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Según Médicos sin Fronteras cada año de 3,5 a 5 millones de niños menores de seis años mueren por la desnutrición.


TEMA:   Nutrición
Cuanto más concentrada esta la riqueza en las clases ricas más concentrada esta la desnutrición crónica en los hogares pobres.
La desnutrición
es una enfermedad causada por la deficiencia en la ingesta de calorías y proteínas, que si es crónica, dificulta la salud y puede llevar a problemas en el desarrollo físico o intelectual. En casos muy agudos la debilidad puede llevar ante cualquier enfermedad y a la muerte. Ocurre principalmente entre individuos de bajos recursos y principalmente en niños de países subdesarrollados. La mayoría de las muertes por hambre se deben a la desnutrición permanente. Las familias no tienen suficientes alimentos o tal vez no cuentan con recursos para adquirirlos por la carestía.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estima que en 2012 el hambre crónico afectó a 1.040 millones de personas en el mundo, habiéndose agravado en los últimos años por el alza en el precio de los alimentos y la crisis económica. En los niños la desnutrición puede comenzar en el vientre materno. Las madres desnutridas dan a luz niños desnutridos y las que padecen anemia o descalcificación tienen más dificultades en el parto con niños de bajo peso. Las consecuencias de la desnutrición infantil son: niños de baja estatura, pálidos, delgados, muy enfermizos y débiles, que tienen problemas de aprendizaje y desarrollo intelectual.     

Los menores con desnutrición pueden terminar en Kwashiorkor,
que es una desnutrición maligna, y se da por insuficiencia proteica en la dieta. Esta enfermedad en más frecuente en países muy pobres y, a menudo, ocurre durante una sequía u otro desastre natural o durante épocas de inestabilidad política.
Cuando un niño nace, recibe ciertos aminoácidos esenciales
para el crecimiento procedentes de la leche materna. Si la dieta que reemplaza la leche materna tiene un alto contenido en fécula y carbohidratos, y es deficiente en proteínas, como es común en diferentes partes del mundo donde el principal componente de la dieta consiste en almidones vegetales, o donde el hambre hace estragos, los niños destetados pueden desarrollar Kwashiorkor.
Los signos de Kwashiorkor incluyen abombamiento abdominal, coloración rojiza del cabello y despigmentación de la piel. El abdomen abombado es debido a
la retención de líquidos en la cavidad abdominal por ausencia de proteínas en la sangre y favorece el flujo de agua hacia el abdomen. Generalmente, la enfermedad puede ser tratada añadiendo a la comida alimentos energéticos y proteínas; sin embargo, la mortalidad puede ser tan alta como del 60% y puede haber secuelas a largo plazo como niños con talla corta, y en casos severos, retraso mental.
A esta deficiencia en proteínas se
le une la falta de energía y micronutrientes en la dieta. Todas estas deficiencias crean mayor susceptibilidad de padecer infecciones.
Entre los síntomas se puede encontrar: cambios en la pigmentación de la piel, disminución de la masa muscular, diarrea, deficiencia en el aumento de peso y en el crecimiento, fatiga, cambios en el color o la textura del cabello, aumento en el número y gravedad de las infecciones debido a daño en el sistema inmunitario, irritabilidad, abdomen grande que sobresale, letargo o apatía, pérdida de la masa muscular, salpullido (dermatitis),
shock en etapa avanzada, hinchazón (edema).
Con la administración de
calorías y proteínas se corregirá el kwashiorkor, si el tratamiento se comienza a tiempo. No obstante, los niños que han padecido esta afección nunca alcanzarán su potencial total con respecto a la estatura y el crecimiento. Debido a que el niño ha estado durante un largo período de tiempo sin comer adecuadamente, comer le puede ocasionar problemas, especialmente si las calorías son demasiado altas al principio. Los alimentos deben introducirse gradualmente, comenzando por los carbohidratos, azúcares simples y grasas, las proteínas se administrarán después de que otras fuentes calóricas ya han suministrado energía. Los suplementos de vitaminas y minerales son esenciales.

Expectativas

El tratamiento oportuno generalmente lleva a obtener buenos resultados. El tratamiento del kwashiorkor en sus etapas avanzadas puede mejorar la salud general del niño; sin embargo, éste puede quedar con problemas físicos y mentales permanentes. Si no hay tratamiento o si éste llega demasiado tarde, la afección es potencialmente mortal.


El Marasmo es un tipo de desnutrición energética por defecto acompañada de una flaqueza exagerada producto de un déficit calórico total en la dieta.
El marasmo se da dentro del primer año, se produce cuando la madre deja de amamantar al niño a muy temprana edad mientras que la incidencia del kwashiorkor aumenta después de los 18 meses.
Un niño con marasmo tiene una apariencia de delgadez extrema, su peso corporal puede reducirse hasta menos del 80% de su peso normal para su altura.

Los signos son comunes de la malnutrición de proteínas y energía: piel seca, pliegues de piel suelta colgando sobre los glúteos, axilas, etc. Pérdida drástica de tejido adiposo de áreas normales de depósitos grasos como los glúteos y los muslos. Los afectados habitualmente están irritables, vorazmente hambrientos. Puede haber bandas alternadas de pelo pigmentado y no pigmentado (en forma de bandera), o aspecto escamoso de la piel debido al cambio de piel.

Es esencial tratar no sólo los síntomas sino también las complicaciones de estos desórdenes tales como infecciones, deshidratación y trastornos del aparato circulatorio que frecuentemente son letales y provocan una alta mortalidad si son ignorados.

El marasmo debe ser tratado, preventivamente, el objetivo es revertirlo progresivamente. Aunque el apoyo nutricional es necesario, la replicación agresiva puede hacer daño. El tratamiento debe ser establecido poco a poco para lograr la readaptación de las funciones metabólicas e intestinales en el niño desnutrido.