Carta a mis pretendientes
por Luz
Anthony
Siempre fuiste para mí un gran chico, cuando te conocí te confundí con otro joven que había conocido tiempo atrás, el cual causo una grata impresión en mi, por años pensé en él sin saber quién era y cuando te conocí sentí que eras tú, conforme paso el tiempo me di cuenta que no era así.
Sin embargo te empecé a quererte por ti mismo, eras tan dulce, tan tierno, que poco a poco me fui enamorando de ti, si, me enamore con ese amor infantil que se siente cuando uno es una niña.
Me sentía tan feliz a tu lado, sentía que todo era maravilloso solo porque tú existías, jamás olvidare los paseos a caballos que compartimos, la rosa que me regalaste. En ese entonces éramos unos niños descubriendo que se puede sentir tanto amor por alguien más, un sentimiento que hasta ese momento era desconocido para mí, fue difícil aceptar tu muerte y más difícil saber que nunca más te volvería a ver.
Te doy las gracias por todos los momentos vividos, por las alegrías compartidas, por quererme de la manera que lo hiciste, por velar por mi durante tanto tiempo, ahora soy feliz, muy feliz
Candy
Stear
Cuando te conocí me sentí tan tranquila a tu lado, siempre fuiste para mi alguien alegre, vivaz y muy gentil, me tratabas de una manera especial, siempre inventando algo, tratando de que lo probara, era tan divertido descubrir que no funcionaban, pero aun así me gustaba compartir contigo esos momentos, me hacías reír con tanta facilidad.
Sé que nunca mostraste tus sentimientos hacia a mí, pero en el fondo sé que te gustaba, aunque te agradezco mucho que lo ocultaras tan bien, estoy segura de que encontraste el amor en Paty, me hubiera gustado compartir contigo más tiempo, fue difícil para mí al igual que para los demás saber de tu muerte, una muerte tan prematura y con mucho dolor pues nunca pudimos despedirnos de ti, pero sé que desde el cielo me cuidas, que desde el cielo velaste por mí, sé que te alegrara saber que ahora soy muy feliz.
Candy
Archie
Tengo tantas cosas que decirte, de mis tres paladines eres él que siempre ha estado a mi lado, cuando te conocí pensé que eras un chico muy guapo pero que solo te preocupabas por las apariencias, que tu mayor orgullo era ser un Andrew y vestir bien, con el paso del tiempo me di cuenta de lo lindo, tierno, amable que podías ser que eras más que solo una cara bonita y que dentro de tu corazón se alberga una persona honesta, leal y sincera.
Sé que te enamoraste de mi, sé que fue difícil para ti superar el hecho de que prefiriera a Anthony y tu decepción cuando me interese por Terry, eres mi mejor amigo, te quiero mucho y sé que te rompí el corazón más de una vez, pero aun así siempre te mantuviste a mi lado, siempre fuiste leal, nunca me presionaste y sobre todo tomaste de la mejor manera mis elecciones amorosas.
Ahora ambos somos felices, tu al lado de Annie y yo ya sabes con quien, sabes que soy muy feliz y sé que te alegras por mi tanto como yo por ti.
Te agradezco todas las atenciones que has tenido conmigo, por ser mi paladín hasta el final, se que siempre contare contigo, te quiero mucho.
Candy
Terry
Es difícil para mí escribir estas líneas después de todo lo que paso entre nosotros, se que al igual que yo en algún momento pensamos que estaríamos juntos para siempre pero las cosas no salieron como ambos esperábamos, después de todo no éramos el uno para el otro aunque lo intentamos más de una vez, tu melancolía, tu rebeldía fue algo que me llamo la atención pero tus actitudes no siempre fueron las mejores para mi.
Por alguna razón que desconozco nunca te gusto que guardara en bello recuerdo de mi primer amor, mucho menos te gustaban mis primos que solo trataban de ser gentiles contigo, era difícil siempre estar tratando de animarte, de mostrarte lo bello de la vida.
