Página principal‎ > ‎Belleza‎ > ‎

¡Por la belleza!


TEMA:   Belleza

Una piel sana es una piel bella. La belleza no es sino el reflejo de la salud y el bienestar interior. ¿Cómo conservar la piel siempre bella, libre de arrugas, acné y todo tipo de impurezas? ¿Cómo evitar que el cutis se vuelva flácido, se reseque y envejezca prematuramente? Todos nos hemos hecho esta pregunta y durante toda la historia de la humanidad el ser humano se ha preocupado por la apariencia física.

Tanto los griegos como los romanos, y más tarde en el Renacimiento siempre se buscó el “elixir de la eterna juventud”. Las recetas de aceites y pócimas de belleza fueron transmitiéndose a través de generaciones, perfeccionándose y modificándose. Todas las culturas han aportando métodos y técnicas para embellecer el cuerpo.

En la actualidad conocemos nuestro organismo más profundamente, sabemos con certeza cuáles son sus necesidades en cuanto a alimentación, ejercicio y buen funcionamiento de sus órganos; sabemos cuál es su constitución, sin embargo, a pesar de nuestras modernas técnicas y métodos científicos, de los grandes descubrimientos de la química y la farmacología, los mejores tratamientos siguen siendo los naturales y las mejores terapias las más antiguas.

La belleza es algo más que un maquillaje atractivo y ropa a la última moda, la belleza es principalmente un cuerpo sano y natural... cuidar de nuestro cuerpo y sentirnos bien es tan importante como lucir bien.

Una buena alimentación es el primer paso hacia la belleza; el ejercicio y los cuidados especiales (o locales) son el complemento. Estamos formados de millones de células que cohabitan en perfecta armonía y se alimentan de oxigeno, agua, sustancias nutritivas y luz solar.

Imagínese estos millones de células de todo tipo: sanguíneas, óseas, nerviosas, epidérmicas, etc, trabajando activamente. Cada una de ellas tiene una función específica que desempeñar, cada una está lista para reaccionar en el momento que sea necesario, pues todas las demás dependen de ella para su supervivencia. Cada célula tiene que ser capaz y cuidar de no quedarse atrás, tiene que alimentarse y purificar su medio constantemente para no contaminar a sus vecinas con los desperdicios.

Las células son como un panal de abejas, crece y se multiplican como un todo; su sabiduría es infinita y admirable.

El oxígeno

Un aspecto muy importante de la nutrición, que muy a menudo se deja a un lado es la respiración. El organismo no sólo se alimenta por el aparato digestivo, el aire que respiramos nos proporciona el oxígeno indispensable que llega hasta los rincones más apartados a través de la circulación sanguínea, el siguiente paso es la expulsión de los productos de desecho del metabolismo celular a través de la respiración con la expulsión del CO2, de lo contrario nos envenenaríamos. La importancia de aprender a respirar aún no se comprende bien; la mayoría de las personas piensan que respiramos automáticamente y que de una u otra manera lo hacemos inconscientemente, como un reflejo natural que aprendimos en el momento de nacer. ¡No hay nada más alejado de la realidad! Respirar es un arte, los hindúes y todas las culturas orientales lo han cultivado durante siglos llevando a cabo ejercicios para mantener en equilibrio el organismo. Según ellos el arte de respirar debe aprenderse desde niño para no adquirir malos hábitos que serían difíciles de corregir en la madurez. Si por condiciones ajenas a nuestra voluntad no respiramos aire puro (si vivimos en una ciudad contaminada) tampoco absorbemos suficiente oxígeno y sin darnos cuenta, las células de nuestro organismo comienzan a tener problemas para poder funcionar con la eficacia que una vida llena de tensiones les exige. Esto provoca malestares crónicos como sueño, insomnio, dolor de cabeza, irritabilidad excesiva, mala digestión y una lista interminable de dolencias.

