DESCRIPCIÓN DE LA RUTA
Buscamos la puerta Bab Mehrouk que nos permite salir de la medina atravesando la muralla norte. Siguiendo la carretera llegaremos al parque Sidi Abdelhamid y una vez allí continuamos por el paseo pegado al pinar en cuyo final a la derecha, veremos una amplia carretera de tierra que hemos de seguir alejándonos poco a poco de Chauen. No nos fue fácil encontrar el buen camino, porque al no disponer de track en el gps, tuvimos que ir tanteando al principio y luego preguntando a los lugareños como encontrar el camino para llegar a Aboukrar. En todo momento tendremos un pinar en el margen derecho de la carretera, pero llegados a un punto el pinar finaliza y es allí donde hemos de buscar un sendero que se abre paso entre el matorral bajo y que sube tangencialmente la ladera del Jbel El Kelaa hasta una pequeña meseta desde la cual se divisan las montañas de Hafet Jeltane y donde aparecen campos de cultivo sustituyendo al matorral bajo. Dibujado entre el matorral veremos ladera arriba, el sendero que a la vuelta habíamos de tomar como camino alternativo. Pudimos ver como un grupo de mujeres cantando, bajaban cargadas de leña a sus espaldas portando un peso considerable y que soportaban con resignación ya que este trabajo tan pesado está reservado para ellas.
También nos encontramos con Abdelkader, que al llevar el mismo camino que nosotros se ofreció a guiarnos y enseñarnos algunos rincones del camino, que de no ser por el hubiésemos ignorado. Cuando nos encontramos con unas casas, desaparece el sendero y tendremos que caminar por la carretera en obras y por la que afortunadamente para nuestras fosas nasales, pasaban pocos vehículos que pudieran levantar el molesto polvo.
La carretera se bifurca y tomamos el ramal de la derecha que gira hacia las aldeas que se encuentran en un amplio valle abierto en la cara noroeste del Jbel El Kelaa.
Cuando nos aproximamos a Aboukrar, Abdelkader pide que nos desviemos para adentrarnos en el húmedo bosque y subir hacia una casa abandonada pero muy bien conservada y que se encuentra perdida entre el arbolado. Allí hay un mirador desde el cual hay una excelente vista de todo el valle y montañas de los alrededores. Como este es un lugar perfecto, paramos a descansar y tomar algo para comer antes de descender a la aldea que se encuentra justo debajo.
Descendemos y nos adentramos en las calles que unen las casas dispersas del poblado. Sus habitantes tienen curiosidad por vernos, especialmente los niños. Seguimos a nuestro guía que nos lleva a casa de unos familiares y allí nos ofrecen para comer pan con aceite y te. Daremos algunas vueltas callejeando por el poblado y pronto iniciamos el camino de regreso, desandando el camino de la mañana, hasta llegar a la bifurcación de carreteras, donde Delia al encontrarse cansada decidió volver a Chauen en un microbús que iba recogiendo en su trayecto a quien le hiciera señales. El resto del grupo decidimos salir de la carretera y parar a descansar un rato y comer mientras desde un mirador obsevábamos el paisaje y charlábamos con Abdelkader que nos contaba su particular modo de ver el mundo.
Continuamos el camino de retorno siguiendo la carretera, hasta que nos desviamos por el sendero que vimos por la mañana. Subiendo ligeramente entre matorrales, ganamos altura lentamente y vamos girando en dirección sureste para encontrarnos con un pinar de repoblación, entre cuya arboleda podremos caminar casi en horizontal hasta que alcancemos un camino carretero que desde Chauen asciende la sierra hasta el paso de Chaouiat, que permite el acceso a los refugios de Azilane y Akchour, así como a la zona norte del parque de Talassemtane.
Descendemos el camino y llegaremos a un mirador con barandas desde el que se comtemplan hermosas vistasde Chauen y del Jbel Tissouka que presenta sus cumbres nevadas y cubiertas por los pinsapares que el día anterior no habíamos podido disfrutar plenamente, ya que la niebla cubría las cimas de la montaña. El camino hace algunos zigzag, pero trocharemos por algunos de los senderillos que entre los pinos tratan de sortear las numerosas curvas. El sendero nos conduce hasta el parque que se encuentra a las puertas de Chauen, donde algunos grupos de personas reunidos en grupos cantan y danzan en una relajante tarde de domingo. Como el hotel Atlas Chaouen ofrece la posibilidad de tomar cerveza, nos dirigimos hacia allí sin pensarlo dos veces para darnos el merecido homenaje antes de finalizar la ruta.
Álbum de Google Fotos (ver en presentación de diapositivas)
Aquí tienes el track de la ruta: "CHEFCHAOUEN-ABOUKRAR"
PANORAMAS
Barrios en la periferia de Chauen desde el sendero que asciende por la falda del Jbel El Kelaa.
Vistas desde el campo en la montaña al que nos gió Abdelkader. Si no hubiera sido por el, este paraje nos habría pasado totalmente desapercibido.
Vistas hacia el oeste del valle por el que discurre el Oued Laou, con las montañas del parque natural de Bouhachem al fondo.
Por el sendero alto que se dirige hacia los pinares en la falda del Jbel El Kelaa con los primeros barrios de Chauen a nuestros pies.
En las proximidades de Chauen y montañas de Bouhachem.
Aproximándonos al pinar del Jbel El Kelaa, próximos a Chauen.
Chauen desde el mirador que se encuentran en el camino que lleva a puerto de Chaouhiate y los refugios de Azilane y Akchour.
Jbel Tissouka desde el mismo mirador en el descenso hacia Chauen.
Plaza Ota-hammam de Chauen con las murallas de la Alcazaba y torre de la Gran Mezquita.
Vista norte de la plaza Haouta de Chauen.
Vista hacia el este de la plaza Hoouta.