Salvador Guerrero Chiprés (Senador, MORENA) piensa que Foweraker sustenta a AMLO: Error!
Junio 28 2017
Lima Peru
Joe Foweraker es Director del Centro Latinoamericano, Profesor de Política Latinoamericana y Profesor de la Universidad de San Antonio. Fue Profesor de Gobierno en la Universidad de Essex y fue Director Ejecutivo del Consorcio Europeo para la Investigación Política de 2000-2003. Ha sido profesor visitante en las universidades de Pará (Brasil), Gainesville (Florida) y Boulder (Colorado), y investigador visitante en el Centro Internacional Woodrow Wilson para Estudiosos (Washington DC) y el Centro de Estudios México-Estados Unidos (UC San Diego).
Ha realizado extensos trabajos de campo en Brasil, España y México, y ha publicado monografías sobre estos tres países con Cambridge University Press (en 1981, 1989 y 1993). También ha publicado ampliamente sobre movilización social y derechos de ciudadanía en América Latina, incluyendo libros con Pluto Press (1995) y Oxford University Press (1997). En los últimos años ha realizado investigaciones comparativas sobre la democracia, publicando una serie de artículos sobre la calidad del gobierno democrático y editando una enciclopedia del pensamiento democrático (Routledge 2001).
Como se sabe Joe Foweraker presenta los debates de los años noventa sobre los acontecimientos sociales y económicos en América Latina a medida que se acerca al milenio. Esta retórica teórica y poco empírica ha sido ya revisada ampliamente por varios sociólogos que se basan en datos duros y no tanto teóricos; a la luz de las encuestas mundiales y de América Latina y de México de valores y cultura política tales como World Values Survey, Encuesta Mundial de Valores, ENCU se ha descubierto lo que para muchos siempre ha existido, la humanidad es una y sus valores son similares, lo que cambia son las circunstancias o lo que ahora se llama modernización de la sociedad.
El proyecto conocido como World Values Survey inició a principios de los años ochenta en 24 países del mundo, entre los cuales se incluyeron dos latinoamericanos, Argentina y México. Este estudio internacional constituye uno de los esfuerzos más ambiciosos, más prolíficos y más citados de las ciencias sociales hoy en día.
Desde el punto de vista económico México y América latina se ha comprometido desde hace algunos años en grandes estructuras, cambios, apertura a mercados internacionales altamente competitivos, al tiempo que aborda las tareas de crecimiento y desarrollo en un entorno económico en rápida evolución. La agencia de este desarrollo pasó en el transcurso de los años ochenta del estado intervencionista de las décadas de la posguerra al sector privado históricamente débil, con resultados desiguales en diferentes países.
Sin embargo, el debate entre "estado" y "mercado" no está en absoluto terminado en la región. Y esta es la razón principal de que personajes como PERÓN, AMLO, CASTRO, CHAVEZ - MADURO tengan permanencia o son inmanentes en la mentalidad de la sociedad- son por así decirlo los mesías que regresaran la fuerza y el poder al pueblo y terminaran con la dictadura de la elites gobernantes.
La urgencia de la educación e infraestructurales para un crecimiento sostenido apunta a un papel continuo del Estado, un estado fuerte es visto por algunos como el único medio para proteger a los desfavorecidos de la lógica de las fuerzas del mercado.
Esta lógica está transformando los mercados laborales, la relación entre economía formal e informal, la naturaleza del sector agrario y el equilibrio entre el desarrollo rural y urbano. La tensión persistente entre el crecimiento y la equidad, la creación de riqueza y el alivio de la pobreza reflejan la polarización continua dentro de las sociedades latinoamericanas. La transformación económica y la convivencia social llegan al corazón de las relaciones existentes de clase, género y etnia, creando diversos ámbitos de desafíos y cambios en estas relaciones.
Uno de esos escenarios es la política, donde los realineamientos y redefiniciones han estado en marcha en toda la región desde la independencia de todos los paises. Los movimientos sociales han desafiado los límites mismos de lo que hasta ahora se ha percibido como "política" y los actores asociados con ella.
El papel de los partidos políticos y de los líderes políticos en la relación entre el Estado y la sociedad ha estado cambiando siempre de maneras diferentes, en muchas partes del mundo y por supuesto también de México y de América Latina. Algunos acogen el surgimiento de una "sociedad civil" dinámica en la región como si algo nuevo fuera, mientras que otros son más cautelosos en su análisis de la relación cambiante entre el Estado y sus ciudadanos: Entre la formación política autoritaria y democrática.
México y América Latina, descrita en la década de 1960 como un museo en renovación constante ha sobrevivido siempre al proceso de modernización, continua en una nueva época de afluencia y transición. Muchos mexicanos, argentinos, peruanos, venezolanos y demás sueñan con el regreso al pasado, a la búsqueda del tiempo perdido, de heroes plásticos, sin considerar que son los equivalentes de santidad de la sociedad civil que ciertos líderes y elites consideran convenientes y aprovechan ante la memoria social que suele ser solo en RAM.
No pretendo predecir el resultado sino esbozar los debates y los enfoques controvertidos en áreas significativas. No sabemos si en próximas elecciones mexicanas un porcentaje del 33% de los votos o 15% del total del electorado seleccionen a AMLO - digamos MORENA - como presidente legítimo finalmente!!, pero sí hay que pensar en lo siguiente.
¿Son los movimientos sociales iguales ahora que en el pasado? ¿Se explican mejor por la motivación política individual o la acción colectiva?
Lo Primero, nos invita a cuestionar si México y América Latina es una “zona cultural”, distinta de otras zonas culturales como Europa Occidental, Oriental, Rusia, Medio Oriente, sudeste de Asia, Asia, las señaladas - erróneamente -por Samuel Huntington en el Choque de las civilizaciones de 1998 o por los estudios de Ronald Inglehart en su desarrollo y definición de un “mapa cultural del mundo” (ver disertación en Tesis de Salinas a Fox, el activismo político en México, 2005) en este sitio web.
En ese mapa cultural, creado a partir de la Encuesta Mundial de Valores, la mayoría de los países latinoamericanos suelen agruparse en unas coordenadas similares, reflejando la permanencia de sus valores tradicionales a pesar de sus experiencias modernizadoras, y “atrapados” entre los valores de la escasez, la pobreza y la desigualdad, por un lado, y los valores de expresión propia y libertad individual que muestran el paso apresurado de algunos segmentos sociales hacia culturas de bienestar.
La primera dimensión se basa en los postulados de la teoría de la modernización y diferencia los valores tradicionales en los que la familia, la religión y la obediencia, entre otros, contrastan de manera antagónica con los valores denominados modernos y que son influenciados por los procesos de modernización y secularización que derivan en una mayor autonomía individual, entre otros aspectos.
El esquema de Inglehart se ha aplicado en varios países del mundo y sirve como vista a una serie de elementos que rara vez se observan con tanta claridad, si no es por los datos de estudios como la encuesta de valores.
No es por nada que una de las primera obras de Inglehart La Revolución silenciosa, en la que describe el cambio gradual de valores que experimentaron las sociedades europeas en la época de la posguerra, resultado no sólo de un reemplazo generacional, sino también de una época de mayor estabilidad y prosperidad y sea de modernización que trajo el Plan Marshall.
Apostar a que la sociedad mexicana tiene una estructura de valores de la época de 1960 es como decir que en México nadie usa Smartphone.
Sokana!!
Referencia
http://www.ejecentral.com.mx/author/salvador-guerrero-chipres/