PUNTAL DE VACARES-PICO DEL CUERVO

PUNTAL DE VACARES-PICO DEL CUERVO

Parque Nacional de Sierra Nevada Güejar Sierra (Granada)

30 de abril de 2017

Tipo de sendero: Ruta circular Duración: 12h

Longitud: 28 km Desnivel máximo: 1.078 m Dificultad: Alta

Perspectiva de la ruta.

En la cima del Puntal de Vacares. De izquierda a derecha: Cristobal, Manolo y Antonio.


(Clic sobre las imágenes para ampliarlas)


Perfil de la ruta.

Junto al mojón cimero del pico del Cuervo.


DESCRIPCIÓN DE LA RUTA

Desde Güejar Sierra, la carretea de acceso se alcanza siguiendo las indicaciones de los carteles que hay dentro del pueblo, hasta llegar a un desvío a la izquierda poco después de salir de la población. La estrecha carretera asfaltada que acabamos de tomar, discurre sinuosa por la ladera entre campos de cultivo y viviendas dispersas hasta que un par de kilómetros más adelante encontramos otro desvío, esta vez a la derecha desde donde parte una carretera de iguales características, pero que desciende hasta el fondo del valle, en el que por un puente cruzamos el río Maitena. Al otro lado existe una sucesión de continuas curvas de gran pendiente que van ascendiendo la cara noroeste de la loma Cuna de los Cuartos. El asfalto finaliza una vez superamos el tramo de curvas y de campos de cerezos que aquí, en esta parte de Granada, se cultivan porque el clima permite la maduración tardía y la recolección en verano, cuando en otras partes de España la cosecha finalizó con la primavera. Poco a poco iremos ganando altura por un camino carretero de tierra que en algún punto está deteriorado (aunque es transitable por turismos), pero con cuidado y paciencia lograremos llegar a la cadena de la loma de Maitena tras un recorrido de 12 km desde el pueblo y superar 800 m de desnivel.

Junto a la cadena hay un aparcamiento con plazas limitadas, por lo que de estar completas deberemos estacionar unos cientos de metros antes, donde también existe una explanada habilitada para poder estacionar vehículos.

Iniciamos la marcha atravesando la cadena que limita el acceso libre de vehículos al parque nacional de Sierra Nevada. Unos metros después de cruzar la cadena veremos un sendero a la derecha que abandona el camino y aunque hay varios senderos, todos discurren paralelos y nos llevarán al mismo sitio. Nosotros tomamos el sendero junto a una acequia abandonada que deberemos seguir durante algunos kilómetros. Las vistas que hay a nuestra derecha son impresionantes, ya que nos permiten contemplar la escarpada cara norte de la sierra que muestra buena parte de sus tresmiles cubiertos de la abundante nieve caída unos días antes, tapando la cubierta anaranjada del polvo sahariano que en febrero llegó a la península Ibérica desde el norte de África. Llegamos al vértice geodésico de Papeles (2.424m), primer hito destacado de la ruta del día. Este pico no es más que un vértice geodésico sobre plana cuerda cimera de la loma de Maitena. Continuando la marcha por el sendero que discurre casi llano, alcanzaremos unos cientos de metros antes de llegar al refugio no guardado de Peña Partida, el camino carretero que procede de la cadena donde estacionamos el vehículo. Tras caminar por él, algunos cientos de metros, encontraremos en el refugio varios grupos de montañeros que en esa época del año tienen como objetivo disfrutar de los Lavaderos de la Reina que se encuentra en proceso de deshielo. Nosotros nos detuvimos unos minutos para descansar y charlar con el resto de la gente que por allí había.

