8 tomates de pera: pequeños, maduros y a temperatura ambiente
½ pimiento verde italiano y limpio
¼ de cebolla: pelada, limpia y partida en trozos
1 trocito de pepino (unos 4 dedos)
1 diente de ajo
50 ml de aceite de oliva virgen de sabor suave
½ cucharadita de vinagre de manzana
250 ml de agua
Sal marina al gusto (yo agrego 1 cucharadita)
Preparación
Pelaremos, partiremos los tomates en trozos y los iremos echando en un bol hondo o en el vaso de la licuadora.
Añadimos la cebolla.
Pelaremos, cortaremos en trozos el pepino y los agregaremos al bol. Os recomiendo que lo probéis primero, por si amarga.
Retiraremos las membranas y las semillas del pimiento, lo partiremos en trocitos y los incorporaremos.
Chafamos un poco el ajo con ayuda de un cuchillo, para poder pelarlo más fácilmente, lo cortamos en trozos y los añadimos al bol.
Verteremos el agua y el chorrito de vinagre.
Y por último, la sal.
Trituramos bien con la batidora.
Una vez tengamos todos nuestros ingredientes bien triturados, echaremos el aceite en forma de hilo, sin dejar de batir. Esto lo hacemos para obtener una mezcla mucho más cremosa.
Probaremos y rectificaremos con sal, si fuera necesario.
Cubriremos el bol con una tapadera o con film transparente, y lo llevaremos a la nevera hasta que nuestro gazpacho esté bien frío.
Pasado el tiempo, serviremos; podéis colarlo antes, yo no suelo hacerlo porque me encanta cremosito.
Decoramos a nuestro gusto; en mi caso voy a poner trocitos de pimientos y pepino, para dar un toque súper colorido y alegre.