CRÓNICA DE LA RUTA
Crónica de la ruta publicada por Mario en el foro de Conmigente.
Este Domingo, 27 de Febrero,un grupo de amigos compuestos por Pilar,Paqui,Antonio y Mario,nos citamos en Istán para hacer la ruta del Charco del Canalón. Las especiales características de su enclave, un pequeño promontorio sobre los valles de los ríos Verde y Molinos, así como su proximidad a Marbella, hicieron que los musulmanes eligiesen este lugar para establecerse.Durante la rebelión de los moriscos de 1568, Istán se erigió cabecilla de los alzados y en sus montañas se vivieron encarnizadas batallas,hasta que fueron sometidos por el Duque de Arcos y, posteriormente, exiliados al interior de la Península. Nuestra ruta discurre por el camino rural de Istán a Monda.Este acompaña en su serpenteo al Río Verde, que nos deleitará durante todo el camino con el rujir de sus aguas . Magníficos ejemplares de alcornoques, algarrobos, quejigos, pinos, e innumerables arbustos impacientes por florecer, componen el decorado de nuestra ruta,aportando al aire limpio, la singular fragancia del bosque mediterráneo.Plantaciones de naranjos, aguacates, limoneros, nísperos y mandarinos, contribuían generosamente al sustento y goce del caminante. Al cabo de unos 8 km.,llegamos a un punto del río donde por la fuerza de sus aguas nos impedía seguir caminando, lugar que aprovechamos para reparar fuerzas.A destacar los bombones Mon Cherí ,aportados por Antonio y las mandarinas que fuimos recolectando por el camino. Cuando terminamos de comer y parecía que todo estaba visto, la ruta dió un giro de 180º, y al seguir una acequia nos introdujimos en otra dimensión.Pudimos seguir río arriba y atisbar los parajes que habíamos ido a visitar.Cuando la acequia cruzó el río a muchos metros de altura, terminó nuestra aventura.Volvimos sobre nuestros pasos y en lugar de tomar el camino que trajimos decidimos investigar el lado contrario de la acequia, y bingo,todo un bosque subtropical en el que llamaba la atención numerosos palmitos centenarios,puentes colgantes envueltos en exuberante naturaleza, que nos trasladaban a paraísos lejanos, estaban allí frente nosotros.Tras las fotos de rigor para dar
fe de lo que cuento,emprendimos tranquilamente el retorno, salvando zapos que se nos cruzaban por el camino y disfrutando de la gama cromática que nos regaló el atardecer y la puesta de sol.Para cuando llegamos a Istán un manto de estrellas nos envolvía.
Esta crónica está dedicada a Rafael, para que tenga un rápido restablecimiento.
Álbum de Google Fotos (recomiendo verlo en presentación de diapositivas)
Aquí tienes el track de esta ruta:
PANORAMAS