Nos ponemos en movimiento y tomaremos el sendero Sulayr que se encuentra frente al refugio, para comenzar a descender las cuatro rampas que nos llevan a las inmediaciones del arroyo del barranco de Peña Partida. Una vez aquí hemos de buscar a nuestra izquierda el sendero que nos llevará por la parte baja de la loma de los Cuartos y paralelos al cauce del río Vadillo, hasta unas cascadas cercanas a la cabecera del río. Este camino, al principio no está muy bien marcado, pues atraviesa alguna pequeña pradera de la que cuesta salir y localizar el sendero por el que continuar adelante, luego avanza entre matorral bajo y es mucho más evidente. En nuestro avance por este sendero, veremos al otro lado del río Vadillo los tajos de peña Partida y una cascada que se cae sobre ellos y en la cabecera del valle a más de tres mil metros, el collado de las Buitreras. Cuando lleguemos a las cascadas paramos unos minutos para contemplar este lugar tan bonito y singular. Atravesamos ahora el río saltando por donde podamos y una vez en el otro lado hemos de comenzar a ascender por el flanco izquierdo de las tajos. Aquí no hay sendero aunque encontramos algún mojón de piedras de señalización. Superados los tajos avanzaremos sobre ellos en dirección oeste por una franja con algo de pendiente, por la que se anda con facilidad y una vez atravesado el barranco de las Majadillas del Puntal, iremos buscando el camino que rodea el gran panderón bajo el puntal de Tajos Negros. Este sendero no está muy marcado sobre el terreno pedregoso y desprovisto de vegetación pero se intuye la zona pateada y la seguiremos casi sin ganar altura hasta alcanzar la cuesta de la Barraca en la loma del Calvario. Aquí hay un mirador con excelentes vistas del Mulhacén, Alcazaba y puntal de Vacares, cubiertos de blanca nieve, así como el valle del río Valdecasillas a sus pies.

Continuamos por la “Vereda de la Laguna de Vacares” en una ascensión mucho más pronunciada, siguiendo un sendero bien definido y sin pérdida posible que se encuentra sobre los prados de Vacares, rodeando el puntal de Tajos Negros. Cuando estamos llegando a lo más alto, hemos de ascender una serpenteante cuesta para salvar una pared algo más vertical, que se supera sin gran dificultad. Una vez arriba avanzaremos en suave pendiente hacia el collado de Vacares, en cuyas proximidades aparece la nieve y desaparece el sendero. Merece la pena detenerse sobre el nevero que pisamos para contemplar el paisaje de las cumbres más altas emblemáticas de Sierra Nevada, a la vez que estudiamos por donde se puede hacer la ascensión que tenemos por delante. También aprovechamos la para calzarnos los crampones.Sin llegar a asomarnos al collado de Vacares, arremetemos la ascensión por los neveros de la cara norte hasta llegar a una rocas que hemos de subir y ya en la cresta decidimos cambiar a la vertiente sur para continuar ascendiendo las rampas finales que tienen pendiente muy acentuada. Avanzamos con cuidado porque bajo nosotros se intuye la presencia de unos cortados. Casi en la cumbre hemos de superar unas rocas para acceder de forma inmediata a lo más alto del Puntal de Vacares (3.136m).

Las vistas desde allí arriba son simplemente maravillosas, pues podemos contemplar al este la cuerda de la sierra hasta el picón de Jerez y el Cerro Pelao, este último es el tresmil más oriental de la sierra. Bajo nosotros la laguna de Vacares aparece completamente cubierta por el hielo y la nieve. Al oeste todos los picos hasta el Veleta con la Alcazaba en primer plano. Permanecimos unos minutos en la cumbre, pero el fuerte viento que había comenzado a soplar durante la ascensión y las nubes que iban cubriendo las cimas, se aproximaban con rapidez, por eso tras hacer las fotos obligatorias de cima, decidimos comenzar el descenso siguiendo la huella que habíamos dejado al subir, caminando con mucho cuidado porque en algunos pasos nos hundíamos considerablemente al estar la nieve demasiado blanda. Una vez llegamos al collado de Vacares, volvemos a ascender siguiendo la cresta que nos lleva hasta el pico del Cuervo y aunque existen mojones, caminamos por donde se podía aguantando el fuerte empuje del viento y la niebla que lamía las cumbres de Sierra Nevada.