Lo nuestro no pudo ser más por nosotros dos, que por alguien más, yo empecé a convivir con mi mejor amigo y para ti era primordial sobresalir en tu carrera, nuestros encuentros siempre eran imposibles y nuestro amor era tan débil que al final no supero, la distancia, el alejamiento y sobre todo la espera, mucho menos la falta de confianza de tu parte, el no contarme lo sucedido con Susana.
Nuestro adiós se dio mucho antes, aquella tarde en que partiste de Inglaterra en el barco que nunca alcance, aquella tarde que partiste sin decir adiós, lo demás fue un esfuerzo por recuperar parte de lo que teníamos y nunca volvió.
Ese día de nuestra despedida me pediste que fuera feliz y hoy después de mucho tiempo te puedo decir que lo soy, soy muy feliz al lado del hombre que amo, al lado del hombre que siempre me amo.
Siempre serás parte de mi vida, de esa vida que me llevo a encontrar al verdadero amor.
Candy
Niel
Sabes pensé mucho en escribir esta carta, sé que no la esperabas pues ni yo misma sabia que lo haría, pero al final me decidí hacerlo, solo tengo una cosa que agradecerte, que te hallas empeñado en casarte conmigo, de esa forma me di cuenta de a quién amaba sin saberlo, pero aun así solo puedo decirte que la forma en que me demostraste tu amor no fue la correcta.
Espero que en tu vida puedas algún día encontrar el verdadero amor y seas capaz de comportarte a la altura, no te deseo ningún mal, en el fondo sabes que no soy rencorosa y que mi corazón es bondadoso y por eso espero que encuentres tu felicidad así como yo encontré la mía.
Candy
Albert
Albert, Albert, Albert, lo primero que me viene a mi mente al recordarte es esa paz, tranquilidad y calma que siempre encontré a tu lado, te convertiste en mi compañero, mi amigo, mi cómplice, mi confidente, la persona en la que podía contar cada que lo necesitaba, tus brazos siempre fueron un refugio para mí.
Sé que muchas cosas han pasado en nuestras vidas y se que muchas más pasaran pero no puedo olvidar esos momentos compartidos, esos momentos en que al estar a tu lado me sentía feliz, completa, me sentía en mi hogar, un hogar que se convirtió en algo necesario para mi, conforme paso el tiempo, un hogar que siempre anhele aun sin saberlo.
Durante nuestra convivencia vivimos como una pareja y a pesar de que te conté sobre mi primer amor ese joven al que llamaba mi príncipe, aun así no te enfadaste o te molestaste, pero fue durante esa convivencia entre nosotros que pude darme cuenta de lo mucho que te quería y te amaba sin saberlo, sin pensarlo te convertiste en mi amor, en ese amor verdadero, que al sentirte perdido y lejos de mí, se convirtió en dolor y en una necesidad urgente por encontrarte y decirte por fin lo mucho que significabas para mi.
Para mí fue una gran sorpresa saber quien eras en realidad, saber que me amabas y la guinda del pastel saber que por fin había encontrado a mi Príncipe, aquel que había conocido tiempo atrás.
Albert te quiero, te amo y estoy segura que tú sientes lo mismo por mi.
Candy
Por fin he terminado de escribir todas estas cartas, por fin he podido dejar todos esos recuerdos atrás y estar lista para mi gran día, para entregarme al hombre que amo, el día de mañana, observo mi ajuar de novia el que la tía abuela me ha ayudado a elegir, el que he esperado lucir solo para él, porque por fin he encontrado mi felicidad, en la persona que siempre estuvo a mi lado, la persona que siempre me amo aun sin yo saberlo.
Él que compartió conmigo alegrías y tristezas que permaneció a mi lado a pesar de la distancia, que supo encontrar el camino hacia mi aún en su nublada memoria, en la persona que añore desde niña, que siempre anhele, esa persona que me hace latir mi corazón con su solo presencia y que con su voz dulce y su encantadora sonrisa me trasmite esa paz, esa calma y esa tranquilidad que siempre he deseado, en cuyos brazos encontré refugio y un hogar, cuyos labios solo hablan del profundo amor que me profesa, si, esa persona es Albert, mi Príncipe de la colina, mi pareja, mi verdadero amor.