fue durante un recital en la Universidad de Utha.
los poetas se quedaron sin priva
y mientras uno leía
2 o 3 más
nos metimos en un coche
para ir a una bodega
pero en la carretera nos topamos
con los coches que iban al estadio de rugby.
éramos el único coche que quería ir en dirección contraria,
nos tenían pillados: 38.000 contra uno.
nos plantamos en nuestro carril y tocamos la bocina.
nos respondieron 400 coches.
se acercó el madero.
-mire, agente- dije-, somos poetas y necesitamos echar un
trago.
-den la vuelta y entren en el estadio -contestó el agente.
-mire, queremos echar un trago. no queremos ver el partido de futbol. nos da igual quién gane. ¡somos poetas y tenemos un recital en el Festival de Poesía Subacuática en la Universidad de Utha!
– el tráfico sólo puede circular en una dirección – contestó el madero-,
¡den media vuelta y entren en el estadio!
-mire, tengo que recitar dentro de 15 minutos. ¡soy Henry Chinaski! ha oído hablar de mí, ¿verdad?
¡den media vuelta y entren en el estadio! – insistió el madero.
-a la mierda – dijo Betsy, que iba al volante,
subió el coche a la acera
y atravesamos el césped del campus
dejando marcas de 2 centímetros de profundidad.
yo iba un poco tocado y no sé cuánto tardamos
ni cómo llegamos allí
pero de pronto estábamos en la bodega
compramos vino, vodka, cerveza, whisky, lo cogimos todo y nos largamos.
volvimos al coche,
regresamos, leímos hasta dejar al público con el culo pegado al asiento,
recogimos los cheques y partimos entre aplausos.
UCLA ganó el partido
nosecuántos a nosequé.
Charles Bukowski en Los placeres del condenado [2020]
(The Pleasures of the Damned) (1951-1993)
Trad. Ciro Arbós
38,000-to-one
it was during a reading at the University of Utah.
the poets ran out of drinks
and while one was reading
2 or 3 of the others
got into a car
to drive to a liquor store
but we were blocked on the road
by the cars coming to the football stadium.
we were the only car that wanted to go the other way,
they had us: 38,000-to-one.
we sat in our lane and honked.
400 cars honked back.
the cop came over.
«look, officer,» I said, «we’re poets and we need drink.»
«turn around and to the stadium,» said
the officer.
«look, we need a drink. we don’t want to see the
football game. we don’t care who wins. we’re poets, we’re
reading at the Underwater Poetry Festival
at the University of Utah!»
«traffic can only move one way,» said the cop,
«turn your car around and go to the stadium.»
«look, I’m reading in 15 minutes. I’m Henry Chinasky!
you’ve hear of me, haven’t you?»
«turn your car around and go to the stadium!» said the cop.
«shit,» said Betsy who was at the wheel,
and she ran the car up over the curb
and we drove across the campus lawn
leaving tire marks an inch deep.
I was a bit tipsy and I don’t know how long we drove
or how we got there
but suddenly we were all standing in a liquor store
and we bought wine, vodka, beer, scotch, got it and left.
we drove back,
got back there, read the ass right off that audience,
picked up ourchecks and left to applause.
UCLA won the football game
something to something.