"FUISTE MIA"
MINI FIC POR ALIZ ANDREW
ALBERT, EN TU CUMPLEAÑOS OJOS HERMOSOS.
2012
Advertencia, situaciones o lenguaje pueden incomodar a personas sensibles a ello. Leer bajo tu propio riesgo
"Sólo es capaz de realizar los sueños el que,
Cuando llega la hora, sabe estar despierto".
León Daudí
Escritor español (1905-1985)
Acabas de quedarte profundamente dormida, te miro y no alcanzo a describir con palabras los sentimientos que me invaden, ¿cómo he llegado a convertirme en un prisionero de tus ojos?, vagamente alcanzo a percibir una sensación de haber vivido esto, tu recostada y con toda tu confianza puesta en mí, ¿es un déjavú acaso? Insistes en que me conoces desde siempre ¿quién soy?... ¿acaso merezco tu favor?... Solo Dios y tu lo saben, me duele el alma el verte así, te han maltratado el corazón y yo ¿qué te puedo ofrecer?...
He estado pensándolo durante este tiempo que estuviste en New York, no puedo, no se vivir lejos de ti, ¿realmente soy tan libre como dices? A veces creo que nací para estar exactamente donde estoy, a tu lado pequeña, ¡oh Dios, cuánto te amo!, si al menos pudiera decírtelo, pero... ¿no te das cuenta de mis miradas, de mis deseos locos por besarte?
Desearía tanto ser alguien importante, al menos no tendrías que trabajar tanto por mí, ¿sabes? Ahora que estas así dormida te puedo confesar que en muchas ocasiones sueño que soy una especie de Príncipe para ti, que te rescato de esa soledad y esos dragones que te asechan, que podemos ser felices, y que tu corazón es solo mío. Que me lo he ganado, ¡Qué locura! Yo, que ni siquiera poseo un nombre, que he tenido que conformarme con ese que tú me has dado: "Albert", sin embargo suena tan distinto en tus labios, siento como cada vez que lo pronuncias me acaricias el alma.
Ayer contando los días como un loco pensé en que no volverías, quise morir, ¿qué voy a hacer sin mi pequeña princesa?, realmente hasta ayer Terry era un maldito afortunado, en cambio "Albert" solo un espejismo de hombre, sin embargo ¿sabes que muy dentro de mí siempre ha existido una fuerza impulsora que me lleva a seguir adelante?, no se quien soy, ni de donde provengo, mi inseguridad en el pasado es tal que de no ser por ti hubiese querido morir en medio del torbellino de obscuridad que me llegó a envolver...gracias Candy, tu enorme confianza en mi me hace ser un hombre mejor, tu decisión a seguir tu destino ha sido ejemplo para mí, ahora te toca descansar, deja en manos de Albert tu dolor, mañana nuevamente saldrá el sol y el amanecer nacerá presagiando cosas mejores, tu trabajo ahora es recuperar tu dolorido corazón, aquí estoy amor, no sabes lo difícil que es contenerme, abrazarte y apretarte hasta sentir tus latidos en compas con mi emoción,¡ deseo tanto hacerte feliz! Te conozco, no es el dinero o la posición en donde pones tu valía, es tu ser de mujer y todas tus capacidades lo que te lleva a ser tan diferente, tan única, tan mía.
En cuanto despiertes platicaremos lento y profundo, me contarás todo lo que ocurrió entre tu y Terry, yo... yo te escucharé con cada poro de mi piel, te abrazaré, te daré un tierno beso y te haré sentir todo mi amor entre mis brazos... realmente nunca me había puesto a reflexionar en lo especial que es el abrazarnos, lo hacemos tan comúnmente y al mismo tiempo es tan único ese momento, creo que ni el mismo Terry puede hacer de cada caricia un verdadero milagro, ese efecto es el que logras en mi llorona Candy, agradezco al cielo cada una de tus lágrimas que permiten develar mil sonrisas, ¡no te imaginas cuanto amo tu sonrisa! , es como un pedazo de cielo que Dios me permite saborear, si, definitivamente eres infinitamente mas hermosa cuando sonríes, cuando me regalas tu alegría, tu paz y yo se que también un algo de tu amor. Quiero que sepas que Albert será lo que tu quieras que sea, puedo ser un vagabundo, un desconocido, un héroe o un príncipe, soy capaz de convertirme en lo que tu me pidas, soy tan tuyo amor que tiemblo al pensar en el día en que me tenga que separar de ti.
¡Vaya! Mira que tratar de confortarte cuando hasta ayer era yo quien necesitaba consuelo. No me gusta verte así, te quiero feliz conmigo o sin mi, pero feliz, con el o con otro aunque en ello se vaya mi propia felicidad, no se que tanto merezca el ser dichoso pero lo que tengo muy claro es que eres una mujer excepcional que se merece toda la dicha que esta vida le debe.
Has llorado tanto que la fiebre cedió. No te veo doblegada ante la enfermedad ni mucho menos ante un desengaño, debes amarle mucho, y ello me duele profundamente, mas es necesario dejarte en total libertad para que logres tu propio camino. ¿Quién soy yo para pretender tu amor o macarte un destino?
