CIRCULAR LAGUNAS DEL TRAMPAL-CALVITERO-LAGUNA DEL DUQUESIERRA DE CANDELARIO-BEJAR
Solana de Ávila (Ávila) 13 de octubre de 2012
Tipo de sendero: Circular Distancia aprox. : 22km Desnivel máx : 1.000n
Dificultad: Alta Desnivel acum. subiba/bajada: 1.300m Duración: 12h
DESCRIPCIÓN DE LA RUTA
El pasado puente del Pilar lo pasamos en Gredos. Normalmente vamos allí solo en primavera, pero este año quisimos además experimentar el otoño. Lo malo es que esta estación se ha retrasado y, en realidad, el verano sigue aún vigente por aquella zona. El caso es que el viernes día 12 Montse, Antonio y yo viajamos con destino Tornavacas (Ávila). En el camino nos detuvimos en Mérida, visitando el teatro y anfiteatro romanos y el museo temático correspondiente.
Al día siguiente, sábado, hicimos una ruta circular de unos 21 kms por la Sierra de Candelario. Partimos a las 9 de la mañana de la central hidroeléctrica de El Chorro. Fuimos subiendo progresivamente por pendientes suaves. Los caminos estaban poblados con numerosos hitos o mojones, por lo que apenas fue necesario consultar el GPS durante esta primera parte de la ruta. Gredos nunca decepciona y, a pesar de la vegetación seca y ausencia de flores, es imposible mantenerse indiferente ante el paisaje. A ambos lados del camino se elevaban gigantescas moles graníticas de tonalidad verdosa debido al liquen adherido. El día estaba despejado, fresco, sin que llegásemos a sentir frio. A esa hora temprana de la mañana, sin embargo, una densa masa de nubes blancas cubría las altas cumbres situadas al norte. Pronto nos topamos con las primeras lagunas ubicadas en sendos circos glaciares. La primera de ellas retenía el agua debido a un muro de contención hecho por el hombre, pero las siguientes (Lagunas del Trampal) eran fosas totalmente naturales, rodeadas de montañas altísimas. Sorteamos algún que otro riachuelo, pero nada que ver con la infinidad de cursos de agua que inundan estas tierras durante el deshielo. Poco a poco el sendero fue haciéndose más empinado y también más accidentado, obligándonos a trepar y saltar de roca en roca. Finalmente alcanzamos la cresta montañosa, desde donde apreciamos unas vistas espectaculares tanto del valle que habíamos dejado atrás como de las formaciones situadas más al norte.
Giramos entonces hacia nuestra derecha para continuar la marcha por la Cuerda del Calvitero. Este es un tramo horizontal sin apenas desnivel que nos llevó hasta el cerro del mismo nombre (2397 m). Dada nuestra posición, el Pico Calvitero se nos presentó como una modesta elevación del terreno. Para entonces el cielo estaba totalmente despejado, de forma que pudimos divisar en la lejanía el extremo superior del Almanzor y el Corral del Diablo. Este último lo recorrimos el pasado Junio. Volvimos por el mismo camino, pasando de largo el punto (Portilla de la Ceja) por el que habíamos accedido a esta parte de la sierra y acercándonos hasta el Canchal de la Ceja. Como su nombre indica es una zona curva de la cresta montañosa que da acceso a la Cuerda del mismo nombre. Por aquí se suponía que debíamos comenzar a descender. Antes, sin embargo, seguimos cresteando en dirección suroeste, camino del Torreón (2400 m). En el camino nos detuvimos a admirar las Agujas, unas enormes formaciones rocosas planas y puntiagudas dispuestas en serie, una junto a otra, en forma apilada. Solo Antonio llegó a alcanzar el Torreón, pues para acceder a él es necesario aventurarse por un paso estrecho con poca sujeción. Montse y yo le esperamos pacientemente.
