PREPARACIÓN: 4 personas DIFICULTAD: Fácil PREPARACIÓN: 30 min REPOSO: 15 min COCCIÓN: 25 min
Para la masa:
-250 g de harina
-100 g de mantequilla fría
-50 ml aproximadamente de leche fría
-una pizca de sal
Para el relleno:
-125 ml de leche
-1 cucharadita de maicena
-3 huevos
-50 g de cebollino fresco picado
-50 g de albahaca fresca troceada
-pimienta negra recién molida
-sal
-175 g de queso feta desmenuzado
-500 g de tomate cherry en rama
1. Prepara en primer lugar la base. Pon en un bol la harina junto con la harina, la sal y la mantequilla fría cortada en trocitos. Con las manos ve deshaciendo al mantequilla junto con la harina hasta conseguir una textura tipo arena.
2. Incorpora poco a poco la leche (no la añadas toda por si no la necesitas. Ve amasando con las manos hasta que te quede una masa elástica y manejable. Tal vez necesites un poco más o menos de leche, dependerá de la que admita tu harina.
3. Coloca la masa encima de un molde engrasado y ve acomodándola bien con las manos en el molde. Mete en el congelador unos 15 minutos o 30 minutos en la nevera.
4. Prepara el relleno. Pon en un bol la leche y la maicena y mezcla hasta deshacer la maicena.
5. Incorpora los huevos y bate.
6. Añade las hierbas aromáticas, sal al gusto y un poco de pimienta negra recién molida.
7. Vierte el relleno encima de la masa.
8. Desmenuza el queso repartiéndolo bien por encima de la tarta salada.
9. Coloca los tomates cherry en rama por encima de la tarta. Hornea en horno precalentado a 200º C con calor arriba y abajo durante 25 minutos o hasta que la tarta esté doradita. Sirve tibia o fría.