Te he observado y he sido testigo como la emoción día a día te hizo ilusionarte, tus pláticas sin fin sobre tus amores, ¡que dicha de Terry y de Anthony el haber gozado de tu amor! Y luego ese caballero misterioso que ganó tu corazón, ¿y Albert Candy? ¿El también podrá ganarte algún día? Ruego al cielo por que en algún momento me mires y descubras al hombre que da la vida por ti, no tengo aun planes, no puedo hacerlos, mi desconocido pasado me obliga a callar estos sentimientos, hoy solo deseo estar a tu lado, contigo mi amor no necesito recuperar la memoria si hay tanta paz.
Por ahora éste, tu Albert solo anhela verte recuperada de esta desilusión, hará lo que sabe, consentirte, escucharte y ¡claro! Prepararte algo delicioso para comer ¿quieres Candy? Quisiera que compartieras todo conmigo, algún día se que te lo propondré, cuando la memoria y los recuerdos me digan que soy totalmente libre para ofrecerte mi vida entera...algún día... por hoy saldré a la tienda a comprar víveres, te prepararé la sopa que tanto te gusta, acabas de volver de New York, la fiebre y el dolor te han abatido, me toca cuidarte preciosa, espérame, solo la muerte misma me haría abandonarte, duerme mi princesa, Albert te cuida como el tesoro mas hermoso que pudiese haber encontrado. Mañana si Dios lo permite será un día mejor.
Anoche tuve un sueño, tiemblo solo de recordarlo, fuiste mía Candy, y solo así dormida te lo puedo confesar, puedo recordarlo tan nítidamente que me avergüenzo de aceptarlo.
Estabas tan hermosa, tan sensual e inocente al mismo tiempo, no puedo creer que sea posible esa combinación, pero ¿sabes una cosa?...yo tampoco puedo asegurar saber cómo tocarte, con la amnesia se fue todo conocimiento o experiencia previa a ese momento...sin embargo, anoche mis manos fueron tan expertas y hábiles en desabotonar tu vestido, en descubrir tus senos suaves, en acariciar exquisitamente tu entrepierna, tu cuerpo entero exhaló la fragancia de la pasión. Mis labios tocaron tu piel de niña e hicieron que gimieras y me pidieras con desesperación hacerte mía, arqueaste tu cintura ofreciéndome a manera de promesa tu virginidad, yo la recibí ofreciéndote la mía, porque ¿sabes? A tu lado todo ha sido nuevo y renacido, juntos remontamos a un lugar insospechado, en donde tu aroma, tu humedad, mi locura y deseo permitieron que lejos de hacerte daño pudieras disfrutar y llamar con desvarío ese nombre ¡Albert, Ooooh Albert! Mientras tus piernas entrelazaban mi cuerpo y tus uñas se clavaban con delirio en mi espalda desnuda, poco a poco la penetración fue conquistando ese pequeño camino húmedo y caliente que me condujo a una muerte lenta, creí que no resistiría, mi excitación fue tal que con miedo a comenzar un vaivén quise quedarme quieto, tu por tu parte no esperaste mas, tus apasionados movimientos hicieron que esta vez quien gimiera fuese yo, el rítmico movimiento de tus caderas y las caricias que derrochaste sobre mi cuerpo tuvieron su efecto, el largo y vehemente beso con que terminamos esa locura jamás lo olvidaré, tu lengua en mi boca me trasmitió toda la emoción y el deseo que aguardabas, yo solo acerté a corresponderte con mi ser entero...
La cama tan pequeña fue testigo de la entrega mutua que compartimos, fue gracioso luchar por permanecer en ella, siendo un espacio tan limitado fue un verdadero milagro y una obra de arte las situaciones que resistió con el par de locos que se prodigaron tanto amor, tanto... todo.
Recuerdo tus palabras que rondan en el eco de mi pensamiento... Albert, para siempre....
Yo te repetí hasta el cansancio...Candy siempre tuyo...
Así desperté, la conciencia de la realidad llegó como un huracán para hacer pedazos mi furtiva felicidad. El apartamento seguía vacio, tu cama tan fría como la madrugada, tu ausencia doliéndome hasta el alma y la seguridad de no volver a verte, te visualicé al lado de Terry, de pronto todo mi mundo se desvaneció al llegar hasta mi mente la imagen de ambos haciendo el amor, tu que hacía unos momentos te me habías entregado sin reserva alguna ahora eras de otro.
En ese momento me sentí capaz de matar, mas sin embargo mis sentimientos son tan blandos si se trata de ti que sería incapaz de desear el mínimo daño a quien se es dueño de tu corazón.
Son las cartas del destino que me tocó jugar, mi juego es tan solo de espectador hasta hoy, no se en que momento entraré a ser parte importante de tu camino Candy, pero se que estaré preparado para ese momento, se que esto que hoy vivimos trae un futuro en el que Albert estará presente. Soy un optimista, lo se, pero también estoy consciente de que no te dejaré, eso tenlo por seguro, Desde algún lugar siempre serás mi pequeña, a quien tarde o temprano no abandonaré. Fuiste mía, eres mía, serás mía. Ningún desengaño logrará abatirte yo estoy aquí para infundirte el animo que necesites, hoy lloras pero mañana sonreirás, porque ¿nunca te lo he dicho? Eres mucho más hermosa cuando sonríes...
*FIN*