LA NO-EXISTENCIA Y LA SUPERVIVENCIA EN LA JUNGLA DE LA MENTE


¿Dónde está esta mente? 

 

Si la buscamos, o incluso si intentamos intuir dónde está, no la podemos encontrar. Y sin embargo, parece que la Memoria le sirve y la Cognición juega su papel con medios hábiles. La Conciencia es meramente una pantalla en la que de hecho poco ocurre. A pesar de ello, en la práctica y las enseñanzas del Dharma decimos que no hay nada fuera de esta Mente.

 

El primer verso del Dhammapada reza: "Todas las cosas van precedidas por la mente, son guiadas por la mente, son creadas por la mente".

 

No obstante, cuando intentamos encontrar la mente con la mente, nos ponemos en situación de abrir la caja de Pandora al declarar que la mente se ha inventado a sí misma.

 

Es fácil ver por qué una persona corriente podría empezar a pensar que los que siguen el Budadharma están locos y preguntar: "¿Os habéis vuelto dementes?", a lo cual la respuesta Chan obvia sería "¿Qué mente?" [*en inglés hay un juego de palabras que se pierde].

 

Pero sería más amable atacar el problema y hablar de las impresiones ilusorias del estado de mente. Podemos declarar con seguridad que la mente humana es confundida, adquisitiva y aversiva en distintos grados en todas las personas no despertadas. Para simplificarlo más, podemos decir que estos tres factores, cuando están en funcionamiento como resultado de la actividad de la Identidad, están en conflicto constante entre sí, con lo cual la Mente está agitada.

 

Quizá preguntéis: ¿puede haber agitación de la Mente sin que exista una Mente?

 

Sí, si declaramos que la Mente, la Ilusión, genera la agitación. Pero eso no nos saca del aprieto.

 

                                                             

LA MENTE ILUSORIA

 

Quizá tendría más sentido si declaramos que es la Agitación la que genera la presencia de una mente ilusoria, y que la misma Mente busca razones y le da la vuelta al concepto, decidiendo que es la Mente la que genera la agitación.

 

Es mucho más fácil por tanto imaginar que dentro de cada ser humano hay agitación, que colocamos en un recipiente que llamamos "la mente".

 

Ahora bien, cuando contemplas una postal de la jungla resulta encantadora y hermosa, y si estás ahí sabiendo que a veinte metros está tu piscina y que tus maletas y amigos están en ese hotel de cinco estrellas, entonces todo está bien.

 

Pero si estás empapado, cansado y hambriento, no sabes dónde estás, no tienes mapa, guía ni brújula, está empezando a diluviar como suele en los trópicos, haciendo que salgan las serpientes y otras criaturas, y no tienes respuesta a las preguntas "Y ahora, ¿dónde voy?" y "¿Qué hago?", entonces es posible que te hagas una idea de cómo es la Jungla de la Mente bajo esas circunstancias.

 

 

LA MENTE SIN AGITACIÓN

 

La pregunta que surge entonces es: "Si no hay agitación, ¿desaparece la Mente?"

 

No, no desaparece. Es así porque durante miles de años esta mente se ha vinculado a laAwareness de Estar Vivo, y la conciencia cognitiva de estar vivo automáticamente provoca la presencia de la Mente.

 

Pero al instante que se dispara una palabra o concepto, la Mente es devuelta a la Jungla.

 

Quizá estés tranquilo y en silencio, pero esa Jungla está ahí esperando a que tu cognición le envíe un S.O.S. a la conciencia en cualquier momento en el que aparece una palabra o un concepto.

 

La mejor solución es aclarar toda esta confusión, adquisitividad y aversión, y, cuando abres ese libro de la selva, ver que esta mente está potencialmente llena de palabras, conceptos y experiencias cognitivas conectadas.

 

Si sueltas todas esas palabras, conceptos y experiencias, entonces la Mente deja de existir en cuanto a ser consciente de ella.

 

Sigue ahí. No está Vacía, pero está haciendo lo que se supone que debe hacer –sea lo que sea.


LA MENTE INEXISTENTE

 

Ahora, para los que de verdad quieren saber qué está pasando en esa Mente inexistente, intentaré explicarlo.