Superado el desnivel de aproximadamente 140m desde el collado, llegamos a la cumbre del pico del Cuervo (3.144m). Aquí el viento era tan fuerte y la niebla tan espesa que decidimos variar la ruta prevista pasando al “plan B”, ya que el deseo inicial de haber continuado hasta el puntal de los Cuartos y bajar por la loma hasta los Lavaderos de la Reina hubo de ser abandonado. El nuevo plan consistía en descender directamente los Tajos Negros hasta las cascadas del río Vadillo. Para ello nos dirigimos hacia el cerro del Mojón Alto (3.107m) que se convirtió en el último tresmil de la ruta y posteriormente continuar hacia el puntal de Tajos Negros (2.983m), aunque antes de alcanzarlo nos colamos entre unas rocas de la cresta para abandonar la cuerda de la loma y comenzar un pronunciado descenso por los neveros dejando a nuestra derecha los escarpes de los Tajos negros. Superados los neveros nos espera una ladera pedregosa y sin sendero que vamos descendiendo por donde se puede, desviando nuestro camino hacia la derecha en busca de la cabecera de las cascadas. Poco antes de llegar a nuestro objetivo nos encontramos unos cortados verticales que tuvimos que sortear hacia la derecha hasta que por fin alcanzamos el río Vadillo. Seguimos su cauce hasta la cascada y pasamos al otro lado del río, donde solo nos queda seguir el sendero por el que caminamos esa mañana. Antes de alcanzar las rampas del sendero Sulayir se nos hizo de noche y tuvimos que sacar los frontales para iluminar nuestro camino. Las cuatro rampas las subimos de forma enérgica sacando fuerzas de flaqueza, pues Manolo seguido por Cristóbal tiraban hacia arriba con fuerza pensando en el cabreo de la parienta cuando llegasen a casa. Cuando alcanzamos el refugio de Peña Partida entramos y nos encontramos con un grupo de gaditanos que iba a pasar allí la noche. Nosotros paramos a comer algo mientras descansamos e intercambiamos impresiones con el otro grupo.

Rápidamente retomamos el camino en la noche con niebla cerrada, para caminar durante al menos una hora más por la loma de Maitena, para llegar sobre las 23h al aparcamiento donde nos esperaba el coche.

El descenso hasta Güejar Sierra suponía una hora más de trayecto por lo que cuando llegamos al pueblo ya eran las 24h y sin tiempo para tomar una bien merecida cerveza, Manolo y Cristóbal se montaron en su coche para volver a casa, aunque la bronca ya la tenían asegurada. Yo con más tranquilidad y sin nadie que me increpe por tardar, regreso a Sevilla parando para descansar y comer algo en el área de servicio de Loja. Cuando llegué a casa eran las 4 de la madrugada y tras una ducha caigo rendido en la cama y sumido en un profundo y reparador sueño me despido de un día vivido tan intensamente.

ÁLBUM DE GOOGLE FOTOS

(Este álbum cuenta una historia cronológicamente ordenada, por lo que es recomendable ver en presentación de diapositivas. Pero antes pon el fondo musical que más te guste, para que visualizar más de 100 fotos resulta más ameno )

Aquí tienes el track de la ruta:

" PUNTAL DE VACARES-PICO DEL CUERVO "

PANORAMAS

Caminando sobre la loma de Maitena en las proximidades del refugio de Peña Partida. Al frente el Picón de Jerez, loma y puntal de los Cuartos, collado de las Buitreras, Cerro del Mojón Alto y puntal de Tajos Negros.

Camino del río Vadillo, con los senderos de ascenso a la ida y descenso a la vuelta.

Panorama desde la loma del Calvario del valle del río Valdecasillas y cuerda de los tremiles de Sierra Nevada.

Valle del río Valdeinfiernos y cuerda de tresmiles entre los picos Juego de Bolos y Veleta.

Cara norte de los picos Alcazaba y Mulhacén.

Ascensión por la Vereda de la laguna de Vacares en la loma del Calvario. Al fondo Alcazaba, Mulhacén y puntal de la Caldera.

Cristobal en el sendero Vereda de la Laguna de Vacares.

Panorama desde el collado de Vacares al pico Veleta.

Picos Puntal de Vacares, puntal de las Calderetas, Alcazaba, Mulhacén y puntal de la Caldera.

Vistas desde las proximidades del collado de Vacares y puntal de Vacares en primer término.

Camino de ascensión al puntal de Vacares.

Neveros en la cara norte del collado de Vacares y huella dejada por Manolo y Cristóbal.

Panorama oriental de los tresmiles de Sierra Nevada desde la cima del puntal de Vacares y camino a seguir hasta el pico del Cuervo.

Vista hacia el este desde el puntal de Vacares con Cristóbal en primer término.

Alcazaba desde el puntal de Vacares.

Cerro de los Machos y Veleta cubierto por las nubes desde el pico del Cuervo.

La Alcazaba asoma entre las nubes, desde el cerro del Mojón Alto.