25/04/2017

Receta

Cheesecake de mandarina

(para molde o aro de repostería de 20 cm de diámetro y 6 cm de alto)


Ingredientes para la base de galletas:

180 gr de galletas María 

110 gr de mantequilla


Ingredientes para el relleno:

200 ml de leche condensada

330 gr de queso cremoso (tipo Philadelphia), a temperatura ambiente

100 ml de nata para montar, bien fría

150 ml de zumo de mandarina, recién exprimido

1 cucharadita de ralladura de mandarina

5 láminas de gelatina (gelatina neutra en hoja)

50 ml de leche


Ingredientes para la cobertura:

335 ml de zumo de mandarina, recién exprimido

4 láminas de gelatina (gelatina neutra en hoja)



Preparación:

  • Disponer sobre un plato o una fuente de servir un molde sin la base o un aro de repostería de 20 cm de diámetro. Forrar las paredes del molde (sin la base) o el aro con acetato de 6 cm de ancho. Para que se sujete bien el acetato, pegar los extremos del mismo con un poco de celo. También es muy importante cortar una tira de acetato un poco más grande que el molde, para que no haya hueco entre los extremos de la misma y de esta forma evitar que luego a la hora del montaje se nos salga el relleno para fuera.
  • Derretir la mantequilla en el microondas (con unos 20 - 30 seg. suele ser suficiente) y dejar enfriar (es muy importante dejar enfriar la mantequilla).
  • Triturar las galletas casi hasta el punto de grano fino y vaciarlas en un bol. No hay que triturar las galletas muy muy finas, a punto de polvo por ejemplo (más abajo os explico porque), es preferible que la mezcla triturada esté granulosa.
  • Añadir la mantequilla derretida y fría a las galletas trituradas, y mezclar con un tenedor o con las manos hasta integrar bien.
  • Vaciar esta mezcla en el molde preparado y extender en la base con la ayuda de una cuchara, presionando ligeramente para que se compacte (no presionar demasiado, porque si no convertiríamos la base en un bloque duro y pesado, que luego nos costara cortar).
  • Meter en la nevera y mientras ir preparando el relleno del cheesecake.
  • Hidratar las láminas de gelatina en abundante agua fría (el truco para que queden bien hidratadas es que el agua esté bien fría y que las láminas queden completamente cubiertas).
  • Mientras, batir con una batidora de varillas a velocidad media, el queso crema con la leche condensada y la nata, hasta que la mezcla se vuelva bien cremosa y espesa. Por último añadir el zumo y la ralladura de mandarina y mezclar hasta lograr que se integre del todo. Reservar.
  • Una vez estén las láminas de gelatina hidratadas (unos 3 - 4 minutos suelen ser suficiente) escurrirlas bien del agua y verterlas en un bol con los 50 ml de leche caliente. Mezclar bien con una cuchara hasta que la gelatina se haya diluido o fundido completamente en la leche (el truco para que se disuelvan bien es que la leche esté caliente, no hirviendo pero caliente). Dejar templar la gelatina unos minutos, o hasta que no queme al tacto.
  • Ya templada la gelatina, incorporarla a la mezcla del cheesecake y batir hasta integrar.
  • Volcar esta preparación sobre la base de galletas que teníamos en el molde en la nevera.
  • Llevar a la nevera por unas 2 horas, o hasta que al tocar se sienta cuajada la mezcla. 
  • Por último, solo nos falta preparar la gelatina de mandarina. Para ello, poner a hidratar las láminas de gelatina en abundante agua fría.
  • En un cazo poner una tercera parte del zumo de mandarina y calentar al fuego (el zumo tiene que estar caliente pero no hirviendo). Apartar del fuego.
  • Una vez estén las láminas de gelatina hidratadas escurrirlas bien del agua y agregarlas al cazo con zumo de mandarina caliente y remover hasta que se disuelvan bien. Mezclar esta preparación con el resto del zumo y colar.
  • Volcar la gelatina sobre el cheesecake que ya debe estar con cuerpo después de unas horas en la nevera.
  • Meter el pastel una última vez a la nevera durante 4 - 5 horas para que cuaje la cobertura (o preparar de un día para otro). 
  • Pasado el tiempo de reposo, sacar de la nevera y desmoldar con cuidado, pasando un cuchillo (aunque hemos forrado las paredes del molde con acetato para facilitar el desmoldado es importante pasar el cuchillo por el borde, ya que la gelatina se suele pegar en el acetato).
  • Degustar tal cual o con un poco de nata montada.

Observaciones:

 Se puede añadir azúcar a la cobertura gelatinosa si las mandarinas o las naranjas son muy ácidas.

 Para la base de galleta yo he usado galletas María, pero si sois fans de la digestive o las oreo podéis sustituirlas por una de estas o las que a vosotros más os gusten.

 Si no disponéis de aro de 20 cm y acetato podéis elaborar el cheesecake en un molde desmontable de 20 o 22 cm, normal y corriente.

 Como os he mencionado anteriormente este cheesecake en vez de con mandarina se puede elaborar con naranja, o cualquier otro cítrico e incluso con frutos rojos. Si decidís elaborarlo de limón por ejemplo tendréis que añadir azúcar, tanto en el relleno como en la cobertura.


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