 

Nada Existe ahí, ni siquiera esa vegetación de la jungla. Y sin embargo, opera a la perfección para la Supervivencia Humana. Opera correctamente y de acuerdo con el Dharma Natural, porque el sistema humano emplea para su funcionamiento el lenguaje de las Experiencias No-Cognitivas. Además, todas las experiencias convergen en cuatro experiencias nada más.

 

Son la Verdadera Compasión, el Verdadero Afecto Benevolente, la Verdadera Alegría y la Verdadera Ecuanimidad. Así pues, podríamos decir que la Mente es en realidad solo una Experiencia Indefinible. No es ninguna sorpresa que no la encuentres si la buscas.

 

Pero como sabemos que la Mente no existe, podemos declarar que la mente no-agitada es generada por "La Sola Experiencia Indefinible", que consiste de las cuatro Experiencias de la Verdadera Compasión, el Verdadero Afecto Benevolente, la Verdadera Alegría y la Verdadera Ecuanimidad.

 

Pero entonces debemos preguntar, ¿cuál es la función de esos cuatro estados que en el Dharma Chan llamamos Sublimes?

 

Es la Supervivencia Humana.

 

Cada uno de estos Cuatro Estados Sublimes, que son Principios Femeninos, genera una Expresión Masculina correspondiente, que se convierte en actuación para la Supervivencia de UNO MISMO (SELF), equilibrada completamente con las otras tres, que son la Supervivencia de la TRIBU Apropiada, de las CRÍAS de todas las criaturas y del AMBIENTE que los sustenta a todos.

 

Para la mayoría, dado que no son estudiantes del Seminario, esta será una idea extraña.

 

Pero qué desarrollo maravilloso de la Evolución Natural: la Virtud Natural es la Supervivencia Natural.

 

Ahora examinemos dos ecuaciones:

 

La Mente Verdadera la produce la Virtud Natural.

 

La Mente Manchada la produce la Agitación del Deseo y Apego de la Identidad.

 

CÓMO TOCAR LA MADERA SIN TALLAR

  

LA MENTE VERDADERA

 

La única cosa que puedes hacer para acercarte es tocar las experiencias internas de Compasión, Afecto Benevolente, Alegría y Ecuanimidad, experimentando estos cuatro elementos por experiencia directa.

 

Se parece a acudir a una entrevista de trabajo donde te insisten en que debes tener experiencia en cierta profesión antes de que puedas trabajar en esa empresa, pero esa empresa es la única donde puedes obtener la experiencia que necesitas.

 

 

LA SOLUCIÓN

 

Así que la pregunta es: ¿qué se puede hacer?

 

No puedes usar la compasión, el afecto benevolente, la alegría ni la ecuanimidad mundanas, porque solo consisten de palabras y frases que han instalado ahí la religión, el Estado, las costumbres y la educación para mantener el status quo del Samsara Manchado.

 

Ni siquiera puedes usar las Experiencias Cognitivas de la Compasión y demás que has acumulado en tu vida, porque están manchadas por palabras y conceptos.

 

Lo único que puedes hacer es, por vía de la Contemplación Correcta con tranquilidad, encontrar las Últimas Conceptualizaciones individuales de la Compasión, el Afecto Benevolente, la Alegría y la Ecuanimidad, y luego, dentro del Devenir de la Contemplación, simplemente descansar ahí, morar ahí hasta que pases al otro lado, a las experiencias subliminales no cognitivas de la Verdadera Mente de Compasión y las demás.

 

 

LOS GRANDES IMPEDIMENTOS

 

Ahora surge un gran problema si tu Identidad está presente o si existe el objetivo de "ir más allá de las Experiencias Cognitivas".

 

Solo hay una manera de superar este problema, y es empezar con la Última Conceptualización de la Ecuanimidad.

 

Eso quiere decir que los resultados de tu búsqueda, que es una no-búsqueda, deben estar completamente libres de cualquier expectativa de resultados o consecuencias de tu búsqueda, incluso para la propia Ecuanimidad.

 

Parece entonces que estamos en el mismo apuro en que estábamos con la Mente. No puedes alcanzar la Ecuanimidad sin tener Ecuanimidad. Pero por suerte no es así.

 

 

LA GENEROSIDAD COGNITIVA

 

Debes empezar con la Generosidad Cognitiva. Después de un rato empezarás a captar la idea de que la Generosidad no es lo mismo que la Benevolencia.