El agua

¡He aquí la importancia del agua! Nuestro organismo necesita por lo menos ocho vasos de agua pura al día para conservarse sano y limpio. El agua compone aproximadamente las tres cuartas partes de nuestro organismo.

El agua disuelve las sustancias nutritivas y las lleva a todas las células del organismo al mismo tiempo que se encarga de expulsar aquellos productos que ya no le son necesarios a nuestro organismo.

Muchas personas toman sólo uno o dos vasos de agua al día, las consecuencias aunque no podamos observarlas de inmediato son nefastas, y tarde o temprano aparecerán deficiencias en el funcionamiento de los órganos vitales que tienen que hacer un esfuerzo mayor para trabajar sin la cantidad de agua que realmente necesitan.

Los alimentos

La alimentación debe estar bien balanceada, es necesario comer suficiente cantidad de todos los productos nutritivos y además masticarlos muy bien. A menudo la masticación se efectúa con rapidez, debemos recordar que precisamente en la boca se inicia la digestión, los alimentos deben pasar al estómago preparados de antemano en la boca. Ciertos especialistas afirman que, algunas veces, el estreñimiento es ocasionado por la poca actividad del proceso de masticación. Es muy fácil adquirir malos hábitos, especialmente cuando tenemos que correr de un lado para otro y aún así el tiempo parece desvanecerse. No podemos llegar tarde al trabajo o a la escuela pero si podemos dejar para después el llamado de nuestro intestino. Procure evitar que esto suceda y estará evitando la intoxicación innecesaria del organismo.

Ya que todos llevamos una vida activa, nuestro organismo requiere de cuidados especiales. Dependiendo de la actividad que desarrollemos durante el día, algunas sustancias se gastarán más rápidamente que otras, por lo que es recomendable suministrar un complemento alimenticio, ya sea en forma natural o en tabletas (de preferencia no industrializadas). Las vitaminas se encargan de regular las funciones del organismo. La deficiencia de una de ellas seguramente ocasiona la deficiencia de otras ya que todas se encuentran estrechamente relacionadas. Algunas vitaminas pueden almacenarse, otras son evacuadas diariamente, y cuando el organismo se encuentra bajo presión, éstas son quemadas con mayor rapidez.

Los minerales se obtienen de una gran variedad de alimentos; éstos controlan el metabolismo y trabajan conjuntamente con las vitaminas. Son desechados diariamente por el sudor y la orina y deben reemplazarse constantemente.

Es necesario saber para qué sirve cada vitamina, qué es lo que hacemos con los minerales que consumimos y en qué se utilizan las proteínas y los aminoácidos en cada una de nuestras partes constitutivas.

La mayoría de los nutricionistas opinan que si lleváramos una dieta bien balanceada no necesitaríamos ningún tipo de complemento alimenticio adicional.

La luz solar

La luz solar es esencial para la asimilación de algunos componentes vitales para el organismo. La vitamina D es necesaria para la fijación del calcio; la luz solar hace posible la elaboración de la vitamina D en la piel a partir de otras sustancias que adquirimos en los alimentos, debemos procurar salir a menudo al aire libre y practicar algún tipo de ejercicio.

Estos cuatro factores que componen la nutrición deberán ir acompañados del descanso y la tranquilidad que nos proporcionan energía y nos ayudan a recuperarnos de la fatiga.

Cuando no dormimos bien, el organismo se va desgastando poco a poco ya que durante las horas de vigilia se mantiene en constante actividad. Un niño de doce años deberá dormir once horas diarias. Durante la niñez el organismo trabaja mucho para crecer, para evitar problemas en la madurez debemos prevenirlos desde los primeros años.

Cuando falta sueño, la salud se ve afectada de inmediato, el organismo no es capaz de asimilar las sustancias nutritivas que necesita por lo que la energía se reduce en gran medida y es muy fácil contraer enfermedades que serán muy difíciles de vencer.

Un período de ocho horas diarias de sueño resulta ideal para mantenernos ágiles y alerta, lo que nos permitirá desenvolvernos con soltura durante el día.