil en todas las personas para evitar la obesidad independientemente de cuánto se coma, pero pueden servir de ayuda en la situación.
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