Ángel para un final

Cuentan que cuando un silencio

aparecía entre dos,

era que pasaba un ángel

que les robaba la voz.

Y hubo tal silencio el día

que nos tocaba olvidar

que, de tal suerte,

yo todavía

no terminé de callar.

Todo empezó en la sorpresa,

en un encuentro casual,

pero la noche es traviesa

cuando se teje el azar.

Sin querer se hace una ofrenda

que pacta con el dolor

o pasa un ángel,

se hace leyenda

y se convierte en amor.

Ahora comprendo

cuál era el ángel

que entre nosotros pasó.

Era el más terrible,

el implacable,

el más feroz.

Ahora comprendo en total

este silencio mortal.

Ángel que pasa,

besa y te abraza,

ángel para un final.

(1977)