Eran las 6 de la tarde cuando emprendimos el descenso. Para ir seguros y no despistarnos decidimos que a partir de aquí seguiríamos fielmente el track. Este consistía en un recorrido oblicuo que, partiendo del Canchal de la Ceja, recorría en diagonal la sierra hasta llevarnos a la Laguna del Duque, también llamada de Solana. De todos modos no tuvimos otra opción, porque los hitos o mojones, antes tan numerosos y que tan útiles nos habían sido durante el ascenso y la marcha por la parte superior, desaparecieron prácticamente en el camino de descenso. Y eso fue lo malo, que tampoco había camino, sendero o similar. Resulta inexplicable que esta ruta que aparece recogida en bastantes guías de la zona carezca de un camino definido. El caso es que en seguida nos vimos engullidos por un piornal. Si alguien ha experimentado esta experiencia sabrá a lo que me refiero. Es absolutamente desesperante intentar avanzar a través de los troncos entrelazados de estas plantas. No ves lo que pisas y en cualquier momento puedes doblarte un tobillo o algo peor, amén de experimentar todo tipo de arañazos y fustigaciones. Para colmo había rocas resbaladizas y zonas verticales imposibles de superar. Marchábamos lenta y trabajosamente. Comenzaba a oscurecer. Cuando pensábamos que habíamos dejado atrás los piornos, el track volvía a dirigirnos hacia arriba. ¡¡1300 metros de desnivel a paso de tortuga!! Para cuando llegamos a pie de la laguna la noche se nos había echado encima. No estábamos lejos del lugar donde habíamos estacionado el coche, pero tampoco era cuestión de arriesgarnos acelerando la marcha. De modo que continuamos andando con tranquilidad, prudentemente, bordeando la laguna. Ya al final de esta nos topamos con un grupo de personas. Dos padres llevaban a sus tres hijos pequeños a pasar la noche en un refugio cercano (¡Hay gente pa tó!). Nos aseguraron que estábamos cerca del punto de partida y así fue. Junto al coche encontramos a otros excursionistas conocedores de la zona. Nos comentaron lo frustrante y doloroso que resultaba bajar desde el Canchal de la Ceja debido a la ausencia de sendero reconocido.
Nuestros cuádriceps y rodillas estaban machacados, pero aún así al día siguiente, domingo, hicimos una ruta de unos 12-15 kms por la Garganta de los Infiernos. Esta es una zona preciosa que Antonio y yo ya visitamos el pasado Junio, pero que entonces no pude disfrutar por tener un pie dolorido. Quise quitarme la espinita y por eso propuse hacerla. El camino de ida fue exactamente igual al de la vez anterior. Tras pasar junto a los Pilones, marchamos por un camino a media ladera hasta llegar al Puente Nuevo, una bonita construcción de piedra. La vuelta, en cambio, la hicimos por el lado opuesto, una vez cruzamos el puente. Y he aquí que nos adentramos en un denso y húmedo robledal que luego se convertiría en castañal, con un sotobosque de helechos de lo más pintoresco. Así fue como, sorprendentemente, experimentamos el otoño, lo que inicialmente buscábamos y que ya no esperábamos encontrar. “Bien está lo que bien termina”, comentó Montse y todos estuvimos de acuerdo.
Nota: Como dice Ángel en la crónica, el descenso desde la cima de la Ceja hasta la laguna del Duque, se hace sin dificultad hasta que nos encontramos con el piornal que hay que atavesar casi al final de la cuerda, pero si estamos atentos al track, se supera sin gran dificultad. Posteriormente llega el descenso hasta la laguna del Duque, que nosotros hicimos siguiendo un track bajado de wikiloc. Como quien lo subió no hacía ninguna observación, lo seguimos fielmente, dándonos cuenta que por donde nos conducía no había sendero y algunos tramos eran expuestos e incómodos, pero por lo avanzado de la tarde nos vimos obligados a continuar. He estado buscando en wikiloc otras rutas y encontré una en la que este descenso lo hacía por otro lugar, con menos pendiente y que se aproxima mucho a la descripción que se hace de la ruta en libro "Senderos de Gredos" de "Desnivel ediciones". He corregido por tanto en nuestro track, este tramo de la ruta, con el convencimiento de que el descenso por esa zona es el correcto. Espero que tengáis la oportunidad de comprobarlo y de disfrutarlo.
Crónica de la ruta escrita por Ángel Velasco en el foro de CMG.
Álbum de Google Fotos (Ver en presentación de diapositivas)
Aquí puedes descargarte el Track de la ruta:
PANORAMAS
1ª Laguna del Trampal.
Vista atrás, en la que vemos la 1ª laguna del Trampal y su dique.
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2ª Laguna del Trampal.
Vist de las 2ª y 3ª lagunas del Trampal.
Caminando hacia el vértice geodésico del Torreón.
Portilla Hoya de Moros.
Garganta de la laguna del Duque, con algunas lagunillas en su parte más alta.
Paso con cadena, antes de llegar al Torreón.
Valle del Jerte y sierra de Tormantos.
Laguna del Duque.